HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO

18 de febrero de 2021 RUBÉN DARÍO ha sido homenajeado en la Capital Universitaria, León, Nicaragua, lugar desde donde partió a otro plano de vida el 6 de febrero de 1916 y a 105 años de su viaje celestial el parida está más vivo que nunca en sus versos y prosas a nivel mundial se le recuerda y estudia su obra. Nicaragua, tierra que lo vio nacer y morir cada año rinde le honores en el municipio de León, desde tempranas horas en la mañana la población salió a depositar ofrendas florales en la tumba dónde descansan los restos del príncipe de las letras castellanas. Un León deprimido por la muerte del gran Rubén custodia su tumba en la catedral de León.

Hasta ahí se acercaron autoridades municipales para rendir honor al padre del modernismo, quien escribió obras cumbres como Azul, Prosas Profanas y Cantos de Vida yEsperanza.

Antes, hicieron una caminata que salió de la UNAN-León y visitaron la casa donde CRECIÓ RUBÉN DARÍO. ahí se declamaron poemas de su autoría.

“Rubén tuvo una visión de hacer una Nicaragua mejor, una Nicaragua para los nicaragüenses, una Nicaragua en paz. Rubén un antiimperialista, un nacionalista, un hombre que amó Nicaragua y la difundió a nivel internacional”, expresó el diputado JOSÉ SARRIA.

“Darío es universal, pero nosotros los leoneses tenemos la responsabilidad de seguir cultivando el legado que ha dejado Darío”, manifestó la diputada Benita Arbizú.

La declamación de poemas no podía faltar en este homenaje al Príncipe de las Letras Castellanas. niños y niñas han tomado el relevo y han demostrado que las generaciones mantienen vivo el legado imperecedero de Darío.

“en nuestros planes de trabajo la vida y obra de nuestro insigne poeta Rubén Darío se mantiene viva. hace 105 años, durante el tránsito a la inmortalidad de nuestro insigne poeta, León lloró y lo lloró también la universidad, pero hoy más que llorarlo es asumir su legados que está escrito en sus prosas, pensamientos y cuentos”, señaló la rectora de la UNAN-León, Flor de María Valle.

la jornada continuó en horas de la tarde al vestirse de gala león con la realización de un responso en la catedral, seguido de un festival de poesía, música y baile.

la declamación de poemas no podía faltar en este homenaje al Príncipe de las Letras Castellanas. niños y niñas han tomado el relevo y han demostrado que las generaciones mantienen vivo el legado imperecedero de Darío.

“en nuestros planes de trabajo la vida y obra de nuestro insigne poeta Rubén Darío se mantiene viva. hace 105 años, durante el tránsito a la inmortalidad de nuestro insigne poeta, León lloró y lo lloró también la universidad, pero hoy más que llorarlo es asumir su legados que está escrito en sus prosas, pensamientos y cuentos”, señaló la rectora de la UNANLeón, Flor de María Valle.

La jornada continuó en horas de la tarde al vestirse de gala león con la realización de un responso en la catedral, seguido de un festival de poesía, música y baile.

“Es orgullo de Nicaragua y del mundo. revolucionó la lengua castellana y además describió al imperialismo tal y como es. mientras el mundo se debate en dificultades y problemas ellos siguen con su forma arrogante pretendiendo la dominación del mundo y no respetan los derechos, soberanía y autodeterminación de los pueblos”, subrayó el secretario político de León, Everth Delgadillo.

Everth recalcó que poco a poco Nicaragua ha venido desarrollándose para bien y es ahí que están patentados los sueños de Darío quien una vez dijo “si la patria es pequeña, uno grande la sueña”.

León tiene una ruta dariana que cuenta con estatuas, monumentos, parques y la casa museo desde donde se hizo la clausura de la jornada con la presencia de artistas y bailarines.

El alcalde del municipio de león, Roger Gurdián, recordó que un 3 de marzo de 1867 león recibía a un recién nacido Rubén Darío.

“Era un niño de 40 días llamado Félix Rubén García Sarmiento. fue bautizado en nuestra pila bautismal recibiendo el sacramento. a muy corta edad algo innato en él, porque nadie le enseñó, comenzó a escribir poesía. de esta forma en las profesiones del domingo de ramos colocaba una piñata llena de versos”.

