César Ramos -En Alta Voz
La concesionaria Covi reclama al Estado de Honduras el pago de al menos 1,000 millones de lempiras relacionados con el proyecto del Canal Seco, la cual es una de las principales vías logísticas del país.
Este conflicto surge luego de que no llegara la transferencia formal de la carretera a la empresa, por lo que actualmente continúa bajo administración estatal.
Mientras tanto, el Gobierno debe asumir un pago anual que ronda los 200 millones de lempiras en concepto de compensación, según lo establecido en el contrato.
La moderna vía la cual es de cuatro carriles, que en su momento fue presentada como una solución estratégica para el transporte de carga, hoy enfrenta una realidad marcada por el abandono y la inseguridad.
Aunque en varios tramos el pavimento aún se mantiene en buenas condiciones, la falta de mantenimiento genera preocupación entre transportistas y usuarios frecuentes.
Desde 2021, el acuerdo contemplaba que Covi asumiera la gestión de la carretera, implementando incluso un sistema de peaje similar al de la CA-5 Norte.
Sin embargo, esta empresa no ha recepcionado oficialmente la vía, argumentando que deben cumplirse estándares específicos en pavimento, drenajes, señalización e índices de servicio.
Pese a no realizar inversiones en mantenimiento, la concesionaria sostiene que el monto por Imag ronda los 8 millones de dólares anuales, equivalentes a más de 200 millones de lempiras.
En varios puntos de la carretera se observan señales verticales deterioradas o removidas, afectadas por fuertes vientos y estructuras metálicas frágiles.
A cuatro años del inicio del desacuerdo, el pago continúa en disputa y el Canal Seco permanece en un limbo administrativo que impacta directamente en las finanzas públicas.

