Con la condena contra Jarol Perdomo por el homicidio y no por el feminicidio de Keyla Martínez, se dio justicia a medias. El fallo divide a Honduras tras cinco años de espera y la pena aún está en el aire
Por Redacción de RSM
Siguatepeque, Honduras. Un fallo condenatorio contra el exagente policial Jarol Rolando Perdomo Sarmiento por el homicidio de la estudiante de enfermería Keyla Patricia Martínez Rodríguez emitió ayer el Tribunal de Sentencia de Siguatepeque. Martínez falleció el 7 de febrero de 2021 mientras permanecía bajo custodia policial en una celda de la posta de La Esperanza, Intibucá.
La condena de Perdomo llega después de más de cinco años de exigir justicia y de un largo proceso que incluyó la repetición del juicio ordenada por la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia. Esta acción dejó sin efecto la anterior condena de cinco años por homicidio imprudente. Durante el nuevo proceso, el Ministerio Público y la acusación privada solicitaron una condena por femicidio agravado, mientras que la defensa pidió absolver al acusado. El tribunal, finalmente, optó por la figura del homicidio.
Como parte del fallo, se ordenó revocar las medidas cautelares anteriores y trasladar al exagente al centro penal de Támara, donde cumplirá prisión preventiva. Asimismo, el tribunal dispuso que el Ministerio Público investigue la cadena de mando de la posta policial donde ocurrió la muerte de la joven.
La pena, aún pendiente

Todavía no han determinado la pena contra el exagente Perdomo. La audiencia de individualización quedó programada para el lunes 16 de noviembre a las 9:00 de la mañana, cuando se discutirá la sanción correspondiente.
El abogado Manuel Moreno, de la defensa del caso, confirmó: «Nosotros estamos citados para el 16 de noviembre para la audiencia de individualización de la pena».
Por su parte, la abogada Jenny Almendares, de la acusación privada, explicó que el delito de homicidio contempla penas de 15 a 20 años y que esperan «que le den la máxima en virtud de la inmediatez y de todo lo que ha pasado este proceso».
La voz de la madre
Para Norma Rodríguez, madre de Keyla, el fallo representa «un poco de tranquilidad», aunque no una satisfacción plena. «No digamos tan contenta, pero por lo menos la resolución fue favorable y fue encontrado culpable por homicidio, aunque, como le digo, en un principio tuvo que haberlo condenado por feminicidio agravado, ya que él lo hizo con premeditación», declaró a los medios presentes en los juzgados.
Rodríguez también advirtió sobre los riesgos de exigir justicia en Honduras: «Siempre hemos tenido temor por nuestras vidas, porque aquí en Honduras exigir justicia es como firmar la sentencia de muerte de uno mismo también, pero el respaldo de las organizaciones y del pueblo hondureño nos da fuerzas para poder seguir avanzando». La familia anunció que evalúa presentar un recurso de casación para que se valore el feminicidio agravado y para que se investigue a todos los que «han servido de cómplices» a Perdomo, incluyendo al doctor Edgar Velázquez, quien acompañaba a Keyla la noche de los hechos.
Organizaciones de mujeres: histórico, pero insuficiente
Ana Cruz, representante de la Asociación Calidad de Vida, expresó que para las organizaciones «ha sido un momento de mucha alegría el saber que el tribunal finalmente dijo que había sido un homicidio. Nosotras luchábamos por lo que era el feminicidio, pero el tribunal lo declara como un homicidio, y eso para nosotras es muy importante en esta lucha«. No obstante, subrayó la necesidad de que el Estado hondureño adopte medidas para que las mujeres privadas de libertad cuenten con condiciones adecuadas y que las detenciones de mujeres sean custodiadas por otras mujeres policías, en cumplimiento de las Reglas Mandela y las Reglas de Bangkok.
La abogada Almendares coincidió en la importancia de los precedentes: «Este día el Tribunal de Sentencia condenó a un policía activo, miembro de la Secretaría de Seguridad, por el homicidio de Keyla Patricia Martínez. Es fundamental que las mujeres privadas de libertad cuenten con las condiciones desde su detención y que no se repitan estos hechos». Asimismo, destacó que «está debidamente acreditado que se trata de una muerte violenta bajo custodia del Estado», lo que convierte este caso en un antecedente relevante para la protección de los derechos de las mujeres en Honduras.
Un proceso que continúa
El fallo contra el exagente Jarol Perdomo establece responsabilidad penal, pero el proceso aún tiene pendiente la determinación de la pena y la investigación de la cadena de mando. Para la familia de Keyla y las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, la lucha por la justicia no termina con esta condena: continuará en la audiencia del 16 de noviembre y, posiblemente, en instancias superiores mediante un recurso de casación que busque la reclasificación del delito como feminicidio agravado.
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