• En comparación al año anterior, se registran 8% más reportes por violencia doméstica e intrafamiliar .

• El confinamiento por coronavirus ha obligado a mujeres, adolescentes y niñas a permanecer encerradas junto a sus agresores

Más de 76 mil mujeres y niñas han sido víctimas de violencias en Honduras en lo que va de 2020, una situación complicada por la crisis sanitaria de COVID-19.

El Sistema Nacional de Emergencias 911 contabiliza durante el presente año 76,520 reportes por violencia doméstica e intrafamiliar, un 8% más que en 2019, cuando se registraron 70,924
denuncias.

El confinamiento por COVID-19 ha obligado a mujeres, adolescentes y niñas a permanecer encerradas junto a sus victimarios, lo que aumenta su exposición a agresiones y limita su movilidad para solicitar ayuda o huir, según el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).

Sumado a esto, la pérdida del trabajo, la disminución de los ingresos o la imposibilidad de adquirirlos incrementan la dependencia económica, lo cual constituye una barrera más denunciar la violencia, generando mayores tensiones en el entorno compartido con el agresor, indicó la agencia especializada.

Para analizar esta realidad, la Tribuna de Mujeres contra los Femicidios “Gladys Lanza”, llevó a cabo el foro virtual “Situación de violencias contra las mujeres y su manejo en el contexto del COVID-19”, a cargo del Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”.

Actos de violencia física, sexual y psicológica producidas en el hogar y la respuesta de las instituciones del sistema de seguridad y justicia para proteger a mujeres y niñas fueron debatidos por las expertas: Merly Eguigure, coordinadora del Movimiento Visitación Padilla; Migdonia Ayestas, coordinadora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH); Gloria Martínez, encargada del área Psicosocial de los Juzgados de Violencia de Tegucigalpa, y Cristina Alvarado, terapeuta del Movimiento “Visitación Padilla”.

La pandemia no atendida

“La violencia contra las mujeres tiene diversas manifestaciones y cuando estas son ignoradas o desatendidas, podemos estar a las puertas de un femicidio, que es la expresión máxima de la
violencia contra las mujeres. Por eso no nos vamos a cansar de exigir una respuesta estatal que considere a las mujeres como ciudadanas con derechos, sobre todo a vivir una vida libre de violencia y no como meras votantes en los procesos electorales”, expresó Merly Eguigure, coordinadora del
Movimiento ´Visitación Padilla´.

De acuerdo a Gloria Martínez, del área Psicosocial de los Juzgados de Violencia de Tegucigalpa, alrededor del 70% de usuarias atendidas han manifestado que la violencia ha aumentado durante el confinamiento y en muchos casos, no acudieron a denunciarla por suponer que las oficinas estatales se encontraban cerradas.

“A excepción de las primeras dos semanas de cuarentena, el Juzgado no ha dejado de trabajar y por ello, dentro de los grandes desafíos está la implementación de forma generalizada de plataformas virtuales por parte del Poder Judicial”, comentó Martínez.

A criterio de Cristina Alvarado, del Movimiento ´Visitación Padilla´, “la violencia contra la mujer ha sido en este contexto la pandemia ignorada y no atendida. Tenemos que reconocer que no ha existido un abordaje epidemiológico con respecto al COVID-19 y que esa incapacidad que ha tenido el gobierno de atender desde un enfoque integral y epidemiológico la pandemia del COVID y esta otra pandemia de violencias contra las mujeres, nos da como resultado que hoy nos enfrentemos a altas cifras de femicidios”.

“Este tema se ha convertido en un problema en Honduras, que vulnera la dignidad y los derechos de las mujeres. La violencia contra las mujeres ha aumentado en los últimos tiempos, a pesar de las reducciones en la tasa general de homicidios”, agregó por su parte Migdonia Ayestas.

La experta señaló que, a pesar del confinamiento, las muertes violentas de mujeres y femicidios se comportan igual que el año anterior.

Datos del OV-UNAH indican que 58.2% de las muertes violentas de mujeres en este año ocurrieron en el hogar. “Esto es grave, porque ya nos define quién es el autor: hombres, en su condición de parejas, que hayan mantenido una condición de parejas. Por eso se reafirma que la violencia es una
conducta basada en el poder”, apuntó Ayestas.

Cortés y Francisco Morazán, los departamentos más violentos

En los primeros nueve meses del año, el Ministerio Público recibió 2,454 denuncias por violencia doméstica, de las cuales derivaron 247 detenciones infraganti de agresores, 487 medidas para evitar daños mayores y 467 sentencias emitidas por el juzgado especializado.

Las cifras del Sistema Nacional de Emergencias 911 indican que los departamentos con mayor cantidad de casos de violencia doméstica e intrafamiliar en dicho período fueron: Cortés, con un total de 18,681 reportes; seguido de Francisco Morazán con 16,018; Yoro con 6,690; Copán con
4,047 y Atlántida con 3,645.

Una tendencia similar se observa en la muerte violenta de mujeres. El Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), registró entre enero y septiembre de 2020, 245 muertes por femicidios.

En respuesta a la problemática de violencias en el hogar, el Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla” ha brindado entre junio y septiembre, por vía telefónica, servicios de atención legal a 151 mujeres y 489 seguimientos; así como apoyo emocional a 106 mujeres y 147 seguimientos.

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