Por: Redacción CRITERIO.HNredaccion@criterio.hn 
Tegucigalpa, Honduras.- El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), ha realizado una primera revisión del Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República de Honduras para el Ejercicio Fiscal 2021[1]. Los primeros hallazgos muestran que, por el lado de los ingresos, el financiamiento del Estado recaerá en una mayor proporción en quienes tienen menos ingresos y no se presentan cambios para modificar la estructura tributaria. Por el lado del gasto, el Icefi alerta sobre recortes en las inversiones sociales que podrían agudizar aún más una de las peores crisis que vive Honduras. Finalmente insta al Congreso Nacional a abrir espacios para que la ciudadanía pueda participar en su discusión a través de análisis técnicos para consensuar un presupuesto que permita salir de la crisis económica a la vez que se garantiza el bienestar de la población.
Honduras sufre una de las peores crisis económicas y sociales de su historia. Según la previsión del Banco Central de Honduras (BCH), la economía puede caer entre 7.0 y 8.0% en 2020. Y es en este contexto que se presenta el proyecto de presupuesto para 2021. Sin embargo, el escenario macroeconómico con el que se elaboró este proyecto de presupuesto, supone un crecimiento real de 5.2% para 2021, en consonancia con las estimaciones del BCH; a criterio del Icefi este escenario es muy optimista, tomando en cuenta que no se ha controlado la pandemia y que una segunda ola de contagios puede provocar una crisis económica más profunda, por lo que invita a revisar dichas estimaciones y adoptar un escenario más conservador.
 
Los ingresos estimados para 2021 ascienden a L105,931.8 millones, de los cuales un 91.0% provienen de impuestos. La carga tributaria esperada es de 14.8%, superior a la estimación de cierre para 2020 del Icefi, de 14.2%, pero muy por debajo del 17.0% que registró en 2019. En términos nominales el monto de recaudación esperando en 2021 (L96,388.1millones), es inferior a lo que Honduras recaudó en 2017, con el agravante que el peso de la tributación recaería en una mayor proporción en los impuestos indirectos, aumentando la regresividad del sistema tributario. En contraste, de acuerdo a los datos de la Secretaría de Finanzas (Sefín), el gasto tributario[2] ascendería a L47,203.2 millones para 2021, un 7.7% más de lo que se espera en 2020. Según lo demuestra la Sefín[3] los costos para el Estado han sido mayores que los beneficios de los regímenes especiales de zonas libres (Zoli), zona libre turística de Islas de la Bahía (Zolitur) y el régimen de importación temporal (RIT). Para el Icefi es importante aumentar la meta de recaudación a través de un combate frontal a la evasión, el contrabando y la defraudación aduanera, pero además es indispensable que, paralelo a la discusión del presupuesto, se analicen reformas que permitan incrementar los ingresos del Estado, gravando a quienes más ingresos tienen, así como asegurando una reducción significativa del gasto tributario que permita financiar una mayor inversión social y productiva.
 
El nivel de gastos considerado en el proyecto de presupuesto para la Administración Central asciende a L130,722.0 millones, equivalente al 20.1% del PIB, levemente superior al 19.8% estimado para el cierre de 2020. En su composición, los gastos de funcionamiento reportan una reducción de 1.3 puntos del PIB, representando un 13.7% del PIB en 2021; mientras que la inversión directa y los otros gastos de capital muestran una tendencia contraria, al incrementar 0.5 punto del PIB respecto a 2020, siendo equivalentes a 2.7% del PIB. Los intereses de la deuda son el componente que más crece, al aumentar un punto porcentual del PIB alcanzando el 3.7%. El servicio de la deuda pública representaría para 2021 un 25.5% del total de egresos.
 
