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MEDICIÓN DE LA POBREZA POR MÉTODOS MULTIDIMENSIONALES O NO MONETARIOS

Dr. HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE”

 

Durante las décadas de 1960 y 1970, el enfoque de las necesidades básicas buscó proporcionar un marco multidimensional a los estudios de la pobreza con el objetivo de identificar poblaciones pobres, ordenar datos geográficos provenientes de censos y orientar así la implementación de políticas públicas. Sin embargo, este enfoque no se apoyó en un marco normativo explícito y muchas veces fue utilizado como sustituto de datos de ingreso más que como espacio evaluativo en sí mismo (Ruggeri-Laderchi,2000)

Los métodos multidimensionales o no monetarios constituyen una alternativa metodológica a las líneas de pobreza monetarias así como una conceptualización distinta de la pobreza. Según estos métodos, lo que determina si una persona es clasificada como pobre o no pobre no es su poder adquisitivo, sino qué tan lejos de los estándares sociales se encuentren sus condiciones observables de vida. Desde un enfoque multidimensional, se define a la pobreza como la negación de opciones y oportunidades a un individuo o familia de vivir una vida tolerable, permitiendo así diferenciar en la sociedad a los que tienen de los que no tienen, situación que afecta el estado psicológico de cualquier individuo. Los pobres, sin sistemas de apoyo institucional y de redes de asistencia, sólo con un sueldo mínimo para sobrevivir, no pueden cubrir sus necesidades de alimentación, educación, vestimenta y salud, por consiguiente son excluidos sociales.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) fue establecida en 1948, es una de las 5 delegaciones territoriales de las Naciones Unidas; su sede está en Santiago de Chile. Se estableció para contribuir al desarrollo económico de América Latina, reorganizar las acciones encaminadas a su promoción, reforzar las relaciones económicas de los países entre sí y con las demás naciones del mundo y desde hace casi cuatro décadas, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha realizado mediciones de la pobreza basadas en los ingresos de los hogares recogidos por las encuestas de hogares de los países de América Latina. Estas han permitido estimar la magnitud de la pobreza en la región y su evolución en los distintos países por medio de una metodología común.

Las primeras estimaciones se remontan a fines de la década de 1970, cuando se dieron a conocer los resultados de la investigación encabezada por Oscar Altimir (1979). Este estudio, que cubrió diez países, estableció la metodología de medición del costo de satisfacer las necesidades básicas alimentarias y no alimentarias, y permitió construir líneas de pobreza para cada uno de los países.

Doce años después se presentaron los resultados de un segundo estudio, cuyo objetivo principal fue actualizar los valores de las líneas de pobreza a partir de las encuestas de ingresos y gastos de la década de 1980 (CEPAL, 1991). La CEPAL ha producido regularmente sus estimaciones de la pobreza regional sobre la base de las líneas determinadas en este estudio y de otras que se calcularon posteriormente para los países no incluidos en él. En el período de más de dos décadas transcurrido desde entonces, la región ha experimentado cambios económicos y sociales que han impactado en los hábitos de consumo y las condiciones de vida de la población y que hacen pertinente actualizar los umbrales empleados para cuantificar la pobreza. La disponibilidad de encuestas que miden el gasto de los hogares en los años recientes permite contar con información que refleja de manera más adecuada la realidad presente.

