Las organizaciones miembras de la Tribuna de mujeres contra los Femicidios Gladys Lanza rechazamos y condenamos declaraciones que buscan desacreditar las luchas de las organizaciones de mujeres y feministas por los derechos de las mujeres a través de estereotipos misóginos y discursos de odio que estigmatizan a las mujeres divorciadas, a las mujeres lesbianas y a quienes defienden la igualdad.
Afirmar que las organizaciones de mujeres y feministas que luchan por derechos humanos de las mujeres y por el acceso a la justicia actúan motivadas por su estado civil o por su orientación sexual no es un argumento jurídico ni social; es una forma de discriminación que intenta deslegitimar décadas de lucha contra la desigualdad.
Las luchas y propuestas de las organizaciones de mujeres y feministas no son contra los hombres; son contra un sistema de desigualdad que históricamente ha normalizado la violencia y la impunidad. El feminismo no promueve privilegios; por el contrario, exige que las mujeres puedan gozar de sus derechos, acceder a la justicia y participar en igualdad de condiciones.
Nos preocupa que se intente instalar la narrativa de que Honduras es “hostil para los hombres” mientras el país continúa enfrentando altos niveles de violencia contra las mujeres y femicidios. Solo en San Pedro Sula, el juzgado especializado en violencia doméstica tramitó 1,138 casos denunciados entre enero y mayo y en los juzgados especializados de Tegucigalpa 1,522 casos; además, más de 420 muertes violentas de mujeres y femicidios se perpetraron entre 2025 y 2026. A esto se suman las denuncias e investigaciones por desapariciones, trata de personas y agresiones sexuales. Estas violencias, junto con los riesgos diferenciados por razones de género y orientación sexual, la discriminación económica y otras formas de exclusión, siguen siendo obstáculos para que las mujeres accedan efectivamente a la justicia.
Las mujeres divorciadas no pierden su autoridad moral, ética ni política por haber decidido terminar una relación. Las mujeres lesbianas igual tienen plena legitimidad de luchar por sus derechos, sin que su orientación sexual sea utilizada para descalificarlas. Ambas son ciudadanas con dignidad, derechos y protección jurídica.
Este tipo de declaraciones refuerza prejuicios históricos utilizados para desacreditar a quienes denuncian la violencia contra las mujeres. Además, desplaza el debate público hacia ataques personales, en lugar de centrarse en señalar las falencias estructurales persistentes y proponer acciones concretas para enfrentarlas.
Por lo tanto, afirmamos que:
- Luchar por la igualdad de derechos no constituye una amenaza para los hombres ni implica la pérdida de derechos para ningún sector de la población.
- Prevenir las violencias responde a una realidad ampliamente documentada y a obligaciones internacionales asumidas por el Estado de Honduras.
- El derecho a la libre expresión no ampara discursos discriminatorios que promuevan desprecio hacia las mujeres por su estado civil, orientación sexual, identidad, edad, origen étnico, condición económica, afiliación política u otras condiciones personales o sociales.
¡CUANDO EL ESTADO NO CASTIGA A LOS FEMICIDAS, SE VUELVE CONPLICE!
TRIBUNA DE MUJERES CONTRA LOS FEMICIDIOS GLADYS LANZA

