Animal Politico

Afirmaciones falsas sobre las vacunas fueron las más recurrentes durante la pandemia en los países de la región, han dominado la escena de la desinformación desde octubre 2020.  

“Un enfermero voluntario muestra cómo quedó después de tomar la primera dosis de la vacuna china”, anunciaba un post de Facebook en julio de 2020. Difundido en Brasil, el mensaje iba acompañado de una foto de un hombre con la cara hinchada y los ojos cerrados. La imagen, sin embargo, no tenía ninguna relación con CoronaVac, una vacuna desarrollada por China que, en ese momento, se estaba probando en Brasil. Mostraba la reacción alérgica de un estudiante a la mantequilla de maní en Estados Unidos en 2016. 

Mensajes engañosos como este inundaron las redes sociales en estos dos años de pandemia. En general, estos mensajes niegan la evidencia científica, contradicen las recomendaciones de las autoridades sanitarias y ponen en riesgo la salud de la población. Una alianza entre Aos Fatos y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), en la colaboración periodística transfronteriza Mentiras Contagiosas, que reúne a 10 medios latinoamericanos, entre ellos Animal Político, trazó el rastro de estos discursos desinformativos sobre el COVID-19 en América Latina, una región gravemente afectada por el virus, e identificó que las vacunas eran los principales objetivos de las falsas acusaciones.

Para este estudio, Aos Fatos investigó el contenido de 3 mil 406 chequeos sobre temas relacionados con la pandemia producidos por los medios de 14 países latinoamericanos que integran la Coronavirus Facts Alliance, de la que Aos Fatos y El Sabueso de Animal Político forman parte. Los informes analizados se publicaron entre enero de 2020, cuando el COVID-19 era todavía una enfermedad poco conocida, y febrero de 2022, mes en el que la enfermedad ya había cobrado casi 6 millones de vidas en todo el mundo.

Metodología

Aos Fatos recopiló todas las verificaciones de información o chequeos publicados por los medios de comunicación latinoamericanos incluidos en la base de datos de la Coronavirus Facts Alliance, un consorcio de prensa organizado por el IFCN (International Fact-Checking Network) que reúne verificaciones sobre el coronavirus producidas por 99 medios de comunicación de más de 80 países. 

En el caso de los países con información desactualizada, Aos Fatos incluyó chequeos publicados en los sitios web de los medios después de la última inclusión en la base de datos de la Coronavirus Facts Alliance. El número de verificaciones por país refleja variables como el número de medios especializados en verificación que participan en el consorcio y el volumen de publicaciones de cada una de ellas.

A continuación, se analizaron los chequeos individualmente y se clasificaron por categorías: no se tuvieron en cuenta las verificaciones de declaraciones, ni las desinformaciones repetidas y desmentidas por más de un medio en el mismo país.

Los países que forman parte del proyecto son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Uruguay, Paraguay, Perú y Venezuela. 

Información infectada

El tema más frecuente, con un total de mil 103 chequeos (32% del total analizado) publicados en la región, fue el de la vacunación. También se refutaron en gran número mensajes engañosos sobre medicamentos y curas (572 chequeos, 17%), así como falsedades sobre medidas de protección (519 chequeos, 15%).

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Al igual que los conocimientos científicos sobre la enfermedad, las cifras muestran que también la desinformación ha evolucionado a lo largo de la pandemia. En América Latina, oleadas de aseveraciones falsas han acompañado las diferentes fases de la crisis sanitaria. En marzo de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una pandemia por el nuevo coronavirus, la mayoría de las publicaciones engañosas pusieron en duda la eficacia de las medidas preventivas, como el uso de mascarillas y el aislamiento.

Desde abril, con la escalada de casos y muertes en todo el mundo, las promesas de fármacos sin beneficio probado contra el COVID-19 ganaron las redes. El tema siguió predominando en los chequeos hasta septiembre de 2020. 

A partir de octubre, cuando las vacunas aún se estaban probando en humanos, la desinformación sobre estas tomó la delantera. Siguió siendo el tema más frecuente de los mensajes engañosos durante los siguientes 15 meses, hasta diciembre de 2021.