A diferencia de lo que ocurría cuando se hicieron las primeras estimaciones de la pobreza de la CEPAL, los países disponen actualmente de mediciones de la pobreza efectuadas por las oficinas nacionales de estadística u otros organismos públicos, que en la mayoría de ellos tienen el carácter de mediciones oficiales. Estas mediciones se realizan sobre la base de metodologías y criterios de aplicación que responden a los requerimientos y restricciones de cada contexto nacional, lo que les da la especificidad necesaria para su uso local, pero limita su comparabilidad entre países. De esta manera, las discrepancias entre las estimaciones nacionales y las de la CEPAL se deben tanto a los distintos objetivos de las mediciones como a las diferentes decisiones metodológicas adoptadas. La armonización de definiciones y procedimientos no basta por sí sola para alcanzar la comparabilidad completa, debido a la heterogeneidad de las fuentes de información utilizadas. En efecto, las encuestas disponibles en cada país son de distinto tipo y tienen diferentes coberturas, diseños, periodicidades y procedimientos de levantamiento y procesamiento de la información. En lo referente a la medición del gasto de los hogares, las encuestas disponibles son, en algunos casos, encuestas de ingresos y gastos y, en otros, encuestas de condiciones de vida. Entre otras diferencias, en estas encuestas se aplican formas distintas de indagar sobre los gastos frecuentes, incluidos los gastos en alimentos, lo que tiene impactos sobre los resultados (Crossley y Winter, 2015; Beegle y otros, 2012)4. En el caso de las encuestas dirigidas a medir periódicamente el ingreso de los hogares y estimar las tasas de pobreza, se utilizan encuestas de hogares que pueden ser de ocupación y empleo, de presupuestos familiares, de condiciones de vida o de propósitos múltiples, dependiendo de su disponibilidad en cada país.

La pobreza se define como la insuficiencia de ingresos para alcanzar un determinado estándar de gasto de consumo. Se aplican criterios comunes para construir el gasto de consumo y los ingresos, y cada una de las variables se operacionaliza de la misma forma para todos los países, en el marco de las restricciones que imponen los instrumentos de medición y los procedimientos de levantamiento de la información propios de cada uno de ellos.

El enfoque que utiliza la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) a fin de estimar la pobreza consiste en clasificar a un hogar y sus integrantes como pobres cuando su ingreso por persona es inferior al valor de la “línea de pobreza” o monto mínimo necesario para satisfacer las necesidades esenciales de sus miembros.

Jim Yong Kim Presidente del Grupo Banco Mundial se manifestó de la forma siguiente: La pobreza no implica únicamente una carencia de ingresos y de consumo: también se manifiesta en forma de niveles educativos bajos, resultados insatisfactorios en salud y nutrición, falta de acceso a servicios básicos y un entorno peligroso. Si queremos “poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo”, como se establece en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos entender y medir la pobreza en todas sus manifestaciones. El presente informe contiene los resultados del primer ejercicio llevado a cabo por el Banco Mundial en el que se midió la pobreza multidimensional a nivel mundial teniendo en cuenta los componentes múltiples y coincidentes de la pobreza. Tradicionalmente, la pobreza se mide a nivel de los hogares. Sin embargo, dado que existe desigualdad en el seno de las familias, es indudable que algunas personas viven en la pobreza dentro de hogares que no son pobres. Los datos y métodos actuales no nos permiten tener en cuenta la desigualdad intrafamiliar en la mayoría de los países, por lo cual en un capítulo del informe se examina una selección de estudios sobre países donde ello es posible, y se describe el modo en que esto afecta el perfil de pobreza, inclusive por género y por edad. Los objetivos de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida seguirán guiando nuestra labor. El nuevo conjunto de líneas y mediciones de la pobreza amplía la manera en que concebimos la pobreza. Como queda demostrado en este informe, la adopción de un enfoque más amplio pone de relieve que aún nos queda un largo camino por recorrer para liberar al mundo de la pobreza en todas sus dimensiones.

El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), creado por la Iniciativa de Oxford sobre Pobreza y Desarrollo Humano (OPHI, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Oxford, y que cuenta con el apoyo del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), sustituye al Índice de Pobreza Humana, que utilizaba desde 1997. El Índice Multidimensional de la Pobreza o MPI por sus siglas en inglés, es una nueva medida de la pobreza que da un panorama “multidimensional” de las personas que viven en la pobreza. El MPI toma en consideración una serie de factores esenciales o de “privaciones” de las familias, desde los resultados en materia de educación y salud hasta los bienes y servicios. El objetivo es la medida identifique a las familias y a los grupos más vulnerables y permita comprender exactamente qué privaciones afectan sus vidas y

 

YA EN HONDURAS ES UNA LEY

 

“Como Gobierno siempre estuvimos convencidos de que la pobreza no se debía medir solo por ingresos, sino de forma multidimensional; es por ello que a partir de 2015 comenzamos a medir la pobreza a través de la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford”, explicó el mandatario.