Para el Icefi es preocupante que, al revisar el destino del gasto propuesto para 2021, los servicios de salud sufran un recorte en plena pandemia, pues representarían 2.7% del PIB, asignación inferior al 2.9% con el que se cerraría en 2020. En el caso del área de educación, investigación, cultura y actividades recreativas, la asignación presupuestaria representaría 4.9% del PIB, nivel inferior a los destinado entre 2013 y 2016, que en promedio alcanzó el 5.6% del PIB. En cuanto el caso de la protección social apenas alcanzará 0.9% del PIB para 2021. Por el contrario, el presupuesto para defensa y seguridad subirá en 2021 al alcanzar un 3.4% del PIB, superior al 3.2% del PIB con el que se cerraría en 2020.
 
En cuanto a los indicadores macrofiscales, el proyecto de presupuesto para 2021 plantea un déficit fiscal de 3.8% del PIB para la Administración Central, inferior al 5.0% del PIB estimado para el cierre de 2020. Al incorporar al análisis el traslado de recursos a los fideicomisos —con el fin de conocer más apropiadamente el comportamiento del sector fiscal—, el déficit del proyecto de presupuesto para 2020, se incrementa al 6.0% del PIB, menos que el 7.0% estimado para el cierre del presente año, pero muy superior al 2.5% del PIB con el que se cerró 2019, remarcando la urgencia de adoptar medidas que permitan la sostenibilidad y suficiencia de las finanzas públicas.
 
Sobre el saldo de la deuda pública de la Administración Central, con base en el proyecto de presupuesto este sería de 60.3% del PIB, mayor al 59.0% con el que se espera cierre 2020 y manteniendo una senda de alza muy rápida. Para el Icefi, si bien reconoce que en marco de una crisis es necesario recurrir a la deuda, esta debe gestionarse de manera estratégica y sin asfixiar los presupuestos de los próximos años, por lo que recomienda priorizar la obtención de financiamiento en condiciones más favorables y establecer cuáles serán los resultados que se esperan con estos empréstitos.
 
El Instituto remarca que el presupuesto público es la principal herramienta para garantizar el bienestar de las personas, especialmente en momentos en que el desempleo, la pobreza y la desigualdad se han incrementado sustancialmente, por lo que hace un llamado a priorizar las inversiones en educación, salud, protección social e inversión productiva y a reorientar los gastos innecesarios o no prioritarios como la compra de equipo militar, viáticos, entre otros. No atender mediante el presupuesto público la dramática situación que está viviendo la población hondureña viola las obligaciones que el Estado y el gobierno tienen en la garantía de los derechos humanos y, además, debilita la gobernabilidad democrática. Mitigar los cada vez mayores problemas fiscales del Estado Hondureño y ofrecer soluciones a la crisis sanitaria y económica actual requiere contar con un plan fiscal que plantee las medidas de corto, mediano y largo plazo que se adoptarán para lograr que la política fiscal se convierta en un instrumento para el desarrollo y el fortalecimiento de la democracia.
 
Finalmente, el Icefi anunció que publicará un análisis a mayor profundidad a finales de octubre con el que busca aportar más recomendaciones. El presupuesto de 2021 es muy importante para el futuro del país, por lo que el Instituto insta al Congreso hondureño para que cree mecanismos de participación ciudadana e insta a que las discusiones sobre el proyecto de presupuesto de 2021 sean con base en elementos técnicos y en la búsqueda de resultados que ayuden a salir de la crisis económica protegiendo a la población hondureña. [1] Disponible en: https://www.sefin.gob.hn/formulacion-y-aprobacion/  
[2] Ingresos que el Estado de Honduras deja de percibir al otorgar una concesión o ampliación de incentivos, exoneraciones, alícuotas reducidas y deducciones que tiene por objeto beneficiar, promover o fomentar a determinadas actividades, sector, rama, región o grupo de contribuyente (Reglamento de la Ley de Responsabilidad Fiscal, 2016).
[3] Disponible en: https://www.sefin.gob.hn/download_file.php?download_file=/wp-content/uploads/Presupuesto/2021/proyecto/Gasto%20Tributario%202021.PDF

 128 total views,  1 views today

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here