Doctor HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO, Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE”

Como dice una canción “Parece que fue ayer”, pero han pasado ya 40 largos años (una generación) que en Honduras ocurrió una efemérides para bien o para mal, pero el caso es que ocurrió y cuasi olvidada para algunos de mis contemporáneos, sin embargo, no para mí, en primer lugar porque formé parte de ese engranaje administrativo y en segundo lugar  ya cierto auditor de la  fenecida Contraloría General de la República de esos “cuadrados” y que no menciono su nombre en vista de que hace años falleció, pero que todavía existen algunos de esa calaña me formuló como se decía en aquel entonces unos Reparos y que desafortunadamente el Periodista José Trino Murillo (+) de Diario Matutino mencionó mi nombre tocante a esa situación e inmediatamente de acuerdo al Derecho de Réplica  hablé por teléfono a la HRN  y muy gentilmente me concedieron los micrófonos y me dirigí: al pueblo hondureño en general y en particular a mis familiares, amigos  cercanos y lejanos desmintiendo la falacia que se imputaba;  sin embargo, todavía guardo el Finiquito de Solvencia que la misma Contraloría General de la República me que había extendido, obviamente yo Impugné en Legal y Debida Forma los Reparos ya mencionados que festinadamente me había formulado el tipejo ese; previo a ello la Abogada Jenny Barahona de la Procuraduría General de la República hizo las respectivas diligencias para acreditar el contenido de mi Impugnación que dio origen que en estricto derecho se me otorgara mi Finiquito de Solvencia…¿entonces dilectos ciberlectores como podré olvidar esa fecha?.

[1]El gobierno presidido por el general Policarpo Paz García (+) se comprometió seriamente a devolverle la vida institucional al país fijando fechas precisas para la elección de una nueva Asamblea Nacional Constituyente el 20 de abril de 1980 y procediendo antes a la creación del Tribunal Nacional de Elecciones, ahora Tribunal Supremo Electoral (TSE), que se encargó de hacer todos los preparativos para las elecciones mencionadas.

La Asamblea Nacional Constituyente, integrada por 71 diputados, 35 del Partido Liberal; 33 del Nacional y tres del PINU tenía como única finalidad redactar la nueva Constitución de la República y reorganizar todos los poderes del Estado, nombrándose para este efecto presidente provisional al general Paz García.

La Asamblea Nacional Constituyente se instaló legalmente el 20 de julio de 1980 en el edificio actual del Congreso Nacional que hasta ese momento servía como sede de operaciones del Centro Asesor del Jefe de Estado de las Fuerzas Armadas (CADEJE).

Los militares, que habían gobernado de hecho el país por espacio de ocho años, virtualmente vuelven a sus cuarteles al instalarse formalmente la Constituyente, que inicialmente estuvo presidida por el doctor Roberto Suazo Córdova y posteriormente por Efraín Bu Girón (QEPD) cuando aquél se retiró para ocuparse de la campaña política de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre del siguiente año.

En reconocimiento a su promesa de permitir elecciones libres y de que se instalara la Asamblea Nacional Constituyente en un clima de armonía y paz, esta depositó la presidencia provisional de la República en el general Paz García hasta que se eligiera al nuevo presidente Constitucional electo por el voto directo del pueblo.

Paz García comenzó su período presidencial el 25 de julio de 1980 hasta el 27 de enero de 1982 cuando entregó el poder al doctor Roberto Suazo Córdova (+) ganador de los comicios generales del 29 de noviembre de 1981 dando inicio a una nueva etapa en la vida política del país.

Gabinete de Gobierno
CargoNombrePeríodo
PresidentePolicarpo Paz García1980-1981
Gobernación y JusticiaÓscar Mejía Arellano1980–1981
Relaciones ExterioresCesar Elvir Sierra1980–1981
Recursos NaturalesRodrigo Castillo Aguilar1980–1981
Educación PúblicaRafael Pineda Ponce1980–1981
Hacienda y Crédito PúblicoValentín Mendoza1978–1981
Economía y ComercioRubén Mondragón1980-1981
Comunicaciones, Obras Públicas y TransporteMario Iván Casco1980–1981
Salud Pública y Previsión SocialJuan Andonie Fernández1980–1981
Trabajo y Asistencia SocialAristides Mejía1980–1981
Defensa y Seguridad PúblicaMario Flores Theresín1980–1981
Cultura, Turismo e InformaciónArmando Álvarez Martínez1980-1981
Consejo Superior de Planificación EconómicaEfraín Reconco Murillo1980–1981
Instituto Nacional Agrario (INA)Edgardo Zúñiga Rodezno1980–1981

En los comicios generales de 1981 participaron los tres partidos legalmente constituidos hasta ese momento: Nacional, Liberal, Innovación y Unidad (PINU) y el recién creado Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH). El Partido Unificación Democrática (UD) se fundaría en 1994.

