Amar profundamente a alguien nos da fuerza. Sentirse amado profundamente por alguien nos da valor. (Lao Tzu)

Por Elsa de Ramírez

En Honduras, actualmente divididos desafortunadamente por las pasiones inescrupulosas de nuestra política vernácula saturada con millones de contaminantes, la oportunidad es propicia para que hagamos un alto en el camino y reflexionemos y pensemos que somos hijos de una misma tierra, cobijados bajo un mismo cielo y consecuentemente hermanos en el más amplio sentido del vocablo, por lo que debemos enviar al carajo esas abismales diferencias que nos impulsan al odio, al rencor y tantos otros defectos de carácter, que en resumidas cuentas solo sirven para dañar nuestra salud mental y espiritual.

Hagamos un paréntesis este mes dedicado al amor y la amistad uniendo nuestros corazones en un solo haz de voluntades, pregonando la grandeza del Dios Todopoderoso y de la patria amada que nos vio nacer.

Solamente así honraremos la memoria de este dignísimo santo, cuya herencia debe sobrevivir a los siglos y a los milenios, se trata de exaltar el espíritu de San Valentín.

Cuenta la historia que la celebración a San Valentín o día de los enamorados se remonta hacia el siglo III dC en Roma, basada en una leyenda y emotiva historia de un sacerdote que desafío las órdenes del emperador romano Claudius Aurelius Marcus Gothicus (Claudio II), quien por aquel entonces había prohibido la celebración de matrimonios entre parejas jóvenes, porque según él, los solteros eran mejores soldados.

San Valentín consideró que el decreto era injusto, por lo cual celebraba en secreto los matrimonios de los jóvenes enamorados, lo que provocó la indignación del emperador Claudio quien ordenó encarcelar al religioso Valentín. El oficial a cargo de la encarcelación quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín, retándolo a que le devolviese la vista a su hija Julia, quien había nacido ciega. Valentín aceptó y, en nombre del Señor, le devolvió la vista. Este hecho conmovió a Asterius y a su familia quienes se convirtieron al cristianismo.

De igual manera Valentín fue martirizado y continuó preso, siendo ejecutado el 14 de febrero del año 270. Julia agradecida con el santo por haberle devuelto la vista, en su honor plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba, es por eso que este árbol es considerado símbolo del amor y la amistad permanentes.

Entre los años 496 y 498 dC., el Papa Gelasio estableció como fecha el 14 de febrero para honrar a San Valentín. Sus restos se encuentran en la Basílica que lleva su nombre en la ciudad de Terni, Italia, lugar donde a través de una misa las parejas se comprometen para contraer matrimonio al año siguiente.

En Norteamérica esta costumbre se adoptó a principios del siglo XVIII a raíz de los avances de la imprenta y el bajón que hubo en los precios del servicio postal, lo que incentivó el envío de saludos por el día consagrado a San Valentín.

En la actualidad, no solo los enamorados tiran la casa por la ventana para celebrar este día, sino también los familiares, amigos y compañeros de trabajo quienes aprovechan la ocasión para expresar todo ese caudal de aprecio que sienten recíprocamente, celebrando de diferentes formas, ya que no es necesario disponer de mucho dinero para hacerlo.

Sin embargo, hay quienes tienen para brindar con una espumosa copa de champagne, para disfrutar después de una exquisita cena decorada con hermosas y perfumadas rosas rojas, sin faltar los coloridos globos, los deliciosos chocolates y costosos obsequios, para enseguida, alegrarse escuchando una hermosa pieza musical a luz de las velas y  finalizar, por supuesto, las parejas, envueltas en una ardiente, apasionada y mágica noche de amor.

De igual modo, para los que todavía permanecen en estado de soltería, consiéntase asimismo y disfrute de las dulces cosas que la vida le obsequia tan generosamente.

Y para los que tenemos pareja, aprovechemos la ocasión y gocemos de esos instantes mágicos y eternos, para con un beso y una caricia sellar sublimemente el mandato supremo del amor.

A continuación… del poeta Pablo Neruda – “Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde, te amo directamente sin problemas ni orgullo: así te amo porque no sé amar de otra manera” – “De nadie seré, solo de ti, hasta que mis huesos se vuelvan cenizas, y mi corazón deje de latir…”

Y a los amigos, que ese vínculo de afecto, lleno de aprecio, respeto, admiración y gratitud que un día nos unió, no se rompa nunca y que las bendiciones del Altísimo sean el pan nuestro de cada día. ¡Salud, besos y abrazos a montó

 1,404 total views,  1 views today

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here