Créditos

 Diseño de Investigación: Sonia Godoy, Colombia; Thiriza Galeas, Wendy Funes, Honduras

|Investigación de campo: Thirzia Galeas | Wendy Funes,| Honduras | Gibrán Mena, México.

Edición: Gibrán Mena,  DataCrítica|  

Redacción: Reporteros de Investigación, Honduras| DataCrítica, México

Visualización de datos: DataCrítica

Este reportaje fue realizado con el apoyo de la Internacional Women Media Foundation (IWMF) como parte de su iniciativa Adelante en América Latina.

Sumario

  • En una región peligrosa para la defensa del territorio conglomerados transnacionales han sido cómplices.
  • Los gobiernos de países cuyas empresas tienen megaproyectos en Honduras y México dan recomendaciones sobre protección de Derechos Humanos a través del Examen Periódico Universal de Derechos Humanos.
  • En Honduras, grupos económicos con poder participaron en crímenes contra ambientalistas en uno de los países más peligrosos del mundo. En México, la líneas de investigación exigidas por deudos de un defensor asesinado involucran a autoridades.

Desde sus selváticas montañas hasta sus costas en el mar Caribe, Honduras y México albergan en sus respectivos territorios mucha vida que defender. Y quiénes lo hagan: algunas de las más destacadas personas defensoras del territorio han vivido aquí. 

Pero el análisis de los datos de asesinatos de personas defensoras en estos países, y el detalle de algunos de sus más emblemáticos casos permite observar un fenómeno colonial, también compartido: mientras la tendencia de asesinatos va al alza tanto en México como Honduras, naciones extranjeras hacen recomendaciones de Derechos Humanos a través de mecanismos internacionales. Son los mismos países donde se registran las empresas beneficiarias de los megaproyectos que han instalado dinámicas de violencia a donde llegan.

Este trabajo analizó fuentes documentales, testimoniales y creó una base de datos a partir de reportes de un organismo internacional referencia, para cruzarlas con datos del Examen Periódico Universal. Fue llevado a cabo como parte del programa Adelante, de la International Women’s Media Foundation.

En las cuencas de los ríos de Honduras se encuentran tesoros vivos —11 especies de vida nuevas fueron halladas y nombradas en los últimos 25 años—, la última de ellas en honor a la organización hondureña Copinh. A mil 565 kilómetros al norte, en Morelos, el río Cuautla y otras afluentes son también parte de la cuna de la biodiversidad genética del maíz, cuya selección durante siglos es una de las aportaciones de culturas originarias de Mesoamérica al mundo.

A pesar de que la conversación global sobre crisis climática se ha enfocado en la reducción de emisiones de carbono, la conservación de la biodiversidad ha sido considerada esencial para evitar también pérdida de vidas (incluyendo las humanas, por el deterioro de salud vinculado a pérdida de biodiversidad) desde 1993, año en que se firmó el Convenio de la Biodiversidad de la Organización de las Naciones Unidas, ratificado por 196 países, México y Honduras entre ellos. Además, la protección de la biodiversidad también tiene efectos positivos en la captura de carbono, de acuerdo con el mismo organismo internacional.

En México, el récord de asesinatos de defensores que hubo en 2017 y 2012, 15 y 10 respectivamente, de acuerdo con la organización internacional Global Witness, fue superado en los años más recientes de registro, 2018 y 2019 (con 14 y 18 asesinatos, respectivamente).  En Honduras, hay un incremento en la tendencia en asesinatos de personas defensoras del territorio a partir de 2016. En 2019 alcanzó 14. 

En Latinoamérica, Honduras y México están debajo solamente de Brasil y Colombia en esta tendencia de violencia.

Pero organizaciones indígenas como Copinh en Centroamérica y el Frente de Pueblos en Defensa del Territorio y el Agua en México no detienen su lucha. 

“A más de 4 años de su muerte, Berta Cáceres sigue obteniendo victorias”, escribieron los integrantes del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas (Copinh), tras el anuncio de que el Banco Centroamericano de Integración Económica se desvinculará del megaproyecto Agua Zarca, que amenaza la vida de los pobladores de la cuenca del río Gualcarque, defendido por Cáceres, en una de las regiones que ha quedado más vulnerada a los efectos de la actual crisis climática.

Mil 565 kilómetros al norte, en Chinameca, Morelos, la defensora del territorio Liliana Velázquez cuenta por qué la lucha sigue a pesar del asesinato de su compañero Samir Flores, crimen cometido en febrero de 2019 e impune hasta la fecha.

“Él nunca se consideró lo que llaman un líder social porque decía: ‘la gente a mí no me pertenece, la gente puede tomar sus propias decisiones. Él mismo enseñó a la comunidad que era en conjunto como se tenían que tomar las decisiones”.

Por eso la lucha de los pueblos de Morelos continúa, narra Velázquez.

La necesidad de respetar la vida y derechos de personas defensoras del territorio atrae a México, Honduras y otros países la atención internacional. A través del Examen Periódico Universal (EPU), diversos países recomiendan a México y Honduras mejorar sus condiciones de derechos humanos. Algunos de estos países son los mismos que albergan a las empresas beneficiarias de los megaproyectos que hicieron la promesa del “desarrollo”, pero han entregado conflicto, desunión comunitaria y asesinatos de defensores. Esta serie describe algunos de los casos más emblemáticos.

Samir Flores, Jose Antonio Teruel y Bertha Caceres.

 427 total views,  6 views today

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here