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PENSAMIENTO ECONÒMICO Y POLÌTICO DE JOSÉ CECILIO DEL VALLE

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Por: Lic. Carlos A. Urbizo Solìs

  1. Muy buenas noches

        Estimados amigos, invitados

              colegas ….. correligionarios? (Perdon creo que me equivoque       

                                              de audiencia!)

        Introducción

  • Sinceramente me siento muy honrado por la invitación que me hizo mi caro amigo, el Dr. Rodolfo Pastor Fasquelle para esta conferencia.
  • No por modestia o humildad falsa  sino por honestidad (y no falsa tampoco), tengo que manifestarles que no soy ni historiador, escritor  ni experto sobre la vida y pensamiento de Valle.       
  •  Aunque sì admito que es muy probable que   sea yo quien màs publicidad le hace.
  • Por lo menos eso ha de creer mi querido amigo, Ropaf como le llamo con cariño, para que se haya arriesgado a proponerme (casi ordenarme por la forma en que lo hizo) para esta conferencia.
  •    Sì soy un estudioso del pensamiento de Valle.
  • Disfruto leer sus obras o trabajos, admiro la claridad de su pensamiento y la confianza que refleja al presentarlo.
  • En ocasiones me sorprende la relevancia o vigencia que tiene, y ha tenido siempre.
  • En su comentario en la contra-portada al libro de Don Ramòn Oquelì Escritos Inèditos de Josè Cecilio del Valle, Ropaf escribe que “se ha objetado el calificativo de sabio (para describir

                                                                                                     ……/

________________________________________________________

*Conferencia ante el Colegio de Economistas de Honduras (enero, 2007).

a Josè Cecilio del Valle)… [que] se ha dicho incluso que sòlo reprodujo los conocimientos de otros contemporáneos como Bentham y Franklin, Benjamìn, supongo. Yo SI soy reproductor ,por lo menos en este trabajo, de los pensamientos de Valle, como lo manifiesta el titulo de esta conferncia!

  1. No   puedo  afirmar   si  Valle se consideraba a sì mismo “sabio”

aunque fue muy criticado y acusado de ser “arrogante y prepotente”.

  1. Pero el hecho de poder reproducir los conocimientos de otros en sus propias palabras, no le quita mérito a sus conocimientos que eran vastos y superiores a los de la grandìsima mayoría de sus contemporáneos en América.
  1. Sabio ha de ser una persona que sabe “mucho” y de “muchas cosas”, digo yo.
  1. Louis Bumgartner, biógrafo norteamericano de José Cecilio del Valle, y quien hizo una extensa e intensa investigación para documentar su libro, señala que Álvaro Flores Estrada, un notable economista español (exiliado en Londres), le manifestó a Próspero Herrera (hermano de Dionisio y primo de José Cecilio del Valle), que “a pesar que no estoy de acuerdo con todo su razonamiento, no creí que habìa en América alguien con tanto conocimiento de economía.”
  1. El mismo Pròspero le comenta a José Cecilio del Valle en otra ocasiòn que el economista italiano, el conde Giuseppe de Pecchio, “habìa leìdo sus ensayos … [y que]  habìa publicado un ensayo sobre Guatemala en el cual incluìa su nombre [de Valle]  con distinguidos elogios.”
  1. En su biografìa de Valle, Bumgartner relata que Bentham tenìa una alta opinión sobre Valle al grado que a través de Próspero le comunicò a Valle que “despuès de su muerte (de Bentham y por instrucciones suyas), alguien le enviaría (a Valle) las obras que el mismo Bentham no le habìa enviado aun.”
  1. Hago estas observaciones sobre Valle para demostrar que Valle no hubiera recibido estos reconocimientos de celebridades europeas si hubiese sido un simple reproductor, y para demostrar tambièn que    su     sabiduría     se      debía     a         los conocimientos tan variados y extensos que habìa internalizado y hecho propios.
  2. En los Escritos Inèditosa los que me referì antes, el mismo Valle señala:

“Los sabios acumulan las observaciones y pensamientos de todos los hombres, añaden los suyos, coordinan unos

y otros y forman los sistemas de conocimientos que se llaman ciencias.”

18.   O sea que sabio no es sinònimo de “inventor” o “descubridor” necesariamente …. aunque armado de tantos conocimientos pueden ser “originales” en el planteamiento de ideas.

