Doctor HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO, Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE”

Él Servicio de Administración de Rentas (SAR) es una entidad Desconcentrada adscrita a la Presidencia de la República, con autonomía funcional, técnica, administrativa y de seguridad nacional, con personalidad jurídica propia, responsable del control, verificación fiscalización y recaudación de los tributos, con autoridad y competencia a nivel nacional y con domicilio en la Capital de la República. (MISIÓN); y La Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) Somos la Institución que por mandato constitucional tiene la responsabilidad de velar por la estabilidad y solvencia del sistema financiero y demás supervisados, su regulación, supervisión y control.(MISION).

Para que estas dos (2) instituciones cumplan su Misión la Ciencia de la Contabilidad es la piedra angular para la misma y como leerán mis dilectos ciberlectores el título de este  artículo es A OÍDOS DEL SAR Y LA CNBS, pero si las Entidades Supervisadas no tienen al día sus registros contables como podrán sus Auditores hacer su labor, razón por la cual sería saludable operativos sorpresivos para despejar dudas, no obstante que ¿Quién podría negar que la contabilidad es una herramienta de control y Ciencia vital para la toma de decisiones?, pues ya en Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma aparecen los primeros documentos que recogen información económica. Posteriormente, con el desmoronamiento de la civilización romana se produce un gran retroceso, más bien una ruptura, originándose un gran vacío en Occidente que, al llegar al término de la Edad Media, hay que partir nuevamente de cero en lo que se refiere a información contable. Cabe destacar el mercantilismo– se produce, ya avanzado el siglo XVIII, la Revolución Industrial en Inglaterra y este fenómeno determina un nuevo modelo de sociedad industrial que se exporta rápidamente a la Europa continental y norte de América, con la consiguiente expansión de la organización, incremento y diversificación de la producción y una demanda creciente de información.

En 1.494 se publica en Venecia la obra de Fray Luca Paccioli, titulada “Summa de Arithmetica, Geometría Proportionalita”, dedicada a Guido Ubaldo da Montefeltro, Duque de Urbino, su mecenas. Contiene en su seno el tratado de “De Computis et Scrpturis”, que es considerado como la primera exposición impresa de la Contabilidad por Partida Doble.

Dice el profesor Fernández Pirla, en su obra “Teoría Económica de la Contabilidad” (Ediciones ICE, 1.974, pág. 119), reproduce del gran genio alemán Johann Wolfgang von Goethe:“La Partida doble era una de las más maravillosas invenciones del género humano”. En ese capítulo explica Paccioli la forma de llevar las cuentas en las repúblicas italianas de aquella época. Pero esta explicación no la hacía Fray Luca con grandes pretensiones científicas, sino, por el contrario, con el propósito inmediato de que los administradores de su mecenas registrasen correctamente todo lo que afectaba a la hacienda del noble[1].

En síntesis, la contabilidad es la ciencia que se considera como una importante herramienta de control y vital para toma de decisiones dirección, dentro del ámbito interno de la organización. Y refuerza esta opinión, en lo que al autor de la “Summa…” se refiere, con otra cita no menos erudita correspondiente a Oswaldo Spengler[2]: “monje genial, brillante matemático (fue profesor de Leonardo da Vinci). y colocarse sin reparo junto a sus contemporáneos Cristóbal Colón y Nicolás Copérnico”; no obstante, la contabilidad tiene que reunir estos los siguientes  atributos: a) Oportunidad;  Pertinencia; b) Confiabilidad; c) Sistematicidad; d) Relación costo-beneficio; e)Claridad; f) Comparabilidad.  Coloquialmente podemos definir a la contabilidad como la ciencia que construye los estados financieros de una persona natural o jurídica y la única que suministra insumos a todas las otras ciencias al servicio del hombre; ¿pero quién dará fe de que los estados financieros presentan razonablemente la situación financiera y los resultados de las operaciones de la entidad de acuerdo con los principios contables y aplicados sobre una base consistente en el año anterior? pues un profesional Independiente o una Firma que ejerce la Auditoria Externa y el producto final de esta labor es un dictamen de auditoria; aquí donde vale la pena insertar en este artículo [3]“el origen de la palabra auditoria  derivada del verbo inglés to audit, que significa “revisar”, “intervenir”, y es utilizado principalmente en to audit accounting, que es el concepto de auditoría. El origen etimológico de la palabra es del verbo latino audire, que significa “oír”, que a su vez tiene su origen en que los primeros auditores ejercían su función juzgando la verdad o falsedad de lo que les era sometido a su verificación principalmente oyendo; en conclusión significa verificar la información financiera, operacional y administrativa que se presenta es confiable, veraz y oportuna. Es revisar que los hechos, fenómenos y operaciones se den en la forma como fueron planeados; que las políticas y lineamientos establecidos han sido observados y respetados; que se cumplen con obligaciones fiscales, jurídicas y reglamentarias en general. Es evaluar la forma como se administra y opera teniendo al máximo el aprovechamiento de los recursos.