Los liberales se alzaron con el triunfo y el 27 de enero de 1982, su candidato, el doctor Roberto Suazo Córdova , asumió la presidencia de la República de manos del general Policarpo Paz García, que había sido nombrado provisionalmente Jefe de Estado por la misma Constituyente mientras duraba la transición, inaugurando, a la vez, una nueva etapa en la vida institucional del país.

A pesar de la relativa calma que imperaba en el país era necesario sentar las bases para una nueva transición política que limitara el rol de las Fuerzas Armadas, convertida en ese entonces, en la fuerza ilegítima del poder en Honduras.

“Desde 1963 hasta 1980 en Honduras existe una hegemonía militar. Los militares era el principal partido político armado de Honduras. Habían tomado el control del país en sociedad con el Partido Nacional”, continúa Paz Aguilar. En los últimos 50 años antes de 1980, El Partido Liberal habían gobernado sólo nueve años, cuatro en la presidencia de Vicente Mejía Colindres (1 de febrero de 1929 al 1 de febrero de 1933) y cinco con Ramón Villeda Morales (21 de diciembre de 1957 al 3 de octubre de 1963). En los 41 años restantes, los gobiernos fueron nacionalistas, militares o militares nacionalistas como el que precedió a la Asamblea y que permitió la transición al poder civil. “En la recta final, los dos partidos tradicionales, Liberal y Nacional, se van a unir para exigirle a los militares la democratización”, comenta el ex ministro.

El 7 de agosto de 1978 un triunvirato militar -integrado por el general de Brigada Policarpo Paz García, que lo presidía; el teniente coronel de Aviación Domingo Antonio Álvarez Cruz y el teniente coronel de Infantería Amílcar Zelaya Rodríguez.-puso fin la jefatura de Estado del general Juan Alberto Melgar Castro, quien había ostentado el poder de facto desde el 22 de abril de 1975 en sustitución del también general Oswaldo López Arellano.

Éste, a su vez, había llegado a la jefatura del país por la misma vía, el 4 de diciembre de 1972, en detrimento del doctor Ramón Ernesto Cruz, electo constitucionalmente para el período del 6 de junio de 1971 al 4 de diciembre de 1977.

López Arellano regresó al poder a escasos 18 meses de haberlo abandonado después de un período constitucional que comenzó el 6 de junio de 1965, dos años más tarde de haber asestado un golpe de Estado al gobierno de Ramón Villeda Morales el 3 de octubre de 1963.

El triunvirato militar encabezado por Paz García fija el 20 de abril como el día de las elecciones para elegir a los diputados a la Asamblea Nacional Constituyente. En los comicios el Partido Liberal logra 35 de los 71 puestos de la Asamblea, mientras que el Partido Nacional y el PINU logran 33 y 3 respectivamente.

Una vez instalada la Asamblea, el 20 de julio del mismo año, ratifica al triunvirato militar en la jefatura del Estado y su presidente provisional, Paz García, se comprometió a devolverle la vida institucional al país y así lo hizo un año más tarde.

Los triunviros, antes de las elecciones sugirieron a los partidos legalmente inscritos -PL, PN, PINU, que el nuevo presidente del país debería ser elegido en elecciones de primer grado, lo que confirmó la Constituyente para el 29 de noviembre de 1981 cuando se convocó a alecciones en la que participó además el recién nacido PDCH.

El Partido Liberal logró el triunfo con el doctor Suazo Córdova como máximo líder que había asumido la dirección del partido después del repentino fallecimiento en 1979 de Modesto Rodas Alvarado, a la sazón, el referente inobjetable de ese instituto político.

Los otros candidatos eran Ricardo Zúniga Agustinus del Partido Nacional, Miguel Andonie Fernández del PINU y Hernán Corrales Padilla de la DC. Más que un triunfo electoral, la victoria liberal significó una derrota a las dictaduras militares y una rotunda bienvenida a la democracia.

“Ha sido una experiencia buena. Siempre hubo una preocupación por los golpes de estado pero hasta este momento se han evitado. Ha existido crisis políticas pero han sido superadas a través del diálogo”, señala al respeto [2]Rigoberto Espinal Irías (+), ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y ex asesor del Ministerio Público, una de las instituciones que surgió precisamente con la nueva democracia, a mediados de 1994.


[1] Fuente: http://www.angelfire.com/ca5/mas/HON/CA/hn.html

[2] Autor del Prólogo de mi Tesis Doctoral y ex compañero de trabajo en el Ministerio Público

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