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“Turismo de vacunas” es en una opción para quienes que pueden salir de Paraguay en la época de COVID-19 – pintado con el colapso del sector de la salud y el aumento de las muertes por el coronavirus.

Todo pasa en el tiempo de caos político donde los derechos humanos deben quedar atrás para la escalada de arrestos, operaciones e incluso muertes de ciudadanos extranjeros por parte del aparato militar.

Por Norma Flores Allende, desde Asunción, Paraguay.

PARAGUAY Paraguay se encuentra viviendo desde hace más de un mes una profunda crisis sanitaria, socioeconómica y política. Los hospitales públicos y privados colapsaron; el martes 13 de abril se superó el récord de muertos diarios: 89 personas, y los números van en aumento.  En cuanto a vacunación contra COVID-19, Paraguay es el más rezagado de Sudamérica, y uno de los últimos del continente, solo por detrás de Honduras

En ese contexto los medios locales reportan un aumento considerable de personas viajando a los Estados Unidos, teniendo en cuenta la temporada. En este denominado “turismo de vacunación”, con más de 1.200 personas viajando entre marzo y lo que va de abril, figuran importantes empresarios, así como familiares de funcionarios del Estado. 

Esto ocurre en uno de los peores sistemas sanitarios del continentedonde el gasto de bolsillo es la principal fuente de financiamiento del sistema de salud. Al colapso sanitario se suma el desabastecimiento y la especulación de precios de medicamentos e insumos médicos: los medios locales reportan cómo en consecuencia las familias paraguayas están recurriendo a farmacias de ciudades fronterizas argentinas para abastecerse

Caos político

En el plano político, en Paraguay la crisis persiste. Tras las protestas de lo que se ha conocido como el marzo paraguayo, fueron arrestadas arbitrariamente tres personas: los estudiantes universitarios Vivian Genes, Pedro Areco y el activista Luis Trinidad. Al 13 de abril estas tres personas guardan prisión domiciliaria. 

También hay otras dos personas imputadas: Arnaldo Martínez y Enrique Agüero, sobre quienes pesa una orden de detención. Los delitos alegados son supuestos hechos de riesgos comunes, perturbación a la paz pública, daño a cosas de interés común, daño a obras construidas o medios técnicos de trabajo.

Cabe señalar que el Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió un informe el 30 de marzo sobre la gravedad de la situación de los derechos humanos en Paraguay citando situaciones como asesinatos cometidos por fuerzas militares, torturas y detenciones arbitrarias por parte de policías, corrupción generalizada, así como falta de garantías para el ejercicio del periodismo. 

Asimismo, La Misión Argentina por los Derechos Humanos estuvo en Paraguay en marzo pasado con motivo de las torturas y ejecuciones extrajudiciales de las niñas argentinas Lilian Mariana y María Carmen Villalba, víctimas del ejército paraguayo durante un operativo ocurrido el 2 de septiembre de 2020, y la desaparición forzada de la adolescente paraguaya Carmen Elizabeth “Lichita” Oviedo Villalba, ocurrida desde el 26 de diciembre del mismo año. 

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