Por: redacción CRITERIO.HN

Tegucigalpa. El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) presentó el informe «Análisis temático sobre el Gasto Público en Elecciones Primarias 2021 de Honduras», en el que se subraya cómo la improvisación y la ausencia de planificación presupuestaria plagó el proceso electoral primario en marzo.

El FOSDEH sostiene que, pese a la reestructuración y creación de nuevas instituciones electorales, y continuos incrementos presupuestarios al proceso electoral, estos han sido insuficientes para suprimir la improvisación y ausencia de planificación presupuestaria. Este accionar por parte de los órganos electorales se ha convertido en una constante en la última década, desembocando en una inadecuada gestión (ejecución) pública.

En la presentación participaron el director del FOSDEH, Mauricio Díaz Burdett, junto a los investigadores y economistas Emily Flores e Ismael Zepeda, quienes presentaron los hallazgos y recomendaciones que se desprenden del informe publicado con el apoyo del Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales (NDI por sus siglas en inglés).

La economista Emily Flores expuso que los presupuestos del entonces Tribunal Supremo Electoral y hoy Consejo Nacional Electoral (CNE) se han caracterizado por una desvinculación entre la planificación y los presupuestos, extremo que se ve reflejado en los altos porcentajes de presupuestos modificados.

Un ejemplo de esto es que, en 2020, el CNE finalizó el año con un presupuesto de L.477.5 millones de los cuales solo ejecutó el 76.9%. Esto a consecuencia de que el Congreso Nacional aprobó de forma tardía, específicamente el 26 de noviembre, una modificación al presupuesto original, lo que a su vez terminó afectando los tiempos para los procesos de compras y contrataciones los cuales fueron lanzados hasta enero de 2021 y en su mayoría fueron en modalidad de compras directas.

Esto tuvo varias repercusiones, sin embargo, una específica fue la ausencia de un Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares, mejor conocido como TREP. No fue sino hasta el 14 de enero de este año que las autoridades electorales acordaron lanzar el proceso de compra y hasta el 21 de enero se inició la apertura de ofertas, dejando un tiempo limitado para dicho proceso. Solamente dos empresas presentaron ofertas, por lo que el CNE declaró desierto el proceso de licitación del TREP y fue sustituido por un «sistema hecho en casa», que sumado a la falta de comunicación oportuna con la ciudadanía provocó inestabilidad al proceso.

Lo que se aprendió del «sistema hecho en casa», de acuerdo con el FOSDEH, es que el mismo evidenció que el verdadero problema del fraude se encuentra en las malas prácticas de las Mesas Electorales Receptoras (MER).

Otro hallazgo que refleja la opacidad del proceso es la ausencia de actualizaciones por parte de la Unidad de Compras y Contrataciones Electorales (UCCE). El FOSDEH detalla que monitoreó las publicaciones de la UCCE del CNE en el sistema «Honducompras» de la ONCAE, que a su vez reflejo que, de 25 procesos de compra, al 31 de marzo solamente seis fueron declarados desiertos y el resto permanecían en evaluación pese a que el proceso de elecciones primarias ya finalizó. En pocas palabras: no se está realizando la rendición de cuentas oportuna.

El economista Ismael Zepeda sostuvo que los procesos electorales no solamente son un instrumento de la ciudadanía para oxigenar la débil democracia y Estado de Derecho; sino que además son una variable importante en la construcción del nuevo pacto socioeconómico que Honduras necesita.

Por esto señala que es necesario que la planificación, aprobación y desembolsos de los presupuestos de los procesos electorales sean aprobados y transferidos con tiempo suficiente por parte de la Secretaría de Finanzas, para garantizar un uso eficiente y efectivo del gasto público.

Asimismo, manifiesta que el CNE y los demás órganos electorales deben brindar comunicación expedita y eficaz a la ciudadanía sobre el funcionamiento de cada etapa del proceso electoral y sus actividades a fin de generar mayor certeza electoral y confianza en el proceso.

Zepeda subrayó la importancia de que se realicen las inversiones pertinentes en el TREP de cara a las Elecciones Generales, para obtener, no solo un sistema que responda a la eficiencia y transparencia, sino también a criterios tecnológicos y la ciudadanización de las MER para superar las persistentes prácticas fraudulentas.

Sin políticas públicas acertadas

Finalmente concluyó que es urgente que el Registro Nacional de las Personas acelere el proceso de distribución del documento Nacional de Identificación y que el Congreso Nacional apruebe la nueva Ley Electoral y la Ley de Justicia Electoral, garantizando su aplicación en las elecciones generales. Esta ley deberá contener temas que abarquen desde la segunda vuelta electoral, la ciudadanización de las mesas electorales y la reelección.

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