Ruth Bonilla – En Alta Voz
En Honduras, el creciente fenómeno de embarazos en niñas y adolescentes no solo representa una crisis de salud pública, sino también un desafío para la protección de derechos y la continuidad educativa de las estudiantes. Con esta situación se vuelve necesario entender cuál es el proceso para presentar denuncias que aplica el Ministerio de Educación al identificar estos incidentes en las escuelas, así como el alcance de los programas y temas educativos destinados para prevenir el embarazo precoz.
Además, existe la inquietud acerca del efecto que tiene el embarazo en la deserción escolar entre los últimos cinco años, junto con la falta de información clara sobre los temas de educación sexual que se imparten desde la enseñanza primaria, los cuales son esenciales para la prevención y la protección integral de niñas y adolescentes.
En una investigación realizada por este diario digital, se demostró que entre los años 2020 y 2024, más de 25, 500 niñas entre los 9 y los 16 años parieron en los hospitales públicos a nivel nacional, un promedio de 17 partos por día.
La mayoría de estas menores no logra regresar a las aulas posterior a un embarazo, solo aquellos casos mínimos donde la familia les respalda para que puedan continuar con sus estudios.
La deserción escolar de niñas y adolescentes continúa siendo un desafío para el sistema educativo hondureño. Según información oficial proporcionada por la Secretaría de Educación, a través del Sistema de Administración de Centros Educativos (SACE)y laUnidad del Sistema Nacional de Información Educativa de Honduras (USINIEH), entre los años 2020 y 2025 se registraron 128,578 casos de deserción escolar de niñas y mujeres jóvenes.
Por otra parte, El ministerio de Educación de Honduras dispone de protocolos y sistemas destinados a la denuncia y manejo de incidentes de abuso sexual, particularmente en situaciones que involucren embarazos en niñas y adolescentes. A través de la Subdirección General de Educación para la prevención y rehabilitación Social, se ha puesto en marcha el protocolo de prevención y atención ante casos de violencia, gestionar y reportar situaciones de violencia sexual en el entorno escolar, asegurando así la protección de las víctimas y evitando su re victimización. Este protocolo exige la notificación inmediata a las autoridades pertinentes como las direcciones departamentales, el SENAF, el Ministerio Público y el sector salud, con el fin de garantizar una protección integral y la continuidad educativa de las adolescentes y niñas.
En cuanto a la prevención del embarazo en niñas y adolescentes, la Secretaría de Educación lleva a cabo acciones en colaboración con organismos estatales, organizaciones no lucrativas y la comunidad, a través de campañas informativas, talleres, charlas educativas y actividades participativas dirigidas a estudiantes, familias y comunidades. Estas acciones tienen como objetivo fomentar la postergación del embarazo a temprana edad, fortalecer el proyecto de vida y promover la permanencia en el sistema educativo.
Además, se dispone de recursos y materiales educativos específicos, como las guías metodológicas “Cuidando mi salud y mi vida”, que están dirigidas a los niveles de educación pre básica, básica y media, enfocándose en la educación integral en sexualidad, derechos humanos y equidad de género; la Guía de Abordaje del abuso sexual infantil en el ámbito escolar, que se centra en la prevención y respuesta ante situaciones de abuso y la cajas de herramientas “Contás Conmigo”, que busca fortalecer el apoyo a madres, padres y tutores en temas de salud, derechos sexuales y reproductivos, así como en la prevención de la violencia de género.
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