Aunque el Gobierno habla de “avances”, la realidad es otra: no hay acuerdo para el salario mínimo de 2026 y las diferencias siguen marcadas.
Los trabajadores piden un aumento del 8.90 % (L1,244), pero la empresa privada solo ofrece entre 6.5 % y 7 % (hasta L980). Una brecha que deja claro que el debate no es técnico, sino sobre cuánto se está dispuesto a mejorar —o no— el ingreso de los hondureños.
Con una inflación de 4.98 % y un salario mínimo actual de L13,985.16, cada vez es más difícil cubrir lo básico. Aun así, las propuestas en discusión no garantizan un cambio real en el bolsillo de la gente.
A esto se suma la falta de transparencia en las negociaciones, donde se habla de avances, pero no se explican decisiones que afectan a millones.
⏳ Mientras tanto, las reuniones continúan… y los trabajadores siguen esperando.
Ruth Bonilla – En Alta Voz
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