Aunque Honduras mantiene vigente una institucionalidad orientada a la igualdad de género como SEMUJER, la Política Nacional de la Mujer, el III Plan de Igualdad y Justicia de Género y los mecanismos de presupuesto etiquetado, estos avances formales no se traduce en transformaciones sustantivas para la vida de las mujeres.
Este es uno de los principales hallazgos del estudio “Derechos de las mujeres en disputa: una mirada feminista de la reconfiguración del Estado hondureño”, producido por el Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD), que examina el lugar que ocupan los derechos de las mujeres y la igualdad de género en las prioridades actuales del Estado hondureño.
El documenbto foma parte del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres”, una iniciativa impulsada por el CESPAD, el Centro de Estudios de la Mujer (CEM-H) y Oxfam-Honduras, apoyado financieramente por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), con el objetivo de promover la participación política de las mujeres en Honduras, para consolidar sus derechos.
A partir de una revisión documental con enfoque de género, derechos humanos e interseccionalidad, el estudio identifica avances, tensiones y desafíos en torno a la institucionalidad de género, el presupuesto público, la violencia contra las mujeres, la educación, la participación política, la autonomía económica, los cuidados y el acceso a recursos y medios de vida.
Durante la presentación se destacó que las mujeres continúan enfrentando obstáculos para posicionar sus demandas como prioridades estratégicas del Estado.
Temas como la participación política sustantiva, la redistribución de los cuidados y la autonomía económica, siguen ocupando un lugar secundario frente a otras áreas consideradas centrales para el desarrollo nacional y que las mismas, no incluyen un enfoque de género diferenciado para atender los desafíos mismos que enfrentan las mujeres en temas como seguridad, inversión y economía.
El análisis también advierte sobre la persistencia de estructuras masculinizadas de poder que inciden en la forma en que se definen las prioridades públicas, se asignan recursos y se construyen las respuestas institucionales. En este contexto, el informe plantea que la presencia de mujeres en espacios públicos no es suficiente si no está acompañada de poder real para incidir en las decisiones estratégicas del país.
El documento también señala que la violencia contra las mujeres continúa siendo una de las principales deudas del Estado hondureño. Aunque se reconocen avances normativos recientes como las reformas al Código Penal y la Ley de Violencia Doméstica , el informe subraya la necesidad de transitar de respuestas centradas principalmente en la sanción hacia políticas integrales de prevención, protección, acceso a justicia y reparación.
Con esta publicación, el CESPAD busca aportar al debate público informado y contribuir al análisis crítico sobre los desafíos que enfrenta Honduras para avanzar hacia una igualdad sustantiva invitando a reflexionar sobre la necesidad de colocar los derechos de las mujeres en el centro de las prioridades nacionales, no como asuntos secundarios.

