El presidente Nayib Bukele y las instituciones de gobierno hablan de un Plan Nacional de Salud que en realidad todavía no existe. Está en un proceso de deliberación, según admitió la ministra de salud, Ana Orellana. De hecho, el gobierno quiere mantener en secreto la discusión del plan, bajo la figura de información reservada. El manejo de un discurso público sobre la implementación y resultados de un plan que aún no está listo encaja en la definición de Engañoso, según una de las seis categorías de verificación que hace Ojo de Gato

Carmen Valeria Escobar octubre 16, 2019 Ojo de Gato

El presidente Nayib Bukele se reunió, el 27 de agosto, con el gabinete ampliado de salud, en un salón de Casa Presidencial. “Este día quiero lanzar el Plan Nacional de Salud”, afirmó, desde la silla principal de la mesa, mientras todos escuchaban y las cámaras de medios de comunicación lo seguían. Después dijo escuetamente que la efectividad de este plan podrá compararse con el de Control Territorial. Luego, omitió detalles como el presupuesto que el plan necesita, no mencionó las metas específicas, los ejes o estrategias, ni el plazo trazado para medir resultados. Lo que sí hizo, dos semanas después en su discurso de 100 días de gobierno, fue destacar logros de un plan que aún no existe y que su ministra de salud, Ana Orellana, admite que todavía no está listo.

La Oficina de Información y Respuesta (OIR) del Ministerio de Salud (Minsal) entregó a Ojo de Gato el extracto de un memorándum interno de la ministra Ana Orellana, con fecha 11 de septiembre -es decir dos días después de que el presidente se refirió a la implementación del plan en su discurso de 100 días- en el que se lee: “… manifiesto que hasta esta fecha el documento se encuentra en la etapa de proceso deliberativo con todas las entidades que forman el gabinete de salud y otras que tendrán participación en el mismo”.

Ese discurso público del presidente Bukele sobre el Plan Nacional de Salud encaja en Engañoso, según la definición de una de las seis categorías bajo las que Ojo de Gato hace verificaciones. Cuando el mandatario se ha referido al plan, casi siempre dice una verdad a medias para dar una impresión falsa o imprecisa. Afirmó que lanzó un plan con resultados casi inmediatos, pero lo que realmente ha ocurrido es que el plan está en construcción y “deliberación”.

La OIR agregó que la información sobre el plan de salud ha sido declarada en reserva, por la ministra Orellana, basándose en el literal “e” del artículo 19 de la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP), que dice que es información reservada la que contenga opiniones o recomendaciones que formen parte de un proceso deliberativo. Esa decisión consta en el índice de información reservada del Minsal, hasta septiembre 2019, según consultó Ojo de Gato. Ese índice, además, especifica que la reserva tiene un año de vigencia.

El abogado Roberto Burgos Viale, experto en temas de transparencia, dijo a Ojo de Gato que en este tipo de casos lo que debe prevalecer es el principio de máximo publicidad y no una reserva de la información. 

“Se requiere una contraloría ciudadanía de la actividad del Estado. Si se trata de un plan que involucra derechos humanos, servicios básicos como la salud, agua, vivienda, no puede ser declarado reservado, incluyendo su debate, cuando no hay una justificación”, dijo Burgos.

El experto agregó que probablemente la reserva fue declarada a causa de la petición de información ciudadana que hizo Ojo de Gato.

“Yo no me opongo a la regla de que cuando hay una fase deliberativa, por ser prácticos se informe de los resultados acabados. Pero una vez se concluye ese proceso, tiene que ser público tanto la deliberación como el plan acabado”, explicó.

¿Puede tener resultados un plan que todavía no existe?

A pesar de que el plan aún no existe, Bukele afirmó en su cadena nacional de los 100 días de gobierno que el abastecimiento de medicamentos, mejoras en el horario de atención para los pacientes y la planeación del rediseño del Hospital Nacional Rosales es parte del plan. En las redes sociales de las instituciones de gobierno relacionadas con el ramo de salud e incluso otras como la del Ministerio de Obras Públicas, comenzaron a utilizar la etiqueta o hashtag #PlanNacionaldeSalud, desde el 27 de agosto, para casi todas las actividades o eventos. Como si eso fuera una estrategia para anunciar a El Salvador que el plan, que todavía no existe, ya se está ejecutando. Algunas de esas publicaciones fueron compartidas por el presidente Bukele.

El hashtag fue utilizado para publicaciones sobre capacitaciones de personal, congresos -como el VI Congreso de Humanización de la Salud que se realiza desde 2010-, construcciones, remodelaciones, uso de equipo, reparación de lavadoras y compras. Todo eso, según la narrativa del gobierno en las redes sociales, era parte del Plan Nacional de Salud. El 9 de octubre, por ejemplo, la cuenta en Twitter del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) anunció la entrega de 26 vehículos, en el marco del plan de salud. Las especificaciones de esos vehículos, según verificó Ojo de Gato en la sección de licitaciones y contrataciones del portal de transparencia del ISSS, coinciden con una licitación hecha por el gobierno anterior en marzo y retomada por el nuevo en julio.

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