Ruth Bonilla – En Alta Voz
San Pedro Sula, 27 de mayo de 2026 — La Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC) fue el escenario de una charla que reunió a periodistas en torno a uno de los temas más relevantes del momento: el uso de la inteligencia artificial en el ejercicio del periodismo. La actividad, titulada “IA en la Redacción”, fue impartida por la Licenciada Nahomy Manzanares, quien guió a los participantes a través de las posibilidades, herramientas y responsabilidades que implica incorporar esta tecnología al trabajo periodístico.
Imaginación como único límite
Uno de los mensajes más contundentes de la charla fue que la inteligencia artificial no tiene más límite que la imaginación del periodista que la usa. La Licenciada Manzanares señaló que, con las herramientas disponibles hoy, es posible generar comparaciones, gráficos, vídeos, imágenes, análisis e investigaciones profundas, adaptando cada aplicación a las necesidades específicas de cada medio o corresponsal.
Como ejemplo práctico, explicó cómo los periodistas pueden subir videos de entrevistas a plataformas con IA para obtener transcripciones automáticas y luego cruzar declaraciones de un mismo personaje en distintos momentos, identificando contradicciones que de otra forma podrían pasar desapercibidas.
Ética y verificación: el periodista sigue siendo irremplazable
A pesar del entusiasmo por las capacidades de la IA, Manzanares fue enfática en que ninguna herramienta tecnológica reemplaza el juicio humano. “No podemos publicar sin verificar la información que genera la IA”, advirtió, recordando que, aunque estos sistemas tienen acceso a millones de fuentes bibliográficas alrededor del mundo, también presentan márgenes de error que el periodista debe detectar.
En ese sentido, subrayó que el verdadero valor del comunicador reside en el pensamiento crítico: la capacidad de analizar, contrastar y contextualizar la información. Las emociones, la empatía y el criterio editorial siguen siendo terreno exclusivamente humano, al menos por ahora.
La ponente también alertó sobre los riesgos asociados al manejo de datos en plataformas de IA. Toda la información que se sube a estas herramientas transita por redes que pueden ser interceptadas, por lo que recomendó no ingresar documentos confidenciales, datos sensibles ni información interna de las organizaciones periodísticas.
“La pregunta que debemos hacernos siempre es: ¿quién controla esa información?”, reflexionó Manzanares, instando a los asistentes a usar la tecnología con consciencia y responsabilidad
Claude, NotebookLM y otras herramientas al servicio del periodismo
Durante la sesión, los participantes tuvieron la oportunidad de conocer y practicar con diversas aplicaciones de IA. Entre ellas destacó Claude, presentada por la expositora como una herramienta especialmente útil para equipos profesionales por su capacidad de adaptarse a flujos de trabajo más complejos. Los asistentes aprendieron a utilizar la aplicación y a construir prompts efectivos, es decir, instrucciones claras y precisas que permiten obtener los mejores resultados de la inteligencia artificial.
También se presentaron herramientas como NotebookLM, que permite generar podcasts e incluso simular conversaciones entre personas a partir de documentos, y ElevenLabs, una plataforma capaz de replicar tonos de voz, pausas y estilos de habla, cuyo uso —señaló la ponente— ya ha generado controversia en el contexto de la desinformación.
“Desaprender para aprender”
La charla cerró con una reflexión que resonó entre los asistentes: la IA no es simplemente un motor de búsqueda más sofisticado. Sus capacidades van mucho más allá de lo que dos décadas de uso de Google nos han acostumbrado a esperar de la tecnología. Por eso, Manzanares invitó a los periodistas a “desaprender para aprender”, a explorar estas herramientas con mente abierta y a entender que no se trata de ser desplazados por la tecnología, sino de usarla para potenciar habilidades, acceder a nuevos conocimientos y aprovechar mejor el tiempo.
La jornada dejó en claro que la inteligencia artificial ya está transformando las redacciones, y que los periodistas que la incorporen con criterio, ética y creatividad llevarán una ventaja significativa en el ejercicio de su profesión.

