Asesinos alados al acecho de los sampedranos

LUISA AGÜERO

Desde SAN PEDRO SULA

Son criminales inesperados, diminutos.  No utilizan armas de “grueso calibre” para matar seres humanos pero la devastación que provocan resulta mortal y, de manera silenciosa, se han cobrado 63 vidas en lo que va de 2019. Además, se reportan 11 mil casos sospechosos por causa del Dengue Grave.

El responsable: el zancudo Aedes aegypti, transmisor del Dengue. Por eso, las autoridades de Salud Pública permanecen en alerta ante el incremento de casos en esta ciudad y solicitan a la población tomar medidas preventivas.

El mosquito en referencia no es cualquier mosquito, es un pequeño insecto de color oscuro, con rayas blancas en el dorso y en las patas, de hábitos diurnos, organismo vector no sólo del dengue sino también de la fiebre amarilla. Para que el mosquito transmita la enfermedad debe estar infectado con el verdadero agente etiológico: el virus del dengue. La infección se produce cuando el mosquito, luego de picar a una persona enferma, pica a otra sana (hospedador), y le transmite el virus.

El dengue es una enfermedad viral transmitida por ese tipo de mosquito (el Aedes Aegypti), que se cría en el agua limpia acumulada en recipientes y objetos en desuso.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

Se caracteriza por fiebre que se puede acompañar de dolor de cabeza, dolores de músculos y articulaciones, náuseas y vómitos, cansancio intenso. También pueden aparecer manchas en la piel, acompañadas de picazón.

El cuadro general es el de una falsa gripe: El paciente no tiene resfrío, no estornuda. Según la intensidad de los síntomas habrá pacientes que deberán guardar reposo por varios días y otros se recuperarán más rápido.  Existe otra forma del dengue, llamado dengue grave, antes hemorrágico, que puede llevar a la muerte si el paciente no es atendido en forma rápida.

El dengue no grave (llamado clásico) y el dengue grave o hemorrágico, presentan durante los primeros días los mismos síntomas. Recién entre el cuarto y el sexto día de enfermedad podrán detectarse los signos de alarma, indicativos de un posible dengue hemorrágico: agravamiento de los síntomas, baja de golpe la fiebre, dolor abdominal intenso, sangrado en encías, nariz, piel u otros sitios.  Ante la detección de alguno de estos síntomas, la urgente consulta médica es imprescindible.

No existe vacuna contra esta enfermedad. La única forma de prevención es impedir la presencia del mosquito transmisor en las viviendas y cerca de ellas. Para ello, deben eliminarse todos los posibles criaderos: los huevos son puestos en superficies en contacto con agua estancada limpia, única forma para que el mosquito pueda nacer.

San Pedro Sula tiene todos los focos de generación del zancudo transmisor del dengue, por ello, desde Salud Pública se les pidió a los pobladores que contribuyan a combatirlo. Los recipientes como floreros, botellas, envases que acumulan agua y los solares baldíos con maleza alta facilitan la proliferación de los zancudos, así como sitios de riesgos como cementerios, llanteras, talleres mecánicos y chatarreras”.

Los sitios ideales para los zancudos, son lugares de riesgo y donde se multiplica el vector. Y, sin duda, de esto hay de sobra en la gran ciudad, por lo cual, el llamado a los pobladores, dueños de casas y de negocios es vital con el fin de que inspeccionen cada área donde residen y desechar todo lo que puede representar peligro.

La Región Metropolitana cuenta con un equipo especial para realizar labores de fumigación y de orientación para prevenir la proliferación de ese zancudo. Los cambios de clima, de soleado a lluvioso dificultan la labor de fumigación y favorece a que aumenten los sitios de riesgo. Sin embargo, mecanismos de prevención dependen de los ciudadanos. Hay que revisar los canales de lluvia, el zancudo se multiplica en agua limpia, pero también es importante el apoyo que puedan brindar las autoridades municipales.

A prevenir

La solución no es compleja. “La clave está en mejorar las condiciones de higiene ambiental; al eliminar criaderos del zancudo transmisor del dengue”.

