Ruth Bonilla – En Alta Voz
Sectores de San Pedro Sula advierten posibles afectaciones al agua y cuestionan que el manejo de la reserva pase del municipio al ICF
San Pedro Sula, Honduras.- La propuesta del Instituto de Conservación Forestal (ICF) de redefinir los límites y cambiar la categoría de la Zona de Reserva de El Merendón a Parque Nacional ha generado preocupación entre ambientalistas y representantes de la sociedad civil, quienes consideran que la medida podría poner en riesgo las fuentes de agua que abastecen a San Pedro Sula.
“El Merendón peligra” y “Nos quedaremos sin agua” son algunas de las expresiones que han comenzado a circular en distintos sectores de la ciudad tras hacerse pública la intención del ICF de modificar el estatus del área protegida.
Durante una presentación realizada en el Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras, la ingeniera y ambientalista Diana Betancourt advirtió sobre las consecuencias que podría traer la iniciativa impulsada por el Estado.
“Es imperativo que los diversos sectores del municipio, del Valle de Sula y del país en general presenten un pronunciamiento en contra de esta iniciativa”, expresó Betancourt.
La especialista explicó que el Instituto de Conservación Forestal emitió en octubre de 2025 el Acuerdo Institucional No. 092-2025, mediante el cual se redefinen los límites de la Zona de Reserva del Merendón (ZRM) y además se propone derogar el Decreto 46-90, conocido como Ley de Protección del Merendón.
Según Betancourt, la preocupación principal radica en que el cambio de categoría permitiría nuevas actividades dentro del área protegida, entre ellas ampliaciones de calles, construcción de viviendas y otros proyectos de infraestructura.
Asimismo, señaló que la administración de la reserva dejaría de estar bajo control de la Municipalidad de San Pedro Sula y pasaría directamente al ICF.
“Estamos en este plazo”, dijo Betancourt al referirse al período de cuatro semanas establecido para presentar escritos de oposición luego de la última publicación realizada por el ICF el pasado 16 de abril de 2026.
La ambientalista recordó que el Decreto 46-90 fue aprobado en 1990 con el objetivo de proteger las zonas productoras de agua y otorgó a la comuna sampedrana la responsabilidad de administrar las cuencas hidrográficas de El Merendón.
Diversos estudios técnicos han demostrado la importancia de esta cordillera para la producción de agua superficial y la recarga de acuíferos subterráneos que abastecen a gran parte de la población del Valle de Sula.
De acuerdo con datos de Aguas de San Pedro, entre el 20 % y 25 % del agua que consume la ciudad proviene de fuentes superficiales nacidas en El Merendón, mientras que cerca del 80 % depende de acuíferos subterráneos cuya recarga ocurre dentro de la zona de reserva.
Actualmente San Pedro Sula supera el millón de habitantes, lo que incrementa la presión sobre los recursos hídricos y la demanda de agua potable.
Por su parte, Leonardo Pineda, representante de la sociedad civil y miembro de Guardianes del Merendón, aseguró que la recategorización podría abrir las puertas a proyectos urbanísticos y otras actividades dentro de la zona protegida.
“El decreto 46-90 establece un área de protección y luego en el 2013 se creó un decreto que libera 2,500 hectáreas de la zona de reserva, pero lo interesante es que uno va arriba de las comunidades y los problemas de esas comunidades siguen como antes del decreto”, manifestó Pineda.
El representante ambiental también cuestionó que, pese a las modificaciones realizadas años atrás, comenzaron a surgir urbanizaciones y construcciones en áreas donde antes no eran permitidas.
“Empezamos a ver grandes construcciones y urbanizaciones que se estaban haciendo en lugares donde no se podían hacer anteriormente”, denunció.
Pineda señaló además que uno de los puntos más preocupantes de la propuesta es el cambio en la administración de la zona protegida.
“Lo más grave es que quien quedaría encargado del parque sería el ICF y no la municipalidad de SPS como lo establece el 46-90”, expresó.
La protección de El Merendón se remonta a 1917, cuando la Municipalidad de San Pedro Sula adquirió más de 5,500 hectáreas correspondientes a la microcuenca de Río Piedras. Posteriormente, en 1945, también se incorporó la microcuenca de Santa Ana.
El 31 de mayo de 1990 el Congreso Nacional aprobó el Decreto 46-90, mediante el cual se estableció la protección de las áreas de producción de agua de la Cordillera del Merendón.
Sin embargo, en 2013 fue aprobado el Decreto 334-2013, que redujo la extensión de la Zona de Reserva del Merendón en más de 2,500 hectáreas. Posteriormente, en octubre de 2024, dicho decreto fue derogado y se ordenó al ICF redefinir nuevamente los límites de la reserva.
La nueva propuesta recuperaría alrededor de 1,100 hectáreas y establecería una zona núcleo de más de 8,600 hectáreas destinadas a la protección de bosques y microcuencas.
No obstante, los sectores que rechazan la iniciativa consideran que cualquier modificación debe enfocarse únicamente en recuperar las áreas perdidas y no en cambiar la categoría de manejo del Merendón.
Entre las recomendaciones planteadas está impugnar el Acuerdo 092-2025, solicitar su derogación inmediata e incorporar mecanismos de protección ambiental y pago por servicios ecosistémicos que permitan fortalecer la conservación de las fuentes de agua.
Además, expertos insistieron en que no deben promoverse actividades económicas o proyectos que pongan en riesgo el objetivo principal de protección de la Zona de Reserva del Merendón.

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