  1. Josè Cecilio del Valle ha sido acusado de haber sido un conservador cuando èl mismo se habìa definido como un liberal, y habìa luchado por el liberalismo.
  • Tal vez esa acusación se origine del hecho que Valle fue un rico hacendado, y fue tambièn un fiel funcionario de la corona…. y por conservador habría que entender la conservación del dominio español y la oligarquía de los criollos, hijos de padre y madre españoles, peninsulares nacidos en España.
  • Regresando a lo que manifestè al principio, que a veces me sentìa sorprendido por la vigencia y relevancia de Valle hoy, he buscado saber por què.
  • Y la conclusiòn a que he llegado es que se debe en gran parte a que las ideas y planteamientos de Valle estàn basados en lo que se conoce como los derechos naturales del hombre, comenzando con el de su libertad.
  • En uno de sus tantísimos ensayos titulado Del Absolutismo a la Libertad escribiò Valle:

“El hombre no es propiedad del hombre. Todos son individuos de una especie; en todos hay derechos que el movimiento del tiempo no puede hacer que sean prescritos…

            Las selvas serìan preferibles a las poblaciones si en aquellas hubiera libertad y en estas esclavitud.”  

  • Debido a las limitaciones de tiempo y  por  no  ser el tema central

de esta presentación, no puedo ahondar sobre el tema de la libertad del hombre.

  • El tìtulo de esta conferencia es “el Pensamiento Econòmico de Valle”  pero debido a la ìntima relaciòn que hay entre la economìa y la polìtica, yo replanteo ese tìtulo a “La Relevancia del Pensamiento Polìtico y Ecònomico de Valle”.
  • ¿Por dònde comenzar?
  • Josè Cecilio del Valle fue tan prolijo en todos los sentidos de la palabra, que se puede comenzar al azar y pegar en el blanco!!

   Obsesión por la ilustración/educación

  • En  el  poco  tiempo  que tengo para un tema (o dos)    tan extensos    como     lo     es   la   economìa — y como lo es Valle mismo, ― podrìa decir que Valle, en su pasiòn por adquirir màs conocimientos y sabidurìa, estaba obsesionado porque todo mundo se educara o se ilustrara para poder vencer el despotismo y la pobreza, y sentenciaba:

“Ilustrad a las naciones, instruid a los pueblos.  Ellos conoceràn entonces las fuentes de su riqueza, los valores de sus derechos, los horrores del despotismo, [y] los desastres de la anarquìa…”

  • Y èsta ilustración era para todo el mundo.
  • Para Valle el desempeño exitoso de cualquier cargo pùblico o privado requerìa preparaciòn o ilustraciòn:

“Se [ignora] que si un abogado debe ser letrado en la jurisprudencia,  un gobernador debe serlo en la economìa polìtica,  un intendente en la ciencia fiscal, y un militar en las de guerra.  Este error” en opiniòn de Valle,  “[ha producido] otros muchos [errores]; y todos unidos han hecho la infelicidad [pobreza] de los pueblos.”

 Para Valle:

La instrucciòn pùblica es la fuerza o poder primero de

una naciòn.  Ella es la que debe formar legisladores, gobernantes,     magistrados,     militares    y    funcionarios

capaces de hacer el bien, y no producir jamàs el mal de los pueblos.”

  • Y la ilustración o educación no sòlo era para profesionales. Advirtió Valle:

“Si el artesano sòlo trabaja obras toscas y groseras [feas]   teniendo elementos  para hacerlas finas y de gusto, es porque no ha estudiado modelos, ni aprendido su arte por principios.

                “Si el labrador no emplea  los mejores mètodos de cultivo en el de sus tierras, es porque limitado a los de tradiciòn, no ha hecho estudio de los que enseña su ciencia.”

La economía y creación de riqueza

  • Josè Cecilio del Valle dedicò una grandìsima  parte de su vida a investigar y estudiar las razones de la pobreza en Centroamèrica,    y     por    lo   consiguiente  de las fuentes de la riqueza, y con ese propósito buscaba ilustrarse e ilustrar a los demàs permanentemente.
  • En términos de hoy en dìa diría que su misión era ilustrarse, ilustrar a los demás y participar activamente en la transformación de la nación.  Su visiòn era la de una nación culta, productiva y rica.
  • En respuesta a sus propias preguntas sobre la riqueza y la pobreza, que era la esencia de la economìa polìtica segùn èl, Valle  postulò:

“La riqueza de un país es producto simultáneo de las investigaciones del sabio…. de los planes del empresario que  aprovecha las observaciones del sabio… del trabajo de los operarios que ejecutan los planes del empresario.

