Ruth Bonilla – En Alta Voz
El medio ICN presentó en exclusiva su análisis “Círculos del Poder”, un especial que examina los primeros 100 días del gobierno del presidente Nasry Asfura, revelando una estructura de toma de decisiones altamente concentrada y con debilidades en comunicación y estrategia.
Según el informe, la actual administración proyecta una imagen gerencial; sin embargo, en la práctica el poder parece concentrarse en pocos actores, con decisiones lentas, respuestas limitadas y un equipo que no siempre opera de forma cohesionada.
Tres anillos de poder
El análisis identifica tres niveles o “anillos” dentro del gobierno:
- Primer anillo: círculo más cercano al presidente, con acceso directo y control de decisiones.
- Segundo anillo: estructura de sostenimiento político.
- Tercer anillo: gabinete técnico y actores administrativos con menor acceso al centro de poder.
El primer anillo concentra el mando presidencial y está integrado por:
- Luis Castro, secretario privado
- Juan Carlos García, secretario de la Presidencia
- José Augusto Argueta, secretario de Estrategia y Comunicaciones
Estos funcionarios manejan información sensible, controlan el acceso al mandatario y tienen capacidad de influir en decisiones antes de que se formalicen, funcionando como un mecanismo de centralización del poder.
Luis Castro destaca con un nivel de influencia “muy alto”, especialmente por su rol de filtro político y administrativo, definiendo qué temas llegan al presidente y quiénes acceden a él. Por su parte, Juan Carlos García coordina la ejecución de decisiones gubernamentales, mientras que José Argueta tiene la responsabilidad de traducir la visión presidencial en estrategia comunicacional, aunque a 100 días de gobierno aún no se consolida un gabinete de comunicación efectivo.
Vacíos en comunicación y estrategia
Uno de los principales señalamientos del informe es la ausencia de una estrategia de comunicación clara. A tres meses de gestión, no se percibe un mensaje articulado del gobierno ni una participación activa de los ministros, lo que genera desinformación, incertidumbre y expectativa en la ciudadanía.
Análisis de expertos
Durante el foro de ICN, analistas como la politóloga Patricia Burdett, el doctor José Murillo y el constitucionalista Oliver Erazo coincidieron en varios puntos críticos:
- Falta de información base: No se ha presentado un diagnóstico claro sobre cómo se recibió el país, lo que dificulta evaluar avances.
- Centralización del poder: El primer anillo concentra decisiones clave, limitando la delegación.
- Debilidad estratégica: Aunque existe operación administrativa, no está claro el rumbo del gobierno.
- Comunicación deficiente: La población desconoce planes, políticas públicas y prioridades.
Burdett señaló que una estrategia de “choque” inicial puede ser válida, pero no debe prolongarse, ya que la falta de información genera ansiedad y desconfianza. Además, advirtió que ningún modelo de gobernanza puede sostenerse si el círculo de poder no se abre a otros actores.
Por su parte, Murillo enfatizó que los gobiernos deben rodearse de personas que aporten criterio técnico y no solo validen decisiones, destacando que la ciudadanía tiene el deber de exigir cuentas no solo de resultados, sino también de procesos.
Erazo, en tanto, expresó preocupación por lo que considera un gobierno “difuminado” en lo económico, social y político, señalando la ausencia de una política pública clara y una comunicación débil que impide entender qué país se está administrando.
¿Gobierna el presidente o su entorno?
Sobre la pregunta de si el presidente gobierna o es influenciado, los analistas coincidieron en que, aunque la figura presidencial es la responsable final, existen factores internos y externos que inciden en la toma de decisiones.
Entre los factores externos se mencionaron organismos como el Fondo Monetario Internacional, así como el contexto internacional, incluyendo dinámicas políticas en Estados Unidos.
Nombramientos y estilo de gobierno
También se cuestionó el proceso de nombramientos dentro del gobierno, señalando una posible concentración de poder y la repetición de prácticas tradicionales, incluyendo la influencia de sectores internos del Partido Nacional y la cercanía con círculos empresariales.
Los analistas advirtieron que gobernar con base en afinidades personales y no en capacidades técnicas podría limitar los resultados de la administración.
Alertas y desafíos
El informe y el panel concluyen con varias advertencias:
- Existe una marcada concentración del poder en el primer anillo.
- No se ha presentado un informe oficial sobre el estado en que se recibió el país.
- La comunicación estratégica sigue ausente.
- El gobierno enfrenta el reto de desmarcarse de la sombra del expresidente Juan Orlando Hernández.
- El tiempo juega en contra: la administración debe mostrar resultados antes de que finalice 2026.
Además, se subraya que el éxito del gobierno dependerá de su capacidad para abrir espacios, incorporar especialistas, definir una estrategia clara y responder a factores internacionales, como la influencia política de Estados Unidos y sus elecciones de medio término.
En síntesis, el análisis de ICN plantea que el gobierno de Asfura mantiene una estructura altamente centralizada, con avances operativos, pero aún sin una dirección estratégica clara, lo que representa uno de sus principales retos en esta etapa inicial.

