Doctor HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO, Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE”

Dilectos ciberlectores desde hace algunos días he estado publicando artículos Académicos, de la política vernácula de nuestro país, sin embargo, mañana en varios países del mundo se celebra El Día de La Madre, sin embargo, debe ser todos los días de nuestra existencia tal como lo dice en el primer libro del Pentateuco 20:12 Reina-Valera 1960 leemos:  Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da” el cual es incluyente para nuestras benditas progenitoras.

Tomando como premisa mayor el párrafo supra indicado me decidí a publicar este artículo, en mi caso desde luego, como una honra póstuma a mi Madre la cual fue promovida a la presencia del Señor hace 46 años; no obstante, cuando decimos “madre no hay sino una” es una verdad axiomática, pues viene dotadas genéticamente de una capacidad única en todos los aspectos.

Ahora bien [1]“la Biblia menciona a diez madres, que obviamente, no fueron perfectas y muchas de ellas tuvieron que esperar mucho tiempo por aquel bebé que su corazón tanto anhelaba. Algunas de ellas tuvieron que seguir extrañas reglas y llegar a muchos extremos para proteger a sus hijos. Pero la cosa que todas ellas tuvieron en común fue su confianza en Dios, sabiendo que solo Él podría proveer sustento para ellas y sus hijos.  Estas son las cosas que podemos aprender sobre la vida de: Sara, Agar, Rebeca, Lea, Raquel, Jochebed, la mama de Sansón, Naomi, Hannah, Elizabeth y María.

1.     Sara: La Madre Que Esperó

En Génesis 11:30 vemos que: “más Saraí era estéril, y no tenía hijo”. Abraham y Saraí esperaron 15 largos años antes de que el Señor renovará su promesa, y 10 años más antes de que la cumpliera dándole a [2]Saraí un hijo llamado Isaac.

“Dios me hizo reír, dijo Saraí y todos los que se enteren de lo que sucedió se reirán conmigo. ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara amamantaría a un bebé? Sin embargo, ¡le he dado a Abraham un hijo en su vejez!”.

  • Agar: La Madre Que Resistió

Agar fue una esclava egipcia y una sirvienta personal de Sarah, la esposa de Abraham, Una vez que Agar quedó embarazada de Abraham[3],  y tuvo un hijo a quien le puso por nombre Ismael, obviamente, Sarah sintió celos y después de haber sido maltratada por Sarah, Agar partió hacia su tierra natal. Dios le dijo a Abraham también del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente.

  • Rebeca: La Madre Que Engañó

Génesis 25 dice que cuando Rebeca se embarazó ella preguntó a Dios por qué estaba pasando tal cosa, Dios le respondió: [4]Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.” En esa época los mayores jamás servían a los menores y el primogénito heredaba lo mejor de todas las cosas.

Cuando Isaac era viejo y de edad muy avanzada, le dijo a Esaú que fuera a cazar ganado y que preparara una comida para que pudiera recibir su bendición. Pero Rebeca al escuchar esto, le dijo a su hijo Jacob[5] que le trajera comida para que ella se la preparara a Isaac antes que Esaú.

  • Lea Y Raquel: La Madres Que Tuvieron Que Compartir

Cuando Jacob se fue a quedar con su tío Labán, conoció a una de sus hijas llamada Raquel. Jacob se enamoró de ella y quería casarse con Raquel, tanto fue su deseo que estuvo dispuesto a trabajar siete años para poder casarse con ella. Pero Labán engañó a Jacob, y aun después de los siete años de labor, le ofreció a Jacob su otra hija, Lea, en matrimonio.

Ambas mujeres le dieron sus sirvientas a Jacob que a su vez le dieron a Jacob aún más hijos. En Génesis 30 vemos que: “Entonces Dios se acordó de Raquel; y Dios la escuchó y le concedió hijos” Raquel dio a luz a dos hijos, José y Benjamín, pero murió dando a luz a Benjamín.

  • Jocabed: La Madre Con Un Plan

Un nuevo rey llegó al poder en el antiguo Egipto, un hombre que no tenía ninguna obligación por honrar las promesas de Josué y honrar el pacto con los israelitas. Una mujer Levita, Jocabed, dio a luz a un hijo y lo escondió durante tres meses. En el libro de Éxodo capítulo 2 podemos ver que cuando ya no pudo esconder al bebé, Jocabed “tomó una canasta de juncos de papiro y la recubrió con brea y resina para hacerla resistente al agua. Después puso al niño en la canasta y la acomodó entre los juncos, a la orilla del río Nilo.”

La hija de faraón les pagaría por cuidarlo y después que creciera un poco más lo adoptaría como su propio hijo, dándole el nombre de Moisés y fue la persona que Dios utilizó para liberara al pueblo hebreo de las garras de faraón.