“Si  no  es  libre  el  sabio  en sus observaciones, ni el

empresario   en    sus   planes,   ni   el   obrero  en sus

trabajos…. la riqueza de los pueblos será reducida al mìnimo.

 “Para que una nación llegue al “maximum” de sus riquezas, es necesario que [el] gobierno respete en los sabios la facultad de pensar, en los empresarios la de especular, y en todas las clases la de trabajar;… es necesario que deje en libertad a los labradores, comerciantes  y artesanos,  porque  el     interés        de  ellos   es  ilustrado  y activo en procurar la misma riqueza que desea el gobierno.”

  • En su elogio a Bentham,  lamentando profundamente su muerte, Valle nos enseña que fue Bentham quien “repitió sin cesar que no puede haber riqueza ni prosperidad, sino   habiendo   seguridad  en  la   persona, libertad en el giro, y respeto a la propiedad.”
  • Para que apreciemos la relevancia de Valle hoy, cito al Papa Juan Pablo II en su encìclica Centèsimus Annus refirièndose a la caìda de los regìmenes opresores (Rusia y compañìa):

“El factor decisivo que ha puesto en marcha los cambios es sin duda alguna la violación de los derechos del trabajador.

 “El segundo  factor  de  crisis  es, en verdad, la  ineficiencia   del   sistema económico,      lo       cual        no        debe considerarse como un problema puramente técnico, sino màs bien como consecuencia de la violación de los derechos humanos a la iniciativa, la propiedad, y a la libertad en el sector de la economía.”

“La economía,  sentenció Valle “es una ciencia donde un sofisma elevado a ley, y armado de la fuerza de èsta, puede arrasar los campos, cerrar los talleres, paralizar el comercio.”

  • Què  maravilla!!   Y eso  que  en  su  tiempo  la  demagogia  y  el

populismo no habìa llegado a los niveles de perfección de hoy en

dìa cuando invocando el interés o bien público, las leyes han causado precisamente lo que Valle sentenció en su época.

  •    Valle parecía obsesionado con la sabiduría, conocimiento, o ilustraciòn de los dos sectores primarios — pùblico y privado —

asì con la divisiòn de funciones entre ellos como recordando uno de los postulados fundamentales uno de sus mentores, Adam Smith.

  • “Son necesarias,” estableció, “dos cosas para que sea lo que debe ser: una sabiduría previsora que calculando los bienes y males que pueda hacer una ley, forme el plan o sistema legislativo; y una sabiduría activa que venciendo obstáculos sepa ejecutar el mismo sistema.

“El plan màs importante de administraciòn [pùblica]  para hacer rico a un pueblo es dejar en libertad a los labradores, fabricantes, artesanos y comerciantes, procurarles toda la instrucción necesaria para que adelanten su oficio respectivo, facilitar las comunicaciones por agua y tierra, moderar los impuestos que gravitan sobre ellos, hacer respetar las propiedades, … revocando las leyes hostiles a la propiedad,…”

  • “Si queremos que subsista lo político,” sostuvo Valle, “pensemos, como corresponde, en lo económico.  Volvamos la vista a las ramas de la riqueza que  deben ser base sólida de la independencia, libertad y soberanía.”

 Funciòn del gobierno

  •  La libertad que Valle contemplaba, proponía, y promovía no era una libertad absoluta pues reconocía un papel importante y complementario del gobierno (desde luego, siempre y cuando fuera este sabio!), por un lado ejerciendo ciertas funciones que el o los individuos no podían desempeñar  por  sì  solos,  y  por    otro  no creando barreras u obstáculos para la creación de la riqueza.
  • En su ensayo Del Absolutismo a la Libertad  Valle sentencia:

 “La acumulación de riquezas en una mano es temible; la

de muchas autoridades en un funcionario lo es igualmente. 

Los poderes deben estar sabiamente distribuidos y sabiamente limitados.  Este es el objeto noble de una constituciòn.   El despotismo sube al trono y oprime con su masa de hierro cuando un solo hombre puede todo lo que es capaz de querer.  La discordia divide a la sociedad cuando la ley no ha sabido fijar los linderos de cada poder.”

