Las costas de Roatán están lidiando con una cantidad histórica de sargazo, una situación sin precedentes debido a la intensidad con la que este tipo de alga marina ha invadido la isla, impactando gravemente tanto su imagen turística como el ecosistema marino.
Frente a esta crisis ambiental, el alcalde Ron McNab ha comenzado a tomar medidas en las áreas más afectadas, organizando actividades de limpieza y minimización del daño. Sin embargo, las autoridades locales han indicado que se necesita un esfuerzo colaborativo.
Varios sectores han instado a que empresarios del turismo, hoteles, guías, empleados del sector y la comunidad en su conjunto se unan a estas actividades, puesto que el turismo es uno de los pilares económicos de la isla, y todos los beneficiarios deben participar en la resolución del problema.
La llegada masiva de sargazo no solo plantea un desafío ambiental, sino también uno económico, por lo que se subraya la necesidad de actuar de manera coordinada y responsable para preservar las playas, la diversidad biológica y el atractivo turístico de Roatán.

