Han pasado 7 años desde el feminicidio de Margarita Murillo, su vida y la fuerza de su legado nos reúnen nuevamente para conmemorarla, una Margarita que sigue floreciendo entre las resistencias de los pueblos, una sembradora incansable de luchas, coherencia, amor, valentía por una Matria libre, justa y digna para todas y todos. 

Margarita Murillo nació el 13 de noviembre de 1958 en Chalmeca, departamento de Copán. De raíces Maya Chortí y madre de dos hijos y de dos hijas. Desde los trece años comenzó a participar activamente en espacios políticos, involucrándose y ejerciendo su liderazgo en diversas organizaciones y movimientos sociales; durante su vida fue una incansable defensora de derechos humanos y la tierra, significando señalamientos, estigmatización, persecución y criminalización para ella y su familia.

El 27 de agosto del 2014, Margarita Murillo fue cruelmente asesinada por la espalda, junto a la tierra que tanto amó y por la que luchó. La vida de Margarita es testimonio de que, para transformar a Honduras, es necesario el arduo trabajo y compromiso de las personas y organizaciones.

Han pasado los años y confirmamos la existencia de una frágil institucionalidad, de una justicia selectiva y de un gran pacto de impunidad, que no permiten la justicia para Margarita Murillo, así como para muchas defensoras y defensores en nuestro país.

Desde el Foro de Mujeres por la Vida, el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ) y la Clínica de Derechos Humanos en Acción del Instituto de la Promesa de los Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), seguiremos incansablemente exigiendo justicia ante las instancias nacionales e internacionales para Margarita Murillo y su familia, con el objetivo de obtener verdad, justicia y reparación por su feminicidio y la impunidad que lo ha rodeado durante más de 7 años.

El asesinato de Margarita Murillo representa uno de los tantos casos que demuestra que, en Honduras, como lo señala la CIDH, existe un patrón de violencia sistemática contra las personas defensoras de derechos humanos y que, según Global Witness, la convierte en el país más peligroso del mundo para las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente.

Las organizaciones de mujeres y en general las organizaciones populares de este país estamos obligadas a sostener la memoria histórica de todos los procesos de lucha que emprendió y lideró Margarita Murillo, así como los grandes aportes para la defensa de los Derechos Humanos y la defensa de la tierra, es por ello que les invitamos a seguir vigilantes de este proceso.

No nos callarán, no nos doblegarán, no nos quebrarán el brazo, no lograrán que nos hinquemos, ni mucho menos nos van hacer retroceder en la lucha que nosotras llevamos.   ¡Nunca retrocederemos!”. Margarita Murillo

San Pedro Sula, Cortés, 27 de agosto de 2021

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