Doctor HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO, Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE”

31 de mayo de 2022

Hace algunos días me referí a Jimmy Hoffa a otro líder sindical a nivel internacional, pero con diferencia como de oriente a occidente como del que nos ocupamos en esta oportunidad. Veamos:

[1]“Hoy hace 22 años Emilio Máspero murió físicamente el 31 de mayo del 2000, en Caracas, Venezuela, rodeado de su familia y sus amigos, querido y respetado por todo el movimiento de trabajadores de América Latina y muchos países del mundo.

Emilio Máspero, es un modelo de sindicalista de actualidad, que se distinguió por su autenticidad en el pensamiento y la acción, su estilo de conducir, excelente orador y buen escritor. El sindicalista más completo es cuando al dominio de todas las facetas del sindicalismo; ideólogo, formador, orientador, líder, estratega, organizador, en fin, un hombre completo como dirigente internacional y mundial.

Emilio Máspero nació el 27 de noviembre de 1927, en Rosario ( Santa Fe), Argentina, hijo de emigrantes italianos. Máspero trabajó en su juventud como mozo de un hotel, luego se incorporó al sector de la industria metalúrgica trabajando como mecánico tornero. Entró a la Juventud Obrera Cristiana ( JOC), siendo en poco tiempo el Presidente nacional, ahí entabló nuevas relaciones, más tarde participó, junto con Alfredo di Pacci, en la constitución de la Acción Sindical Argentina ( A.S.A.).  Del 15 al 19 de agosto de 1956, en Córdoba, Argentina, se realizó el Congreso Constitutivo de la Acción Sindical Argentina ( ASA), la cual decidió afiliarse a la CLASC y a la CISC.

El Congreso eligió a Emilio Máspero, como Secretario General. Tuvo el primer contacto con la Central Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos ( CLASC), por intermedio de una visita que hizo José Goldsack, Presidente de la CLASC a la Argentina. El 24 de enero de 1957 en Buenos Aires, Argentina, la Asociación de Empleados de Bancos, realizó una huelga contra la “Junta Militar”, que había tomado el poder después del Golpe de Estado contra el Gobierno de Domingo Perón. El Gobierno intervino el sindicato de bancarios. El 30 de enero dictó el decreto 934 prohibiendo el derecho a la huelga de los trabajadores. El 3 de febrero la policía ocupó la sede de la Acción Sindical Argentina ( ASA), que apoyó la huelga bancaria. Las autoridades apresaron y “ficharon” 46 sindicalistas, que fueron condenados a la pena de entre 1 a 25 años de prisión, entre ellos estaba Emilio Máspero, Secretario General de ASA. Por presión popular los sindicalistas fueron liberados, pero se mantuvo la orden de persecución. Máspero pudo evadir al salir de Argentina, con una beca de la Confederación Internacional de Sindicatos Cristianos ( CISC), para estudiar en Europa, con la colaboración de “Pax Christi”.  Junto con Elio Aponte, venezolano, fueron por tres meses, tomaron contactos con organizaciones de la CISC en Bélgica, Francia, Suiza, Holanda, Italia y Portugal ; pero Máspero, que no podía regresar a su país, se mantuvo por más de año. En París conoció a la española Acacia Victorio Fernández, con la que se casó y vivió con ella todo el resto de su vida. Aunque no estuvo presente en el II Congreso de la CLASC, que se realizó del 29 de noviembre al 1ro. de diciembre de 1957, en Santiago de Chile, resultó electo, como miembro del Comité Ejecutivo. Máspero participó en un Congreso Mundial de Laicos, y una Manifestación Mundial de la JOC, que se realizaron en Roma, Italia, donde estableció buenos contactos, regresó a América Latina a fines de 1958, a Chile, para colaborar con José Goldasck, el Presidente de la CLASC; El último Consejo de la CLASC había decidido una política de ampliación, y necesitaban un hombre para el trabajo en las zonas de Centroamérica y el Caribe. Maspero fue designado para trabajar a partir del 1ro. de diciembre de 1958, con sede en Venezuela. Arístides Calvani se responsabilizó con el salario para el responsable de la CLASC para esa zona.

