La paradoja nadie la puede esconder. Tanta gente busca un puesto ya sea como candidato a alcalde, regidor, diputado, designado a la presidencia o como presidente de la República. ¿Dónde está el encanto de buscar un cargo público en un Estado destartalado?  

Si fuese por los discursos, la motivación predominante es la de servir a la sociedad. Todos los precandidatos dicen aspirar a un puesto de elección popular porque tienen amor por Honduras, y porque se consideran servidores del pueblo. No hay gente más demócrata y más abnegada que la que anda en campaña política electoral. 

Todos dicen que buscan un puesto público porque están comprometidos con la transformación de Honduras. Y así lo venimos escuchando desde hace décadas, pero en tiempos de pandemias y dictaduras, los demócratas brotan como hongos. Unos más, otros menos, todos los precandidatos coinciden en ser distintos a los demás, porque mientras los demás buscan aprovecharse del Estado y abusar del pueblo, ellos sí están comprometidos con los cambios que el país está necesitando.

Si es por el discurso, todas las precandidaturas tienen la honestidad y la lucha contra la corrupción entre sus promesas. Aquí no importa si quien lo dice participa por primera vez en una campaña, o si quien lo dice ha sido o es presidente del Congreso, o es miembro destacado del oficialismo embarrado hasta el tuétano en prácticas saqueadoras de instituciones públicas. Algunos de los más emblemáticos de la política, dicen que combatirán el crimen organizado y el narcotráfico, mientras están señalados en la justicia estadunidense o han cumplido con sentencias en esa misma justicia.

Si las personas que buscan puestos de elección popular fuesen sinceras en lo que dicen, muy contadas serían las que aspiren a un cargo público en un país con problemas tan profundos y estructurales como el nuestro. El encanto de las candidaturas, es por el prestigio y oportunidad de escalar económicamente en la sociedad que ofrece la política hondureña.

Por suerte, hay gente muy honesta y comprometida que busca un cargo de elección popular para servir y defender los derechos de los oprimidos. Por esta gente, que es minoría, vale la pena seguir creyendo en procesos electorales.

 153 total views,  3 views today

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here