En este encuentro se anunció que el premio internacional Rubén Darío continúa hasta el 31 de octubre del año 2021. el ganador se dará a conocer el 6 de febrero del año 2022.

A los 13 años Rubén ya era llamado el poeta niño en toda Centroamérica. a los 17 años abandona Nicaragua para conocer otras latitudes, tener otros conocimientos y perspectivas, creando años más tardes una nueva poesía, dictando las leyes y las formas, sujetas a las reglas que él mismo crea, siendo esto el nuevo modernismo.

[1]ARIEL VERSUS CALIBÁN

Es en sus crónicas, más que en sus creaciones, donde Darío volcó su ideario político y preocupación por el destino de América Latina, excepto en dos poemas famosos: la oda “A Roosevelt” (1904) y “Salutación al Águila” (1906). No en vano prosiguen la tradición de formas discursivas —remontadas a Bolívar y demás próceres independentistas y civilizadores— que implican un sujeto capaz de asumir su propia subjetividad, o mejor: su realidad social no ajena a las exigencias de un cambio histórico. Y este cambio lo ligó, como nicaragüense, al proyecto y ejecución del gobierno liberal de J. Santos Zelaya (1893-1909) que, sustentado en la caficultora —con la cual Nicaragua había ingresado al comercio mundial—, se expresaba en una ideología progresista.

Por otro lado, como latinoamericano, postuló desde 1893 una dicotomía simbólica, primero cultural y luego política, de Calibán (los Estados Unidos) y Ariel (la América Latina). De ese binomio dicotómico ya se ha escrito mucho en varios estudios. Sin embargo, es oportuno recordar que Darío utilizó los símbolos de Calibán-Ariel en 1893, en su ensayo sobre Edgard Allan Poe (“un Ariel entre calibanes”), nueve años antes de su más acabada caracterización por José Enrique Rodó en su libro Ariel (1900).

Pero fue en 1898, cuando interpretó el sentimiento de toda Latinoamérica en “El triunfo de Calibán”, caracterizando a Estados Unidos como “imperio de la materia”; “país de vida práctica y material, país del cálculo”, cuyo ideal está circunscrito “a la bolsa y a la fábrica”, al “culto del dólar”; país que busca “no solamente influencia, sino también dominación”, lo que en la práctica ha demostrado: “¡Soberbios cultivadores de la fuerza!”, empeñados en “rehacer el mundo, a su imagen y semejanza”, “aborrecedores de la sangre latina” y “enemigos de toda idealidad”. Por el contrario, para él América Latina encarnaba la idealidad, y con ella, el anhelo de perfectibilidad humana y de orden de vida.

Pero nada mejor que el testimonio del propio Darío —su contestación a una encuesta sobre el porvenir de los países de nuestra América que le enviaron en 1902— para tener una idea clara de su credo hispanoamericanita, o más concretamente, latinoamericano. Porque—sostenía “Panamericanismo es una palabra inventada por los norteamericanos para inundar con sus productos los mercados del nuevo continente”, mientras él proponía “un hispanoamericanismo: la unión comercial, el arbitraje y la

 solidaridad moral de las repúblicas de lengua española”. Y agregaba: “La doctrina de [James] Monroe ha inflado la vanidad y aumentado la insolencia de ciertos gobiernos en sus relaciones con las potencias europeas. A la doctrina de Monroe América para los americanos, ha contestado un representante argentino [Roque Sáenz Peña] en el Congreso Panamericano de Washington, con esta otra divisa: América para la humanidad.

El mismo año de 1902, Darío resumió un artículo interesante que el economista francés Achille Viallate había publicado en la Reveu de Paris, y que trataba “de las relaciones de la norteamericana con sus hermanas menores del Sur, y de las varias tentativas hechas para extender su influencia yanqui por todo el continente”. El latinoamericano registró ese análisis de las relaciones internacionales, desde Henry Clay hasta Teodoro Roosevelt, subrayando el carácter errático y oportunista de las intervenciones estadounidenses en la América española, los esfuerzos por parte de los Estados Unidos por mantener los Estados latinoamericanos divididos y pequeños y las dificultades que los políticos norteamericanos encontraron en sus anhelos de dominación, disfrazados bajo la demagogia panamericanista.


[1] Fuente: Colección Rubén Darío No. 11, Enero del 2020, Jornada Dariana. Jorge Eduardo Arellano.


[1] Fuente: Cortesía de la Embajada de Nicaragua en Honduras

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