Por Elia Castellón

Son muchos los efectos secundarios en Honduras por causa de la pandemia del COVID-19 que han impactado de manera directa en el ámbito laboral, provocando un auge en el mercado informal. Las cifras de pobreza, desempleo, inaccesibilidad a la educación virtual en algunas regiones y muertes por covid-19, reflejan el mal manejo de la pandemia por parte del Estado.

En la ciudad de San Pedro Sula, según el Instituto Nacional de Estadísticas, habitan 801,259 personas en 769 barrios y colonias, incluyendo tramos carreteros, este dato comprende los distritos del 1 al 19 y en el distrito 20, correspondiente al sector del Merendón, existen 85 aldeas y caseríos.

Dicha población se divide en: 379,786 hombres y 421,473 mujeres, siendo esta región el motor económico de Honduras gracias a que la mayoría de sus habitantes oscilan entre los 20 a 45 años. Los barrios y colonias más pobladas de San Pedro Sula, según el INE, son los siguientes:

  • Barrio Cabañas: 22,854 habitantes.
  • Colonia La Pradera: 19,641 habitantes.
  • Colonia Reina del Carmen: 18103 habitante.
  • Colonia Satélite 1 etapa: 17,463 habitantes.
  • Colonia Reparto Lempira: 13020 habitantes.

Según el Banco Mundial, la pandemia del Covid-19 está afectando significativamente la economía de Honduras. Se registran altos niveles de violencia, entre las tasas más altas en el mundo. Además, Honduras es un país que está muy expuesto a eventos naturales adversos y al cambio climático, especialmente a fuertes lluvias y sequías que ocurren regularmente y afectan desproporcionadamente a los pobres.

https://www.bancomundial.org/es/country/honduras/overview

Desde el inicio de la pandemia, muchas familias han optado por encontrar en los semáforos el lugar idóneo para recolectar unos cuantos lempiras a cambio de limpiar vidrios de carros, hacer acrobacias, portar disfraces o sostener un rótulo pidiendo alimentos. A esto, se han sumado hombres y mujeres, muchos de ellos con niños en sus brazos.

Después del paso de las tormentas tropicales Eta e Iota, los pobladores damnificados de San Pedro Sula y ciudades aledañas, han establecido sus negocios junto a las casas elaboradas con láminas de zinc y plástico en las salidas de las carreteras de San Pedro Sula, parte de la población tuvo que salir de sus casas ante la inundación que generaron las tormentas tropicales.

Desempleo y desigualdad de género

El 2021 inició con 447,774 desempleados. La desocupación en Honduras se concentra en la población joven, representados en 447,774 desempleados en el país, el 36.8% de ellos, son personas jóvenes menores de 25 años, de acuerdo con una encuesta realizada por el INE.

El INE, reveló que la tasa de desempleo para las mujeres de San Pedro Sula es de 16.5%. La encuesta del INE, evidenció que en Honduras las mujeres constituyen el 52% de la población total, en términos absolutos representan 4,867,746 mujeres, de las cuales, el 56.3% se concentran en el área urbana y el 43.7% en el área rural.

Ente las limitantes que desincentivan a las mujeres a entrar al mercado laboral, el Banco Mundial, identificó: El cuidado de los niños, la persistencia de normas sociales sobre tareas domésticas no remuneradas, la exposición a violencia en sus traslados al trabajo y prácticas discriminatorias en los lugares de empleo.

Otro dato que arrojó la encuesta realizada en el 2020, es que el 45% de las mujeres en Honduras trabajan por cuenta propia, es decir, subsisten gracias a la economía informal, el 46.6% son asalariadas y el 8.27% no declaran ingresos. En el sector privado se concentra el 82.3% de las mujeres asalariadas, el 12.6% en el público y el 5.1% doméstico.

Rendirse no es una opción

Desde el confinamiento de marzo del 2020, el trabajo informal se ha desarrollado de manera exponencial como alternativa, ante la cantidad de despidos masivos y daños causados por las tormentas tropicales Eta e Iota. Muchas personas han optado por emprender con negocios de venta en línea, promocionándolas a través de las distintas plataformas digitales con el objetivo de obtener ingresos y cubrir las necesidades básicas del hogar.

