La corrupción durante la pandemia fue estructural y forma parte de un modus operandi de delincuencia de cuello blanco enmarcada en un contexto de corrupción tradicional cuyos iconos son los “chivos expiatorios”. Ellos son una estrategia distractora del partido de gobierno

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. A pesar de las nuevas 113 normativas relacionadas con la COVID 19 que el pueblo debe cumplir, hubo:

  • Sobrevaloración en compras de mascarillas,
  • sobrevaloración en compras de insumos (guantes, televisores, toallas, etcétera), 
  • compras deficitarias e inadecuadas de mascarillas N-95,
  • compras inadecuadas e irregulares de ventiladores mecánicos,
  • desvío de fondos en obras de construcción en el Instituto Cardiopulmonar El Tórax, 
  • carpas y contenedores hechos pasar como hospitales móviles comprados por Invest y Copeco,
  • contratación de familiares de funcionarios como proveedores del Estado,
  • contratación de empresas de diputados,
  • irregularidades en el tratamiento Maíz con sobrevaloración de ivermectina y
  • mentiras de altos funcionarios del Estado, privatización y retardo en la adquisición de la vacuna.

*
El negocio más jugoso

“El negocio más brillante de corrupción está en Salud”, sentencia la presidenta del Colegio Médico de Honduras (CMH), Suyapa Figueroa.

Eso es  evidente en cada etapa de compra durante la pandemia.

En los hospitales, más de cien médicos han perecido porque las cargas virales que reciben a diario son altísimas.

Los pacientes son atendidos en espacios hacinados. Por ejemplo, en un espacio para dos se atiende a cinco personas.

Las salas carecen de aparatos extractores y de acondicionamiento del aire.

“Nos quejábamos porque la gente se contaminaba con tuberculosis en estas áreas. Ahora con COVID 19. Y esto implica muerte”.

Otro factor que incrementa la muerte de personal sanitario es el trabajo en exceso. Los mismos médicos del área COVID-19 laboran en dos o tres áreas más. La falta de insumos ha provocado que el personal trabaje 24 horas con la misma ropa mientras el estándar manda que deberían cambiarse tres veces al día, describió la líder del CMH.

Con el fin de responder a las críticas del CMH, el Gobierno emitió un decreto en junio de 2020 para contratar médicos sin estar colegiados.

365 muertes por falta de insumos 

De acuerdo con la organización no estatal Aci Participa, en los primeros meses de 2020 se registraron 365 muertes por falta de insumos. Hasta abril de 2021, las víctimas totales de la COVID-19 superaban las cinco mil, de acuerdo con un comunicado del Ministerio Público que dio a conocer la acusación contra Marco Bográn por el fraude de los “hospitales móviles”.

*
Monumental saqueo

57 millones de lempiras desviados en mascarillas 

La confabulación para la comisión de ilícito se evidencia en algo tan cotidiano como el uso de mascarillas para evitar la propagación de la pandemia. 

 “Estamos hablando de mascarillas que inicialmente fueron, además de sobrevaloradas, compradas sin la calidad que se necesitaba. Incluso venían empacadas en lugares donde se advertía que no eran de uso médico. Sin embargo, fueron utilizadas para que el personal entrara en áreas donde se necesitaba un nivel de protección tres (el más alto grado de filtración de partículas)”, explica la presidenta del Colegio Médico de Honduras. 

 “Como resultado del análisis comparativo de precios de compra de las mascarillas tipo N-95 y descartables por parte de Invest-H versus los precios de mercado tomados de las compras realizadas por la Sesal mediante su fideicomiso, se logró identificar que hay una diferencia considerable entre ambos montos. En conclusión, las autorizaciones para las compras poseen precios superiores que generaron un perjuicio en contra de las finanzas del Estado de Honduras por un total de cincuenta y siete millones quinientos sesenta y seis mil cuatrocientos tres lempiras con treinta y siete centavos (L57,566,403.37), equivalentes a un 46% del monto adjudicado”, dice el informe “Parte IV”.

400 millones de lempiras en ventiladores inadecuados

En uno de sus informes “Corrupción en tiempos de COVID-19”, el CNA reveló que se invirtieron más de 450 millones de lempiras en ventiladores mecánicos.

El CMH advirtió que los ventiladores adquiridos fueron inadecuados y no sirvieron para la pandemia.

Pese a ello, “el Estado de Honduras incurrió en pagos excesivos de anticipo a las sociedades mercantiles, llegando a un 80% por este concepto, cuando en el mercado existen condiciones máximas de 60%”.

 “Se demostró la ineficacia en estos procesos de compras realizados por Invest-H, ya que de una forma muy selectiva concentraron en un grupo reducido de tres sociedades mercantiles la adquisición de estos ventiladores mecánicos”. En junio de 2020, el CNA advirtió que, hasta la fecha, de los 740 ventiladores adquiridos, solo 20 han llegado al país, y la cantidad de pacientes que los requieren se va acrecentando”.

Poder Ejecutivo sobrevaloró tres millones

En sus informes “Corrupción en tiempos de COVID”, el CNA encontró que, mientras el Poder Judicial compró más baratos los productos, el Poder Ejecutivo había adquirido mascarillas, guantes y otros insumos sobrevalorados o pagado a mayor costo. Pese a que compró más que el Poder Judicial, no obtuvo rebaja por millones de insumos adquiridos.

«Por medio del análisis comparativo de los precios establecidos en el portal de transparencia y los precios de mercado incluidos en el “Informe de compras emergencia COVID-19” del Poder Judicial (PJ), el CNA identificó una clara diferencia entre ambos montos, ocasionando un perjuicio en contra de las finanzas del Estado de Honduras por tres millones seiscientos cincuenta y tres mil novecientos sesenta lempiras», dice el informe número I.

Cuatro millones en obras en El Tórax

El CNA señaló que se constató que en la ejecución de obras civiles dentro del Instituto Cardiopulmonar El Tórax (INCP) hay una gran cantidad de incumplimientos contractuales. Se observan diferentes irregularidades en la culminación de las mismas, así como su mala calidad, tal y como se puede patentizar en las fotografías reflejadas en el informe “Parte III”.

“Copeco, como unidad ejecutora, desembolsó un total de cuatro millones doscientos cincuenta y dos mil once lempiras con ochenta y nueve centavos (L4,252,011.89) a la empresa constructora para la edificación y remodelación de este centro hospitalario. Caso contrario, queda acreditado que estos fondos fueron derrochados en obras inconclusas y de mala calidad”. 

Inicialmente, el CNA estimó que el fraude por los siete hospitales móviles era de más de ochocientos cinco millones de lempiras, pero la Fiscalía estimó que fue de “mil setecientos sesenta y cuatro lempiras con treinta y tres centavos (L. 1,174,517,764.33)”.

El mandatario no ha accedido a hablar con RI. Su versión sobre la pandemia, a través de Casa Presidencial, aparece en las siguientes notas de prensa institucionales:

________________________________________________________________________

Irregularidades durante pandemia, documentadas por CNA en sus informes

Ver serie completa

 362 total views,  2 views today

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here