Por Mario Hernán Ramírez

Según la historia, las telecomunicaciones en nuestro país han avanzado, innovando en ellas casi al mismo tiempo que los demás países. Honduras incursiona en la telegrafía en 1876, en la telefonía en 1891 y en 1928 comenzaron las primeras transmisiones radiales en el país.

En 1876 durante la administración del doctor Marco Aurelio Soto  se mandaron a plantar los postes e instalar las líneas del telégrafo, inaugurándose así las primeras líneas telegráficas que comunicaban a las ciudades de Comayagua y La Paz; posteriormente, el servicio fue inaugurado en Tegucigalpa, porque es en 1880 cuando el presidente Soto decide trasladar la capital de Comayagua a esta ciudad.

Para mejorar las comunicaciones entre Honduras y el resto del mundo se suscribió un contrato entre el gobierno y el empresario J.A. Braam. El primer mensaje internacional se cruzó entre el presidente Soto y el de igual cargo en Guatemala, general Justo Rufino Barrios.

El 15 de junio de 1877 fue inaugurado el servicio telegráfico entre Comayagua y Tegucigalpa. Sobre este suceso, se publicó la crónica siguiente:

“El día 15 se inauguró la línea telegráfica que parte de esta capital a la ciudad de Tegucigalpa. El estampido del cañón, solemnes repiques y alegres dianas, ejecutadas por la música marcial, anunciaron a este vecindario tan fausto suceso. Ya nos es dable a la distancia de 24 leguas, comunicarnos momentáneamente con una de las poblaciones más importantes de la república. Suprimimos las distancias, suprimimos los desiertos que nos separan y grande y robusta se asentará entre nosotros la civilización que dignifica y engrandece a los pueblos. No persigamos ni matemos hombres, persigamos y matemos el atraso y que la lucha sea sin tregua y que la victoria sea completa”.

Después se continuó ampliando este servicio con la instalación de un cable telegráfico submarino entre Puerto Cortés y el cabo de San Antonio en Cuba, punto en que se uniría esta línea con las internacionales que comunicaban con Estados Unidos de Norte AméricaEuropaLas Antillas y Panamá.

En 1928, la Dirección General de Telégrafos pasó a llamarse Dirección General de Telégrafos y Teléfonos, ya durante el gobierno del doctor Vicente Mejía Colindres, época en que se inauguran los primeros teléfonos automáticos del país, mejorando este sistema en 1932 con la instalación de una moderna central totalmente con servicio automático de mil líneas.

Ha sido tal la importancia de este servicio dentro del desarrollo de la humanidad, que, en Honduras, particularmente en Tegucigalpa para su mejor funcionamiento se construyó el primer majestuoso edificio con que se engalanó la ciudad, precisamente para instalar ahí las oficinas del telégrafo nacional, edificio que fue construido de cuatro plantas, durante el gobierno del doctor Francisco Bertrand, y durante la administración del general Tiburcio Carías este impresionante inmueble fue ampliado en 1948, mediante una solemne ceremonia a la que asistió el propio gobernante, su gabinete de gobierno, diputados, cuerpo diplomático y demás personalidades de la época.

Y así, sucesivamente durante el gobierno del doctor Juan Manuel Gálvez se amplió la red telefónica en el país y fue en la administración del doctor Ramón Villeda Morales donde se completó el servicio a nivel nacional e internacional.

Antes, las compañías bananeras habían instalado su propio sistema de comunicación internacional mediante una empresa conocida como Tropical Radio, la cual enviaba cablegramas y otros mensajes similares alrededor del mundo, pero no fue sino hasta en 1976 cuando durante el régimen del general Juan Alberto Melgar Castro se le cambió la denominación y pasó a llamarse Hondutel, que en su mejor momento instaló teléfonos públicos en las principales ciudades del país e incluso casetas privadas en Tegucigalpa y San Pedro Sula; la empresa hasta entonces era rentable al cien por ciento,  devengando al estado valiosos intereses, porque su administración era loable.

Sin embargo, lamentablemente esta institución agoniza, 1º., por mala administración, 2do., por la elevada morosidad de los usuarios y 3º., por la competencia de los últimos años con el aparecimiento de la telefonía móvil formada por TIGO y CLARO, dando lugar esta crisis a que de cerca de tres mil empleados, mil cuatrocientos hallan pedido sus prestaciones, pero, Hondutel tiene una elevada carga de más de setecientos millones de lempiras en déficit, la que la pone de rodillas, por lo que organismos como el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el sindicato de la empresa, el Congreso y posiblemente la empresa privada están haciendo hasta lo imposible porque Hondutel muera o desaparezca, ya que lo que tiene que hacerse es un re inventario y colocar en su gerencia general a una o dos personas con auténtica capacidad profesional y comprobada honestidad para evitar así su total desaparecimiento.

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