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Falsos efectos adversos

El miedo fue la principal estrategia utilizada por los desinformadores para desalentar el uso de vacunas. Los mensajes engañosos sobre efectos adversos duraderos e incluso mortales fueron los más comunes entre los chequeos que hicieron los medios sobre las vacunas (416 chequeos, 38%).

Noticias falsas sobre convulsiones, desmayos, problemas cardiacos y muertes súbitas llegaron a las redes sociales ya en abril de 2020, mes en el que comenzaron las pruebas de vacunas en humanos, y el ritmo de estas publicaciones aumentó en 2021.

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En la mayoría de los casos, las presuntas víctimas eran anónimas. Grupos de Telegram en Bolivia, por ejemplo, difundieron en octubre del año pasado que unos pilotos estadounidenses habían muerto en pleno vuelo como consecuencia de la vacuna. “Los pilotos de las principales compañías aéreas tienen buenas razones para resistirse a los mandatos de vacunación. Sus compañeros pilotos que han tomado la controvertida vacuna COVID-19 han caído muertos en vuelos nacionales e internacionales”, decía el mensaje, que fue detectado por Bolivia Verifica.

Sin embargo, todas las compañías aéreas mencionadas en la publicación han negado que haya habido víctimas mortales relacionadas con vacunas entre sus empleados. Diferentes versiones de esta afirmación engañosa han circulado también en Costa RicaMéxico y Brasil

También hubo artículos desinformativos que se aprovecharon de personalidades conocidas, como atletas, celebridades y políticos, para imputar falsas reacciones adversas a las vacunas. Cuando el futbolista danés Christian Eriksen se desmayó en el campo durante un partido de la Eurocopa en junio de 2021, en Brasil y Bolivia se difundió la información errónea de que había tomado la vacuna Pfizer días antes del problema. Sin embargo, el atleta aún no había sido vacunado contra el COVID-19.

Las teorías conspirativas relacionadas con las vacunas fueron la segunda estrategia más común de la desinformación sobre el tema en América Latina (243 chequeos, 22%). Estos mensajes cruzaron fronteras y se reprodujeron en varios países.

La tesis de que las vacunas causan daños irreversibles en el ADN humano, por ejemplo, surgió en América Latina en marzo de 2020. En ese momento, un post publicado en Facebook en Colombia afirmaba que “una nueva generación de vacunas genéticas inyectará genes sintéticos que modificarán la estructura del ADN de nuestro cuerpo, con consecuencias imprevisibles a largo plazo”. Esto es falso, ya que la vacuna no interactúa con el núcleo de las células humanas.

En los seis meses siguientes, la falsa tesis llegó también a ArgentinaBrasilCosta Rica y México. Con el inicio de las campañas de vacunación en todo el mundo, esta desinformación ganó aún más fuerza: durante el último año, circularon cadenas en apps de mensajería, publicaciones en redes sociales y videos con el mismo rumor en BoliviaCubaGuatemala y Ecuador.

Otras teorías conspirativas que se extendieron por la región decían que las vacunas contenían células de fetos abortados (desmentido en nueve países) y que se convertirían en “imanes humanos” (desmentido en cinco países).

Aunque circularon por casi todos los países incluidos en la investigación, la desinformación sobre la vacuna se concentró en ciertas naciones latinoamericanas. La mayor proporción de publicaciones chequeadas se encuentra en Bolivia, donde el 49.3% de todo lo que fue desmentido se refiere a vacunas, seguido de Venezuela (38.5%) y Costa Rica (33.1%).

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Remedios y curas engañosas

Si en Brasil “el tratamiento anticipado salva vidas”, como repetía la desinformación sobre curas y medicamentos, en Bolivia “el dióxido de cloro cura el COVID-19”, y en Colombia “el té de jengibre, limón y cebolla neutraliza el nuevo coronavirus”. Recomendaciones como estas resultaron ser falsas, pero estuvieron presentes en 572 piezas engañosas que circularon en redes sociales en América Latina durante la pandemia. 

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