Pero su primer viaje no fue a Venezuela, sino a Cuba, donde había triunfado la revolución de Fidel Castro. Estuvo en La Habana del 10 de abril hasta mediados de mayo de 1959. Se reunió con Reinol González y José de Jesús Plana, (quienes habían sido dirigentes de la JOC cubana), que estaban en la dirección de la C.T.C-revolucionaria. Participó en la manifestación del 1ro. de mayo, “Día Internacional del Trabajo”; también se reunión con el Presidente de la CTC-R, David Salvador.  La CLASC elaboró y difundió un documento sobre el proceso de la revolución cubana, donde se exponía claramente el pensamiento ideológico. Después de saludar el triunfo de la revolución , ese documento elaborado por Emilio Maspero decía: “Apoyamos plenamente todos los planteos revolucionarios tendientes a realizar la reforma agraria, la industrialización, el desarrollo económico, la reforma fiscal, la justa distribución de las riquezas, el pleno empleo, la independencia económica, la soberanía política, siempre que todos estos esfuerzos se dirijan no a consolidar la revolución como fin en sí, sino a permitir más plena y eficazmente el ejercicio de las libertades humanas y la construcción de un nuevo y justo régimen….Declaramos finalmente, que la Doctrina Social de la Iglesia, inspirada en valores humanistas y cristianos, en la dignidad humana, en la justicia social, en la libertad y la solidaridad social, tiene la suficiente fuerza y eficacia para servir de basamento a todos los esfuerzos revolucionarios por construir un orden económico, social y político nuevo y mejor…” A fines de mayo de 1959, Máspero, en compañía de su esposa Acacia, se instaló en Venezuela. Su primera tarea fue reorganizar los sectores de trabajadores que tenían sus actividades orientadas bajo la Doctrina Social Cristiana, se dedicó a reunirse con los dirigentes del Comité Pro-Federación de Trabajadores Organizados de Venezuela ( COPETROV), que era dirigido por Dagoberto González y Elio Aponte; el Comité Organizador de Sindicatos Autónomos ( CODESA), que había sido fundado y dirigido por el Padre Manuel Aguirre, jesuita, y con dirigentes del “Frente de Trabajadores Copeyanos ( FTC); con COPETROV Y CODESA, se constituyó el “Comité Unitario de Sindicalistas Cristianos ( CUSIC), que se afilió a la CLASC.

El III Congreso de la CLASC se realizó en Quito, Ecuador, en noviembre de 1959 Fue el primero Congreso al que Máspero asistió. Antes se realizó un Seminario, dirigido por él, donde expuso: “Para nosotros, ni el capitalismo ni el comunismo son la solución acertada, sino la Doctrina Social Cristiana aplicada a la labor sindical. El sindicalismo cristiano propicia una radical transformación de las estructuras económicas y sociales, dentro del marco de la democracia y de la libertad” El congreso reeligió, por tercera vez, a José Goldsack, de Chile, como Presidente. Se eliminó el cargo de Secretario General, y fueron electos tres Secretarios Ejecutivos: Máspero, Alfredo Di Pacce ( argentino) y Fulgencio Barreiro( paraguayo), además una tesorera, Beatriz Marescotti, chilena. Máspero tendría sede en Venezuela, y responsable para Centroamérica y el Caribe; Barreiro, con sede en Perú, sería el responsable para el Pacífico; y Di Pacce, con sede en Buenos Aires, responsable para Argentina, Chile, Brasil y Paraguay. En septiembre de 1960 Máspero fue invitado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, y se reunió con los principales dirigentes de la AFL-CIO, entre ellos George Meany y Serafino Rumualdi. Esas reunión fueron conflictivas, y no aportó nada positivo entre las relaciones de la CLASC y la AFL-CIO. Máspero inició un recorrido por todos los países de Centroamérica, donde sólo se pudieron constituir grupos de sindicalistas, no organizaciones sindicales, pero se establecieron bases para un futuro mejor.

Emilio Máspero tenía su propia personalidad, y siempre fue provocador, tanto frente a los gobiernos, empresarios, organismos internacionales y dentro de la misma organización, pero con posiciones propias y alternativas a los problemas. Su primer enfrentamiento interno, a principios de 1961, fue frente al Presidente de la CLASC y al Secretario General de la CISC, Augusto Vanisterdael, con relación a las posiciones ante el sindicalismo cristiano en Colombia. Mientras Goldsack y el Secretario General de la CISC propugnaban por una política prudente frente a las organizaciones de la ORIT, en Colombia ( donde existían sindicalistas cristianos, antes de nacer la CLASC ), Máspero enfrentó a los sectores que estaban con la otra tendencia sindical”.


[1] http://historiaypastoral.blogspot.com/2008/08/un-rosarino-con-dimension-internacional.html

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