Lo anterior fue expuesto por el gobernante hondureño en una reunión de alto nivel efectuada en Casa Presidencial, donde participó el co-fundador e investigador asociado de la Iniciativa para la Reducción de la Pobreza y el Desarrollo Humano, de la Universidad de Oxford (Inglaterra), John Hammock.

Asimismo, asistieron el embajador jefe de la Delegación de la Unión Europea en Honduras, Alessandro Palmero; el representante de las Naciones Unidas, Igor Garafulic; la representante adjunta de ese organismo, Alissar Chaker, y otros miembros de instituciones internacionales cooperantes.

“Conocer y atacar las raíces nos permitió reducir entre 2013 y 2016 la pobreza multidimensional de 74.2 por ciento a 70.7por ciento, es decir, más de 170.000 hondureños dejando la condición de pobre”, detalló el titular del Poder Ejecutivo.

Agregó que “hoy estamos dando un paso trascendental al adoptar la medición multidimensional de la pobreza como medida complementaria a la medición monetaria (ingresos). Esta medición es clave para adoptar políticas públicas a la medida de nuestras necesidades”.

En tal sentido, prosiguió, “estamos creando una comisión de alto nivel, de carácter permanente, con el fin de dirigir el gran diálogo que necesitamos tener como sociedad, es decir, gobierno, sector privado, sector social de la economía, academia, partidos políticos, iglesias, en fin, todos”.

A través de una comisión técnica se aprobará toda la metodología a emplearse en la medición de la pobreza multidimensional y la pobreza monetaria, la cual deberá realizarse cada dos años a nivel departamental y cada cinco años a nivel municipal, en base a los datos que proporcione el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

“La pobreza es un problema estructural histórico con raíces muy profundas, que amenaza la paz social, la prosperidad y el crecimiento económico con justicia social de nuestras naciones. Atacar las raíces de este problema es un asunto que compete a toda la sociedad, no es un asunto solamente de un Gobierno”, razonó.

“Como nación no podemos dar pasos en falso a la hora de atacar las causas de la pobreza multidimensional, porque de por medio está la seguridad y dignidad del ser humano”, añadió.

“Poco a poco lo hemos logrado. La semana pasada anunciamos una serie de acciones para atender a través de los gobiernos locales a los afectados por lluvias, sequías y migración irregular”, recordó Hernández.  “Sabemos que falta mucho por hacer y por eso debemos hacer este esfuerzo de la mano de la sociedad civil, empresa privada, iglesias, academia, gobiernos locales. Estamos trabajando juntos, como equipo, porque Honduras es de todos”, concluyó el presidente Hernández.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN DEL GOBIERNO

 

  1. Identificar los factores de pobreza multidimensional y reducir la brecha de las desigualdades e inequidades.
  2. Mejorar las condiciones económicas del país y que esto se traduzca en un beneficio directo al bolsillo y condición de vida de cada ciudadano.
  3. Dar el gran salto en materia de generación de inversiones y empleo, potenciando sectores claves de la economía hondureña.

 

15 PARÁMETROS DE MEDICIÓN DE POBREZA DE LA UNIVERSIDAD DE OXFORD

  1. Acceso a sistema de agua adecuado
  2. Acceso a saneamiento adecuado
  3. Tipo de combustible para cocinar
  4. Años de educación
  5. Asistencia escolar
  6. Analfabetismo
  7. Seguridad social
  8. Subempleo
  9. Trabajo infantil
  10. Acceso a electricidad
  11. Material de los pisos
  12. Material de techos
  13. Material de la pared
  14. Hacinamiento
  15. Acervo patrimonial

 

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