Sheyla Ramos, especialista en emprendimientos, señala que; “Los emprendedores deben evolucionar, lo que significa que no importa el rubro al que se dediquen, si están bajo una economía formal o informal, están obligados a innovar”

Si son emprendimientos de la economía informal, el hacer uso de WhatsApp, redes sociales (Facebook, Instagram) para promocionar y vender sus productos o servicios es vital para mantenerse en el mercado.  También deben trabajar en los canales y procesos logísticos para hacer entregas de los productos y hacer los cobros por ellos.

“Si no se adaptan a los cambios y aprovechan las oportunidades que la crisis sanitaria ha traído consigo, entran en un proceso de cierre de sus negocios” afirmó la experta.

Según el Banco Mundial, los hondureños que trabajan de manera informal, representan el 58% de la población. Los datos antes expuestos confirman la resiliencia de la población hondureña; han decidido encaminarse en el mercado informal, emprendiendo con venta de comida, insumos de bioseguridad, venta de ropa de segunda mano, venta de frutas o verduras, y muchos emprendedores han utilizado sus medios de transporte como puesto de ventas o servicio de entregas a domicilio.

Contexto actual

Según un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en conjunto con el sector privado entre ellos; Consejo Hondureño de la Empresa Privada y las distintas Cámaras de Comercio, proyectaba que el 28% de las empresas en el país habían logrado algún tipo de suspensión laboral, sin embargo, en la actualidad esta cifra se incrementó entre un 30 y 33%.

La investigación hace hincapié en que existe vulnerabilidad laboral por la composición el mercado de trabajo, ya que las medidas de contención del virus han dejado en riesgo a la micro y pequeña empresa. Se ven limitadas por la falta de acceso a financiamiento y exposición a un clima de negocios no favorable lo que flagela la posibilidad de supervivencia en la economía hondureña.

https://iies.unah.edu.hn/assets/Uploads/III-Resiliencia-2020.pdf

La Asociación Nacional de Mediana y Pequeña Industria de Honduras, ANMPIH, es una de las varias entidades que representa al sector de la micro y pequeña empresa, cubre 27 rubros comerciales e industriales. En el Servicio de Administración de Rentas, SAR, se encuentran registradas más de 250 mil pequeñas y medianas empresas a nivel nacional. Estos negocios son el mayor generador de empleo en Honduras, gran parte es autoempleo.

Pedro Barquero, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, CCIC, expuso la necesidad que tiene Honduras de inversión extranjera directa para crear oportunidades de empleo permanentes en beneficio de la población hondureña: “Las personas necesitan un trabajo permanente para poder mantener a sus familias, de nada sirve trabajar una semana o un par de días si el resto del año no tienen ingresos”.

El Banco Mundial, sugiere continuar el enfoque para impulsar la competitividad en el desarrollo económico rural, invertir en capital humano y fortalecer la protección social en Honduras también puede mejorar los resultados sociales y apoyar la recuperación al fomentar más oportunidades laborales y económicas entre los más vulnerables del país. Las reformas institucionales sobre temas clave, como la mejora de la sostenibilidad del sector eléctrico, así como la gobernanza y el clima empresarial, también pueden contribuir a seguir desarrollando un marco para el crecimiento inclusivo en Honduras.

El reto para las personas emprendedoras es conquistar y lograr la fidelidad de la clientela, esto se logra con precios competitivos, calidad de los productos o servicios, tiempos de entrega eficientes y cuando se trata de alimentos, si la experiencia es buena, seguro la clientela se mantendrá constante, si el producto se entrega con deficiencias en la preparación o en los empaques, probablemente esa clientela cambiará de proveedores.

Existe información disponible en la web para investigar sobre los factores a considerar cuando se desea emprender un negocio, organizaciones no gubernamentales que promueven el emprendimiento capacitan entre dos y seis meses a los nuevos comerciantes, para que conozcan de servicio al cliente, mercadeo, finanzas, desde el desarrollo de la idea de negocio hasta la consolidación del mismo.

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