Por Dunia Orellana

Ser madre adolescente en Honduras es reproducir todo un círculo de pobreza, violencia, desigualdad y falta de oportunidades. Con el estado de emergencia, muchas niñas, adolescentes y jóvenes pueden quedar embarazadas sin su consentimiento mientras el gobierno de Hernández rebaja las penas contra delitos sexuales y feminicidios con el Código Penal que entra en vigor este 25 de junio

 Tegucigalpa, Honduras. En muchos centros de salud se ha vuelto secundaria la atención prenatal y el acceso a métodos anticonceptivos para dar prioridad la atención a los enfermos de coronavirus. Este es uno de tantos problemas que la salud sexual y reproductiva afronta en Honduras durante la pandemia de la COVID-19, según la directora de la organización Acción Joven, la demógrafa Jinna Rosales.

“Recibimos llamadas y mensajes en nuestras redes sociales sobre centros de salud donde no daban acceso a métodos anticonceptivos. En uno de ellos, las enfermeras negaban la asistencia porque decían que la orden era concentrar toda la atención en los casos de COVID-19”, relata Rosales.

No cesan las quejas de las embarazadas y adolescentes que han dejado de recibir control prenatal en algunos centros de salud del país. “El personal decía que solo podía atender embarazos de alto riesgo porque supuestamente tenerlas en ese centro es exponerlas a que se infecten [de coronavirus] ellas y sus bebés”.

Las carencias en los establecimientos de salud hondureños no son nuevas y están afectando especialmente a las mujeres en esta época de pandemia. En San José, departamento de La Paz, las doctoras y enfermeras estaban preocupadas porque en el almacén no tenían anticonceptivos orales ni implantes cuyo efecto dura tres años y se suministra a residentes de sitios remotos.

Acción Joven hizo un sondeo en centros de salud de Santa Bárbara, Intibucá y Comayagua, entre otros departamentos. Hallaron que en algunas zonas hay grupos llamados “guías de familia” que se han convertido en una “alternativa” para llevar servicios de salud a cada hogar. 

Las guías de familia dan atenciones primarias a embarazadas y son una opción para quienes viven a larga distancia de los centros de salud.

En 28% aumentarían embarazos en adolescentes

Con la cuarentena y el acceso cada vez más difícil a métodos de planificación, el futuro es preocupante.

“Sabemos que Honduras ya es el segundo país de América Latina con más alta tasa de embarazos en adolescentes. Con esta nueva situación, a finales de este año e inicios del siguiente, la tasa de embarazos tempranos podría aumentar del 24 al 28%”, pronosticó Rosales.

Cifras como estas acentúan la precaria situación económica y social de la población hondureña. Ser madre adolescente en Honduras es “reproducir todo un círculo de pobreza, violencia, desigualdad y falta de oportunidades”, señala Rosales.

Ahora, en medio de la pandemia del coronavirus, cuando impera la impunidad ligada al nuevo Código Penal, el índice de violencia extrema se dispara todavía más, agrega la directora de Acción Joven. 

“Los retrocesos en materia penal vinculados al tema de delitos sexuales son enormes”, manifiesta la abogada y especialista en temas de género de la UNAH, Vanessa Siliezar. “El nuevo Código permite una figura tan terrible como el perdón en caso de estupro y el hombre que se robe a una niña podrá evitar la persecución penal si los padres le otorgan el perdón”, y únicamente pagará una multa.

En la nueva normativa, “se han reducido las penas contra delitos sexuales de 6 a 15 años de cárcel y se exonera de pagar multas. Al acoso cibernético y sexual le quitaron la penalidad. El Gobierno no colabora para garantizar nuestros derechos y las nuevas leyes lo debilitan”, indica Jinna Rosales.

Según la demógrafa, el panorama es crítico para las adolescentes y jóvenes “que no han terminado un círculo educativo, psicológico, emocional y físico, y no digamos si no tienen acceso a un trabajo”.

Obstáculos, sondeos y alternativas

El trabajo de las organizaciones se encuentra con obstáculos que incluyen la insensibilidad de las autoridades municipales.

Como una broma: así ven a veces las autoridades el reclamo de atención en salud sexual y reproductiva de la población. El alcalde de San José de Colinas, Santa Bárbara, Amable Hernández, recibió una llamada a un noticiero en el que estaba invitado para preguntarle dónde adquirir métodos de planificación familiar.

Hernández reaccionó “con tono burlesco” porque según él es un tema sin importancia. “El señor estaba preocupado porque su pareja descontinuó su planificación familiar”, dice Rosales. “Cada hogar sabe cómo planifica en este contexto de pobreza, falta de oportunidades y desempleo, y con la pandemia que pone a la sociedad a niveles desiguales, es preocupante traer un bebé a este país, sumado a la corrupción”. 

Con ayuda de Acción Joven, el alcalde Hernández entendió que es necesario incluir la salud sexual y reproductiva porque quienes conviven en sus hogares no dejan de tener relaciones sexuales y las autoridades deberían percatarse de que el acceso a métodos anticonceptivos y al control prenatal es esencial. 

Acción Joven ha emprendido acciones con la Secretaría de Salud por medio de las cuales se han emitido un oficio para que las autoridades no dejen de distribuir métodos anticonceptivos en los centros comunitarios y hubo llamados específicos para no dejar de dar servicio a las mujeres.

Las conferencias en vivo en Facebook son otra de las actividades que Acción Joven desarrolla junto con profesionales de la salud que comparten directamente sus conocimientos con el público.

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