El desacierto es que la gente piensa que fumigando todo se resuelve. No obstante, esto tiene dos efectos negativos; primero porque el zancudo se vuelve resistente, si se usa un insecticida frecuentemente en la casa. Igual ocurre con el insecticida utilizado por las personas. Llega un momento en el cual el zancudo no responde.

El otro efecto negativo es que la densidad vectorial adulta solamente dura un mes y después de ese tiempo vienen nuevos zancudos, pero prevalecen los criaderos que siempre están produciendo y es la de nunca terminar.

Uno de los principales problemas que incide en la proliferación de estos insectos, es por la utilización de llantas viejas, tomando en consideración que muchas son utilizadas en hogares donde la extrema pobreza es el pan nuestro de cada día. Allí las personas colocan estos implementos para hacer peso en las láminas de zinc, pero cuando llueve se llenan de agua y se convierten en un criadero potente de zancudos.

Problemas al acecho

Otro problema severo se da a nivel de solares baldíos. De hecho, en decenas de estos predios la maleza hace de las suyas, ante la indiferencia de ciertos pobladores que se quedan de brazos cruzados. La gente, al no contar con el servicio del tren de aseo en forma permanente, utiliza esos lugares para eliminar recipientes que, con la lluvia, se llenan de agua y se vuelven criaderos potenciales.

Las autoridades de la Región Departamental de Cortés, piden a la población que colabore en forma permanente para ganarle la batalla al dengue. Esta es una enfermedad benigna; cuando se trata en una etapa inicial y se presenta con fiebres que son manejadas en forma asintomática suministrando al paciente analgésicos simples como aspirinas, acetaminofén, reposo y abundante líquido.

Sin embargo, el panorama no es el mismo cuando se presenta una complicación por dengue grave, antes dengue hemorrágico. Las expectativas se vuelven desalentadoras y manejar un cuadro de estos le cuesta muy caro al Estado, sobre todo en un hospital donde a veces es necesario recurrir a los cuidados intensivos y en el cual, en la actualidad, falta de todo.

Aquí, el problema se vuelve mayor por el inminente fallecimiento de la persona si no es llevada oportunamente a un centro asistencial por complicaciones que pueden ser mayúsculas, con daños multi sistémicos a órganos como el riñón, el hígado y el pulmón.

El alto costo de la salud

Los costos de atención para el Estado varían según los casos. Por ejemplo, hay pacientes cuyo tratamiento oscila entre 25 mil a 50 mil lempiras por día en el caso de un dengue grave, pero esto depende si el enfermo requiere un manejo de cuidados intensivos porque su estado de salud amerita algún control especializado.

Cuando se trata de un dengue clásico, los costos pueden ser menores, pero las incapacidades que tienen que dar las empresas por esta enfermedad sí tienen un impacto negativo en la economía del país. En este punto, el mínimo de la recuperación son 72 horas.

El dengue se inicia con malestar, fiebre mayor de 38 grados, dolores en los músculos, huesos y en los ojos, sobre todo a nivel retro ocular. Aquí el paciente puede perder el apetito, tener decaimiento y si se complicara con un caso de fiebre hemorrágica por dengue, pueden aparecer manifestaciones de sangrado por la nariz, la boca, la vagina en el caso de la mujer, además de puntos negros en la piel a nivel del tórax y de los brazos.

Lo anterior indicaría que podemos estar ante un problema de dengue grave; pero si el paciente es un niño, el cuadro clínico no es igual con respecto al adulto, tomando en consideración que puede presentar dolor abdominal y frialdad en las piernas, baja presión y dificultad para respirar.

Los riesgos

El dengue se transmite por picadas de zancudo. Este insecto es el vector que sirve de transmisor del virus y, de esa manera, al picar a una persona enferma, lo adquiere y se lo pasa a otra persona sana cuando lo ataca. En el caso de la malaria ocurre igual; el plasmodium se multiplica a nivel del hígado y de allí viene su proliferación en el organismo, causando problemas tan serios que pueden llevar a un daño hepático severo.

Pero el dengue es sólo el principio de un calvario que parece no tener fin a menos que se impida la reproducción del mosquito, por lo cual se debe evitar tener dentro y fuera de su casa recipientes que contengan agua estancada limpia o predios con maleza…prevenir, está en sus manos.

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