El epidemiólogo dijo que personajes con éticas muy cuestionables como el doctor Ciro Maguiña, Eduardo Gotuzzo y Roberto Accinelli vienen promocionando este fármaco.

Texto y fotos: Raúl Vela

Desde el 16 de marzo del 2020, el país vive en estado de emergencia sanitaria debido a la pandemia de la COVID-19.  Desde ese día, se impusieron cuarentenas, toques de queda y se cerraron las fronteras para controlar el avance de la enfermedad.

Ha transcurrido un año de aquel 16 de marzo y aún continuamos luchando contra la COVID-19. Para saber, ¿qué hicimos bien?, ¿en qué fallamos?, ¿y cuál es la agenda pendiente para los próximos meses?, conversamos con el epidemiólogo Antonio Quispe.

Doctor, las medidas restrictivas que se tomaron hace año para minimizar los contagios y muertes por la COVID-19 fueron las mejores?

—Con las evidencias científicas que se disponía en ese momento, la decisión del Gobierno de inmovilizar a la población fue la correcta, porque de no haberlo hecho hoy tendríamos más de 200 000 mil fallecidos. Claro está que el costo en términos económicos fue muy alto, ya que se perdieron millones de empleos y cientos de negocios tuvieron que cerrar, pero ante un virus nuevo la cuarentena total era la mejor opción.

Si la inmovilización social para frenar la COVID-19 fue la correcta, ¿por qué la cifra de contagiados y muertos fue alto?

Lo que pasó es que el Gobierno cometió dos grandes errores. El primer error fue usar las pruebas rápidas como si fueran de diagnóstico, y el segundo error fue usar la ivermectina, la hidroxicloroquina y la azitromicina como tratamiento para la COVID-19 a pesar de que no existían evidencias científicas de su eficacia contra esta enfermedad. Pero se usó porque tres miembros del comité de expertos del Ministerio de Salud lo recomendaron.

Tengo entendido que estos tres medicamentos ya fueron retirados de la guía de manejo de tratamiento de pacientes con COVID?

—Solo la hidroxicloroquina y la azitromicina han sido retirados, la ivermectina aún continúa siendo recetado por muchos médicos.

¿Por qué aún no ha sido retirado la ivermectina ?

 Lo que pasa es que la ivermectina es un bulo que tiene intereses económicos de las empresas farmacéuticas que lo producen y que han encontrado personajes con éticas muy cuestionables como el doctor Ciro Maguiña, Eduardo Gotuzzo y Roberto Accinelli que lo recomiendan.

Por ejemplo, el doctor Maguiña cuando se infectó de la COVID-19 salió diciendo en los medios de comunicación que se había curado gracias a la ivermectina, luego supimos que se curó porque se había vacunado irregularmente.

En el caso del doctor Eduardo Gotuzzo, considerado por muchos como el mejor infectólogo del país, y que fue contratado por las empresas que venden ivermectina para recomendar este fármaco como parte de un tratamiento ambulatorio en pacientes con riesgos, nunca nos dijo del conflicto de interés que tenía.

Con todo el dinero que el Minsa gastó comprando medicamentos no probados para el tratamiento de la COVID-19, se pudo haber adquirido muchas plantas de oxígeno medicinal

—No solo plantas de oxígeno, también se hubiese comprado camas UCI, se hubiese contratado más médicos, enfermeras, técnicos.

La verdad es que con el cuento de que la ivermectina, la hidroxicloroquina y la azitromicina sirven para el tratamiento de la COVID-19, los laboratorios, farmacias y  boticas ganaron mucho dinero, incluso se dieron el lujo de promocionar estos productos en varios medios de comunicación en horas punta; esto fue un crimen.

— ¿Una vez que la pandemia pase, será necesario que se forme una especia de comisión de la verdad?

Por supuesto que sí.Precisamos conocer la verdad del escándalo del vacunagate, donde han estado involucrados universidades como la Cayetano Heredia, San Marcos; instituciones públicas como Digemid, Minsa y Relaciones Exteriores.

Además, es importante saber si existe o no otra lista de los que se beneficiaron irregularmente con las vacunas.

Los especialistas en salud pública afirman que la única manera de vencer la COVID-19 es vacunándose. Si esto es así, ¿por qué Chile, que ya ha vacunado a cinco millones, ha vuelto a cerrar ciudades ante el incremento de infectados y muertes por esta enfermedad?

Lo que pasa en Chile es que las personas que ya han recibido las dos dosis aún son pocas, pero también porque han usado la vacuna china de Sinovac que es la menos eficaz.

Otro factor, es que, al igual que nosotros, se han relajado y han abierto la economía antes de tiempo.

Tercera ola

Una de las características de las pandemias, es que siempre se producen olas. Sucedió en la llamada Gripe española de inicios del siglo XX. ¿Los peruanos pasaremos por una tercera ola de la COVID-19?

Me gustaría decir que no, pero lamentablemente va a acontecer porque no tenemos suficientes vacunas y porque también hemos reabierto, como sucedió en la primera ola, antes de tiempo la economía. Y si a esto le sumas, que las variantes que circulan en el país son más contagiosas y mortales, el panorama se presente muy sombrío.

—¿Cuándo cree que acontezca la tercera ola?

—Es difícil predecir, pero generalmente se presentan durante los cambios climáticos. Por ahora, nuestra preocupación debe ser esta segunda ola, que me temo tendrá un repunte después de las elecciones.

¿Qué tenemos que hacer, entonces?

Mientras las autoridades se sigan demorando con el tema de la compra de las vacunas,  lo único que nos queda es seguir cuidándonos, esto es, seguir usando mascarillas, pero no cualquier mascarilla, sino una KN95, y si no se tiene plata, usar dos mascarillas (tela sobre quirúrgica).

En ambos casos, la mascarilla debe usarse correctamente, cubriendo nariz y boca, de lo contrario, es como si no tuvieras nada en el rostro.

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