  • En El Amigo de la Patria, su  periódico,   escribiendo sobre  economìa polìtica, criticò y condenò al estado paternalista:

          “Cada    sociedad    fue   vista    como   un cuerpo que sòlo puede subsistir devorando los demás, y el hombre como   un  pupilo   que,    en   todos    los períodos de su vida,  debe ser guiado por la mano de un ayo.

“Se formaron para su direcciòn,”  relata Valle,  “distintos sistemas; se multiplicaron los reglamentos; y el comercio, la industria, las artes, la infeliz y desvalida agricultura, no podìan dar un paso sin tropezar al instante con ejecutores puestos, en todas partes, para hacerlas observar.

“Fue feliz la revolución de ideas,” afirma Valle.  “Se conocieron los derechos del labrador y del comerciante; se manifestó que la agricultura que labra la tierra y el comercio que lleva a los mercados escasos los productos de los abundantes  deben   ser   libres  en  sus labranzas y extracciones e importaciones.”

  • ¿Cual debe ser entonces la función del gobierno?  analizando la triste realidad de pueblo pobre, concluye, y propone Valle:

“Si a pesar de la intensidad de sus deseos se le ve [al pueblo] en muchos países [el nuestro] sólo, desnudo, miserable, degradado y envilecido, es porque embarazan su reproducción y riquezas obstáculos que no puede remover la debilidad de su mano, o porque le faltan auxilios que tampoco puede proporcionarse un particular.

 “En  vez  de  excitarle  el gobierno con estímulos inútiles, y

de darle una direcciòn falsa, debe emplearse la protección

o fuerza de la autoridad en franquear los auxilios  o alejar las causas que no puede procurarse o remover un solo individuo.”

  • Asì como Valle no era un simple “reproductor de conocimientos de otros”, tampoco sostenía que  habìa que trasplantar cualquier idea (modelo en términos de hoy en dìa).

“Gobernar,” escribió Valle, “no es copiar las providencias que se dictan en otros pueblos de clima, moralidad, caràcter y hábitos diversos; no es mandar lo que inspira el humor o interés del momento… es saber aplicar sus principios con exactitud; es hacer aplicaciones de ellos a la totalidad de circunstancias que forman al estado en que se halla la nación a quien se manda.”

  • Refiriéndose a lo que podríamos llamar hoy “demagogia, politiquería, manipulación del sentimiento nacional”  características  de gobiernos despóticos, Valle  los  condena en los  términos  màs   fuertes,   contundentes,    y     penetrantes:

“Un gobierno que hace sufrir, y exige silencio profundo en medio del sufrimiento; que oprime con una mano, y embaraza con otra las reacciones consiguientes a la opresión; que predica paz y sosiego a los pueblos que con sus providencias tiende a poner en movimiento, es un gobierno despótico, que ama la tranquilidad para que sea màs libre la acción de la tiranía.”

  • ¿Cómo evitar que un pueblo caiga en tal tragedia política económica?
  • De vuelta, la ilustración, el conocimiento, la sabiduría del pueblo era la receta y salvación que Valle proponía.

                  “Un pueblo ignorante es víctima del charlatán màs atrevido,” afirmaba Valle sin reservas, “juguete de la hipocresía màs astuta, o desprecio del orgullo màs imprudente.

                  “¿Que importa la ley benéfica, protectora del pacto social?  Declara  la  soberanía  de  la nación, llama a los pueblos al

acto importante de nombrar legisladores [diputados].  Pero los pueblos no saben si tienen derechos, ignoran las dotes preciosas en un diputado o representante suyo; y no conocen los caracteres de una legislación sabia.   Nombran tal vez legisladores a los que la intriga les dicen que nombren, palmotean la constituciòn que forma el egoísmo, desean vidas a los que sacrifican sus fueros o desprecian sus derechos.”

  • Recomendaba Valle:  

                  “Elegid a aquellos que tienen energía bastante para elevarse sobre los intereses mezquinos de individuos o cuerpos, y decretar leyes que tiendan al mayor bien posible del mayor número  posible;  elegid a aquellos que

siendo rectos como la línea que tira el geómetro, sin inclinación a un lado ni a otro, puedan administraos justicia con igual rectitud; elegid a aquellos que hayan aprendido la ciencia difícil del gobierno y la experiencia aun màs dificultosa de saberla aplicar al momento y circunstancia  en  que   se  halla  la   nación.”

