Revistazo

Los expertos en el tema de educación aglomerados en la plataforma Transformemos Honduras calificaron de “inaceptable” que un millón 100 mil adolescentes, niños y niñas en edad escolar estén fuera de la cobertura del sistema educativo hondureño. Esta cifra representa un 39% de niños en edad escolar entre 2018 y 2019 años, según el Observatorio Nacional de Educación de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM).

Este mismo estudio registró entre los años 2014 y 2018 que el descenso en la matrícula de menores en las escuelas fue de 10 mil adolescentes, niños y niñas en ese periodo de tiempo. Pero solamente en el año 2019 esta cifra se disparó a 65 mil infantes. Este fenómeno es uno de las razones que Honduras haya registrado el millón de niños fuera de las aulas de clase.


Las causas

De acuerdo con el censo hecho por el Consejo Noruego de Refugiados entre 2014 y 2018, las causas van desde la inseguridad y el reclutamiento coaccionado de maras y pandillas en sectores vulnerables del país, hasta problemas económicos y la incapacidad de atender las exigencias materiales que implica un año lectivo, pero uno de los factores que llama la atención de los que estudian la problemática es que una gran cantidad de alumnos identifican deficiencias en el modelo educativo como la falta de apoyo para los estudiantes viviendo en comunidades afectadas por la violencia y pobreza, la falta de flexibilidad de las clases, de clases adaptadas al mercado laboral, educación diferenciada para niño/as con discapacidad o extra edad y falta de escuelas seguras, entre otras.

Según los datos del Observatorio Nacional de Educación de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), la brecha de deserción en los números más drásticos comienza a abrirse en la edad de 11 y 12 años en los estudiantes, y se vuelve aún mayor con los alumnos que llegan a 17 años, ya que 63 de cada 100 ven en su futuro inmediato a la migración hacia Estados Unidos y Europa como la alternativa de superación personal en lugar de continuar una carrera universitaria o una especialización con educación superior, de acuerdo a un estudio realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) junto al Observatorio de las Migraciones Internacionales de Honduras (OIMH).

¿Qué necesidades son inmediatas?

Edwin Moya, Director del Sector de Educación de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) plantea que son tres mil millones de Lempiras (120 millones de dólares) los que se requieren de manera urgente para poder reincorporar al 25% de ese millón de estudiantes que dejaron de asistir a los centros de impartición del saber… Del restante 75% habrá que encargarse gradualmente.

Pero los especialistas no se quedan ahí; además de poner el dedo en el renglón del millón 100 mil niños fuera de la escuela, también se preocupan por los otros dos millones de menores que sí están dentro de la cobertura del sistema educativo nacional y es necesario que también se implementen estrategias para lograr retenerlos en las aulas, asegura Moya; circunstancia que plantea quizá el reto más grande en el tema.

Es así que la pobreza, violencia generalizada, desplazamiento interno o migración al extranjero y las carencias de estructura y modelo educativo implementado, son factores que influyen, pero a la vez, se refuerzan mutuamente provocando una especie de círculo vicioso que hace que sea necesario voltear la mirada a ese millar de pequeños que se estarían constituyendo como una generación sin capacidades para afrontar la vida en un futuro no muy lejano.

Infografia

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