Ruth Bonilla – En Alta Voz
La Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH) llevó a cabo un conversatorio titulado “Entre precarización y resistencia”, un lugar de debate sobre cómo el trabajo parcial y por hora afecta las condiciones laborales de las mujeres en Honduras y los desafíos que deben afrontar debido a las recientes modificaciones en el mercado laboral.
En el encuentro, se contó con la participación de expertos y miembros del movimiento sindical, quienes discutieron la situación actual del trabajo femenino y las tácticas esenciales para proteger los derechos laborales, en el contexto del Día Internacional de la Mujer.
La primera presentación fue realizada por la máster María Elena, quien habló sobre “El contexto actual y las necesidades estratégicas de las mujeres”. Durante su intervención, subrayó la relevancia de examinar las condiciones sociales, económicas y políticas que afectan el acceso al trabajo para las mujeres, así como la urgencia de desarrollar estrategias que aseguren empleo digno e igualdad de oportunidades.
Luego, la abogada Florencia Quesada trató el tema “El riesgo y los cambios en las condiciones laborales tras la aprobación del empleo parcial y por hora”. En su charla, explicó que este tipo de empleo puede alterar la estabilidad laboral, la protección social y el acceso a derechos laborales, particularmente para las mujeres, quienes han enfrentado históricamente una mayor precariedad en el ámbito laboral.
El foro culminó con la intervención de Idalmi Cárcamo, quien discutió “Los desafíos y las estrategias de los sindicatos ante la aprobación del empleo parcial y por hora”, enfatizando la función de las organizaciones sindicales en la defensa de los derechos de los trabajadores y la necesidad de reforzar la solidaridad colectiva ante las modificaciones en la legislación laboral.
Preocupación por Ley de empleo parcial o por horas
Durante el encuentro también se analizó el impacto que podría tener el proyecto de ley de empleo parcial o por horas que actualmente se discute en el Congreso Nacional de Honduras, especialmente para las mujeres trabajadoras.
La directora de CODEMUH, María Luisa Regalado, explicó que el conversatorio buscó abrir un debate sobre esta propuesta legislativa. Según indicó, de aprobarse podría significar un retroceso en derechos conquistados por el movimiento trabajador desde la Huelga bananera de 1954 en Honduras.
Regalado advirtió que la medida podría debilitar garantías como la estabilidad laboral, el acceso al seguro social y otros beneficios económicos y sociales. Asimismo, señaló que trabajadores con antigüedad o que ya padecen riesgos y enfermedades laborales podrían verse particularmente afectados, ya que la falta de estabilidad dificultaría el reconocimiento de estas condiciones.
También alertó que sectores como la maquila, donde laboran principalmente mujeres jóvenes que podrían enfrentar jornadas intensas con metas de producción elevadas, pero con menos garantías laborales.
Vacíos legales e impactos en seguridad social y empleo femenino
Por su parte, la abogada Silvia Ayala consideró que el proyecto de ley podría abrir la puerta a la precarización laboral y facilitar que algunas empresas eviten cumplir con derechos establecidos para los trabajadores.
Ayala explicó que la propuesta presenta ambigüedades y vacíos legales que podrían generar abusos, además de posibles contradicciones con la Constitución de la República de Honduras, el Código del Trabajo de Honduras y convenios internacionales en materia laboral.
Asimismo, señaló que la legislación hondureña ya contempla el pago proporcional del salario cuando se trabaja menos de la jornada ordinaria, por lo que consideró necesario ampliar el debate antes de aprobar una nueva normativa.
En la misma línea, la abogada Florencia Quesada señaló que, pese a los avances legales en derechos de las mujeres, aún persisten brechas importantes en el acceso y ejercicio pleno de estos derechos.
Quesada advirtió que la iniciativa podría permitir transformar empleos permanentes en contratos parciales, reducir salarios, abaratar despidos y afectar la estabilidad laboral. También expresó preocupación por el impacto que podría tener en el sistema de seguridad social, particularmente en el Instituto Hondureño de Seguridad Social, ya que no queda claro cómo se garantizarían los aportes y beneficios para los trabajadores bajo esta modalidad.
Además, cuestionó la falta de un debate amplio sobre la propuesta, señalando que muchos trabajadores que no forman parte de sindicatos también deberían ser incluidos en la discusión.
Mujeres enfrentarían mayor precarización
Por su parte, Sonia Perdomo, integrante de CODEMUH, señaló que el empleo por hora podría afectar principalmente a las mujeres, al limitar derechos como la maternidad y la estabilidad laboral.
Perdomo explicó que muchas trabajadoras se concentran en sectores como hotelería, centros comerciales, tiendas y negocios de comida, donde según indicó, suelen enfrentarse a contrataciones temporales que no les permiten alcanzar estabilidad laboral.
Agregó que muchas jóvenes ingresan a estos empleos con la expectativa de obtener un trabajo permanente, pero terminan siendo contratadas por periodos cortos de dos o tres meses.
Al mismo tiempo, indicó que factores como el alto desempleo y la discriminación por edad están empujando a muchas mujeres a aceptar este tipo de trabajos. Según señaló, algunas empresas priorizan la contratación de personas muy jóvenes, lo que reduce las oportunidades laborales para mujeres mayores o para aquellas que enfrentan prejuicios relacionados con la maternidad.
El conversatorio “Entre Precarización y Resistencia” evidenció que la opción de empleo parcial o por hora no constituye una solución al problema del desempleo, sino un método que aumenta la vulnerabilidad entre las mujeres. Al debilitar la estabilidad laboral, se pone en riesgo no solo el ingreso inmediato, sino también el acceso a la seguridad social, así como a la protección por maternidad y el reconocimiento de enfermedades laborales. Según las voces de CODEMUH y las especialistas presentes, la aprobación de esta legislación implicaría legitimar un sistema de “explotación total” que ignora los convenios internacionales y la realidad de miles de trabajadoras que, tras décadas de lucha, hoy ven sus derechos fundamentales en riesgo.



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