[4]“La auditoría, de uno u otro tipo, se ha realizado en el transcurso de la historia del comercio y las finanzas. Existen indicios de que practicaban ciertas formas de auditoría en las antiguas civilizaciones. En los estados feudales y haciendas privadas, una persona competente se encargaba de las rendiciones de cuentas de funcionarios y agentes. Es así como se originó el término auditor. En el año 1164 existían en Italia revisiones profesionales al servicio de la Catedral de Milán y en el año 1581 se creó en Venecia la primera asociación de revisores profesionales de carácter oficial; aun así, Gran Bretaña está considerado el país que ha constituido la cuna de la auditoría y su posterior desarrollo a partir de la revolución industrial. En Gran Bretaña surgieron las primeras asociaciones locales para proteger la profesión del auditor. Posteriormente se extendió a otros países principalmente de influencia anglosajona como EEUU, de hecho en este país la profesión de auditor logró su reconocimiento oficial en el Estado de Nueva York en 1896. En el resto de países de Europa el auge de la auditoría fue más lento, debido probablemente a la mayor lentitud en la instauración de la industrialización. En sus comienzos la función de la auditoría se limitaba primordialmente a un trabajo de mera vigilancia, su objetivo era detectar fraude y errores. Los medios para lograr tales objetivos consistían en un detallado análisis de las transacciones. Con la aparición de las grandes sociedades, la propiedad y la administración de las mismas quedó, en la mayoría de las veces, separadas y surgió la necesidad por parte de los accionistas y terceros interesados en la marcha de la empresa de conseguir una adecuada protección a través de una auditoría independiente que garantizara la información económica y financiera que las facilitaban los directores administradores de la empresa; de ahí surge un nuevo objetivo a la auditoría en la que los balances y el estado de los resultados presentan la situación financiera y los resultados de las operaciones. Así pues el auditor se convierte en un experto capaz de proporcionar una seguridad a, entre otros, accionistas, acreedores, clientes y administración. La nueva concepción de auditoría abarca problemas de control administrativo sobre la totalidad de los negocios y sus operaciones, pero al fin y al cabo, de lo que se trata es de encontrar la guía que marque los siguientes pasos de la empresa”.


[1] El Control Interno se define como el conjunto de normas, principios, fundamentos, procesos, procedimientos, acciones, mecanismos, técnicas e instrumentos de Control que, ordenados, relacionados entre sí y unidos a las personas que conforman una institución pública, se constituye en un medio para lograr una función.

[2] Oswald Spengler fue un filósofo e historiador alemán, cuyos intereses incluían las matemáticas, la ciencia y el arte. Es recordado principalmente por su magnum opus La decadencia de Occidente, publicada en dos volúmenes, en 1918 y 1922 respectivamente. Wikipedia

[3] https://prezi.com/7koh2c-e0rke/historia-de-la-auditoria/

[4] http://www.verumasesores.com/historia-de-la-auditoria/

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