Dina Meza
07 de Diciembre de 2020


Honduras, Centroamérica
Es un honor estar hoy en este evento, me enorgullece haber sido escogida para recepcionar el premio Sir Henry Brooke, un hombre que apoyó la lucha por los derechos humanos y a las personas que nos dedicamos a esta tarea tan peligrosas en estados autoritarios y militarizados- Gracias a Susi Bascon, Directora de PBI UK , a la Alianza de Abogados en Riesgo, a los señores Sir Patrick Elías, Colin Passmore, Dominic Grieve, mis agradecimientos.


Me llena de orgullo y de mucha responsabilidad que me hayan seleccionado, por ser una defensora de derechos humanos en Honduras, un país donde se ataca a las personas que defendemos y promovemos los derechos fundamentales, a los periodistas y comunicadores sociales que se oponen a una agenda informativa mentirosa.


Los crímenes, amenazas, persecución, vigilancia , intervenciones telefónicas y ataques cibernéticos junto a campañas de desprestigio, son la estrategia de quienes no toleran a ciudadanas y ciudadanos que promovemos la paz y buscamos que se respete o reestablezca el Estado de Derecho. Estamos en arenas movedizas, sin una institucionalidad funcional porque está cooptada por poderes estales y fácticos.


Honduras pasa por un momento muy crítico, no solo por la pandemia de la covid19 y los Huracanes, sino por el establecimiento de una muralla de impunidad abrazada con más fuerza desde el golpe de Estado de 2009 y fortalecida con el gobierno de Juan Orlando Hernández que se mantiene en el poder desde el año 2013 y que avanza con la intención de continuar manejando al país a fuerza de militarización, corrupción y concentración de poder cooptando toda la institucionalidad, la cual no funciona cuando se trata de proteger a las personas defensoras de derechos humanos.


Nos toca hacer un trabajo a pesar de toda esta situación, no tenemos otra opción, la defensa de los derechos humanos es vital porque las víctimas están viviendo persecución y muerte.


Desde mi organización, la Asociación por la Democracia y los Derechos Humanos, ASOPODEHU, establecida desde el 2012, apoyamos a las víctimas, tenemos que hacer acciones aunque choquemos con esa muralla de impunidad, pero nuestro objetivo es derribarla, la persistencia y el trabajo permanente de un equipo muy comprometido ha posicionado a la ASOPODEHU como una institución clave donde las víctimas pueden llegar y ser apoyadas.


Mi organización tiene el periódico digital pasosdeanimalgrande.com el cual es una herramienta de incidencia para defender y promover los derechos humanos, sabemos que es crucial publicar notas que tocan estructuras y denuncian la situación de las víctimas.
La vigilancia permanente y el acoso por el trabajo que hacemos nos ha hecho movernos de lugar porque es difícil hacer el trabajo cuando tenemos desconocidos afuera que esperan el menor descuido para atacar.


Los 31 años de llevar a cabo la defensa de los derechos humanos no ha sido fácil, sentir en carne propia la persecución no es nada fácil, pero Dios me ha dado fuerza y puesto en el camino ángeles a través de organizaciones y personas internacionales que me han apoyado. Salir al exilio, tal como me pasó en el 2013 es una situación que trastoca nuestra vida, pero que me llenó de fuerza por la solidaridad que encontré donde me ayudaron a sobrellevar tantas cosas que me estaban pasando.


Quiero contarles que mi familia ha sido un soporte vital en toda esta lucha por los derechos humanos, a mis hijos les ha tocado vivir la incertidumbre de amanecer o no con vida, hemos sido constantemente acosados solo defender los derechos humanos consagrados en nuestra constitución y en convenios internacionales de los cuales Honduras forma parte.


Mis hijos son quienes están tras el telón, apoyándome constantemente en esta tarea, son esos héroes anónimos que me dan la fuerza para continuar.
Les agradezco a PBI Uk y a la Alianza de Abogados en Riesgo, necesitamos con urgencia esa mirada internacional que aplaque a la jauría que quiere ver ensangrentada la patria.


Hoy recibo el galardón pensando en los colegas y las colegas defensoras que fueron asesinados, a quienes se les perforó sus cuerpos con balas por defender sus territorios y a las víctimas, aún los perpetradores no han sido castigados justamente porque el estado de terror establecido pretende robarse la esperanza, sin embargo somos una comunidad de paz, resiliente, nuestra única arma es la palabra, la cual es un arma mortal contra la violencia.


Necesitamos un Estado que se retracte de tanta violencia y castigue la impunidad, queremos una política estatal que fortalezca los derechos humanos y proteja a las personas defensoras de derechos humanos, es imposible llevarla a cabo con la voluntad de pocos funcionarios que cumplen de alguna manera con su responsabilidad. No podremos lograrlo mientras los impunes y corruptos estén manejando los destinos de Honduras.


Mientras eso sucede, seguimos y seguiremos soñando por alcanzar un país democrático, con estado de derecho y con los perpetradores tras las rejas, seguiremos luchando a pesar de todo, con mucha esperanza, somos más quienes queremos una nación fortalecida, donde todas las personas puedan decir lo que quieran sin temor a ser secuestrada, amenazada o muerta…
MUCHAS GRACIAS…..

 509 total views,  2 views today

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here