  • La Mamá de Sansón: La Madre Que Siguió Las Reglas

Aunque no se le menciona por nombre en el libro de Jueces, muchos deducen que es la mujer mencionada en 1 Crónicas 4. Pero como no hay manera de saberlo a ciencia cierta podemos deducir que sus acciones son mucho más valiosas que su nombre. Estuvo casada con un nombre llamado Manoa pero no pudo concebir hijos. En Jueces 13 vemos que: “Entonces el ángel del SEÑOR se le apareció a la mujer, y le dijo: He aquí, tú eres estéril y no has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora pues, cuídate de no beber vino ni licor, y de no comer ninguna cosa inmunda.  Pues he aquí, concebirás y darás a luz un hijo; no pasará navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Dios desde el seno materno; y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos”. Al dar a luz, llamó a su hijo Sansón y el Señor lo bendijo. Aunque algunas de sus acciones fueron cuestionables, el Señor lo utilizó de manera poderosa en sus planes para derrotar a los filisteos.

  • Naomi: La Suegra Que Compartió Su Fe

Naomi y su familia escaparon de Moab, su país natal, por causa de una gran hambruna en aquella tierra. Su esposo murió y sus dos hijos se casaron con mujeres Moabitas, una se llamaba Orpa y la otra Ruth. Diez años más tarde los hijos de Naomi fallecieron.-y después Naomi escucho que Dios había vuelto a bendecir su país natal con comida. Así que le dijo a sus nueras que podían regresar a sus hogares y encontrar nuevos maridos, antes de partir todas lloraron inconsolablemente. Orpa regreso a su lugar de origen y a sus antiguos dioses, pero, Ruth, se negó a dejar sola a Naomi.

“¡Por fin ahora Noemí tiene nuevamente un hijo!». Y le pusieron por nombre Obed. Él llegó a ser el padre de Isaí y abuelo de David” (Ruth 4:17).

  • Ana: La Madre Que Guardó Su Promesa

Ana estuvo casada con un hombre que la amaba pero que a su vez tenía otra esposa, esta otra esposa era capaz de tener hijos, pero vemos en 1 Samuel 1:5-6 que el Señor no permitió que Ana tuviera hijos. La otra esposa, llamada Penina, provocaba y molestaba a Ana constantemente, pero Ana solo acudía a la casa de Dios para levantar sus oraciones. Su esposo Elcana intentaba darle consuelo diciéndole: “Acaso no valgo más yo que 10 hijos?” En 1 Samuel 1: 8 aprendemos que Ana levantó oración a Dios la cual fue contestada y le dio un hijo a quien llamó Samuel vivió una vida dedicada a Dios y sería la persona en que ungiera a los dos primeros reyes de Israel, Saúl y David.

  • Elisabet: La Madre Que Creyó En Milagros

Elisabet estuvo casada con un sacerdote llamado Zacarías en el Evangelio de Lucas 1 dice que ambos, Elisabet y Zacarías eran justos delante de Dios y observaban todos sus mandatos. Elisabet permaneció sin dar a luz, y ya eran ambos de edad muy avanzada; de manera similar a los días de Job, la gente pensaba que las mujeres que no podían dar a luz era a causa de algún pecado. Cuando Zacarías estaba en el templo del Señor, se le acercó el Ángel Gabriel diciendo: “No tengas miedo, Zacarías! Dios ha oído tu oración. Tu esposa, Elisabet, te dará un hijo, y lo llamarás Juan. Tendrás gran gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento” (Lucas 1:13-14).

Zacarías tuvo sus dudas y cuestionó cómo sería posible lo que Dios le había dicho por lo que fue castigado sin poder hablar durante el embarazo de Elisabet, quien por cierto estaba regocijada de alegría por la bendición que Dios le concedió diciendo: “¡Qué bondadoso es el Señor! —exclamó ella—. Me ha quitado la vergüenza de no tener hijos” (Lucas 1:25).

Cuando los vecinos fueron con Zacarías para confirmar el nombre del bebé, él escribió Juan en un papel y en ese momento sus labios fueron abiertos y su voz regresó a él y Juan sería la persona que bautizaría a mucha gente en agua preparando así el camino para el Mesías.

  1. María: La Mujer Que Es Bendita Entre Las Mujeres

María, una virgen prometida a un hombre llamado José fue visitada por el ángel Gabriel quien le dijo: “No tengas miedo, María-le dijo el ángel, ¡porque has hallado el favor de Dios! Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David. Y reinará sobre Israel[a] para siempre; ¡su reino no tendrá fin!” (Lucas 1:30-33).

María fue bendita por Dios puesto que fue escogida entre todas la mujeres para nutrir y cuidar a su hijo. Y aun a pesar de la muerte, también hubo alegría puesto que su hijo no quedó muerto sino que derrotó a la muerte, se levantó y así aseguró vida eterna para todo aquel que crea en Él.

FELICIDADES MADRES HONDUREÑAS EN EL DÍA CONSAGRADO A USTEDES


[1] https://www.bibliavida.com/cristianismo/las-10-madres-mas-extraordinarias-de-la-biblia.html

[2] Posteriormente Jehová le cambió su nombre por Sara

[3] Porque él la conoció previo consentimiento de ella.

[4] Los Edomitas y los Israelitas

[5] Jehová le cambió su nombre por Israel

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