Por Elia Castellón

El 18 de septiembre de 2014, Norma Sancir, fue detenida arbitrariamente mientras cubría las acciones policiales durante una manifestación, afirmaron que ella no era periodista y si activista de dicha manifestación mientras gritaba: “¡Suéltenme, suéltenme! ¡Soy periodista, yo soy periodista!”.

Pese a las múltiples explicaciones de ella acerca de su profesión y lo que hacía en el lugar, no sólo no le hicieron caso sino que en la prevención policial la pusieron como “instruida y ama de casa”.


“Iba a tomar fotografías de lo que estaba pasando para realizar mi trabajo periodístico. Cuando me vieron, entre diez agentes me agarraron, me jalonearon y después me entregaron a unas agentes e inmediatamente me pusieron los grilletes.”, dijo la periodista, Norma Sancir, al periódico Prensa Comunitaria Km 169.


Jovita Tzul, abogada del Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos, CALDH, y representante legal de Norma Sancir, expuso que en los últimos años, miembros de Central Campesina Chortí, Nuevo Día, han enfrentado ataques, amenazas de muerte y hostigamiento, todo esto, siendo una violación a la libertad de opinión y expresión que impide el ejercicio del periodismo sin censura. Para la abogada, el caso de Sancir, es criminalización a la lucha social y a periodistas que asumen el rol informativo.


Según la policía, Norma Sancir, fue detenida cuando se encontraba entre las personas que manifestaban. Dicen tener pruebas que demuestran que ella estaba incitando, porque dicen que encontraron un boletín de peticiones de la manifestación, por su parte, la abogada defensora del caso de Norma, argumentó que solamente son válidas como pruebas las fotografías y declaraciones hechas por testigos de los hechos que se hayan suscitado en el mismo de día de la detención de la periodista.


Front Line Defenders, afirma que: “Los defensores y defensoras de derechos humanos de Guatemala son objeto de amenazas de muerte, ataques físicos, acoso, vigilancia, estigmatización, hostigamiento judicial, detención arbitraria, desaparición forzada y asesinato. Muchas de las violaciones son perpetradas por estructuras clandestinas de seguridad y grupos ilegales. El alto nivel de impunidad que gozan los perpetradores aumenta exponencialmente el riesgo para los defensores de los derechos humanos”.


Norma Sancir, declaró este día a través de una conferencia de prensa virtual del CALDH, que los medios corporativos sufren censura y por esto, muchos no se han pronunciado ante su caso, sin embargo ha recibido apoyo de radios y periódicos comunitarios, periodistas independientes, periódicos digitales y defensores de los derechos humanos. Sancir, señaló que: “Se nos ha criminalizado porque estamos visibilizando las violaciones a derechos humanos, estamos haciendo lo que deberían hacer todos los periodistas: informar sin censura”.


Asimismo, enfatizó en que los medios de comunicación corporativos, “no llegan a las comunidades”, no se brinda cobertura a las luchas sociales y para los pobladores de zonas rurales, su único acceso es a la información es a través de algunas radios comunitarias.

La periodista confirmó que: “Lo que se busca es visibilizar las luchas” y señaló la discriminación que existe en el gremio periodístico hacia los comunicadores y periodistas de pueblos originarios.


Tras seis años de este hecho, es hasta el día de mañana que se llevará a cabo una audiencia de fase intermedia, en donde el juez de turno del Juzgado de Primera Instancia Penal y Narcoactividad de Chiquimula, podría enviar a juicio a los agentes policiales acusados de abuso de autoridad cometido contra la periodista, Norma Sancir.

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