  • Cerca de unos 50 años después, Ramón Rosa, el célebre filósofo social, promotor y ejecutor de las reformas liberales en Honduras junto con Marco Aurelio Soto, su primo, parecía repetir las advertencias y consejos de Valle:

                  “La educación  práctica,” escribió Ramón Rosa en su biografía inconclusa de  MorazánHistoria del Benemérito “que haga a nuestros conciudadanos dignos, esforzados y celosos de sus derechos,      es      la      educación  que necesitamos para tener un verdadero pueblo.

                  “Nosotros tenemos pueblo en el sentido vulgar de la palabra,” se quejaba Rosa, “pero no en la acepción política…. que [juzga] al pueblo como una entidad nacional poseedora de efectivos deberes y derechos…

    “Nosotros podemos decir que en vez de esa entidad nacional,” se lamentaba   Rosa,  “tenemos   masas    dispersas,  colonos   a   la española, que olvidados de sus derechos, bajo el peso de la anarquía o de la dictadura, ven en el gobierno, por diabólico que sea, una divina providencia,  y trabajan y obedecen, y gimen a hurtadillas o bien aplauden delirantes a sus propios tiranos porque el poder es todo.”

El sistema mercantilista

  • Como algunos de ustedes han de saber (o por lo menos lo sabe de sobra mi amigo Ropaf), yo he insistido en una crìtica acrea,

condenación si se quiere, de nuestro sistema político-económico-social.

  • Y no puedo resistir la tentación de plantearla y seguirla  aquí, por un lado porque es un tema que el pueblo debe conocer y reconocer, y por otro, porque es un tema que va al corazón de la ciencia económica.
  • Una falacia o mito perverso (por lo que los hay tambièn benignos y virtuosos) que ha prevalecido en la sociedad hondureña en particular, y en el tercer mundo en general (aunque algunos del “primer mundo” tambièn lo comparten, notablemente el Japòn), es que nuestro sistema polìtico-econòmico es capitalista, o como es el término de moda neoliberal, y que clásicamente se conoció como liberal o libertario.  Tampoco es comunista o socialista… a pesar que tiene características comunes con todos esos sistemas o modelos.
  • Tècnica, teórica, o académicamente hablando, nuestro sistema polìtico-econòmico   es   mercantilista, enfermedad social crònica del pueblo hondureño y del tercer mundo.
  • Resulta que el liberalismo o neoliberalismo  fue derrotado en Honduras y en el tercer mundo, sin que en realidad haya existido. Què tragedia!  Se ha derrotado a un fantasma!!
  • Y   por   eso  seguimos   igual  o   peor… estancados  y   pobres,

Invirtiendo  grandes esfuerzos,  luchando  unos contra   los  otros, atacando, defendiendo, y “modernizando” (capitalismo con rostro humano) un sistema político-económico que no existe.

  • Este  derroche  de  recursos  en  todas sus presentaciones   (tiempo, dinero, polémicas estériles,    angustias,   odios,   violencia  y hasta muertes) ha causado, y sigue causando, pobreza en nuestras sociedades.
  • Por intervención directa, activa, y hasta inconsulta del gobierno/estado, a nuestro degradante sistema, que se le ha confundido con el capitalismo (neoliberalismo), se le ha ido pegando una serie de parches (reformas “heroicas y patrióticas tomadas con alta responsabilidad” según los políticos de turno) convirtiéndolo en una llanta inservible (un sistema social

inoperante, mezquino, contraproducente y apto generador de pobreza y miseria), que no resiste màs reparaciones.

  • Desde luego, estos parches (reformas) no funcionarán  porque     no atacan el mal de fondo o en sus raíces — el mercantilismo.
  • Hay que cambiar la llanta… abolir, extirpar el mercantilismo!
  • Si bien es cierto que el sector privado es una contraparte indispensable y responsable en este sistema, es màs cierto que el sector público (gobierno) es el factor determinante por ser la autoridad que elabora las leyes, reglamentos, boletines, circulares, ordenanzas, etc. a través de sus tres poderes estableciendo o creando el sistema o modelo económico y sus parámetros o alcance.  La persistencia del mercantilismo ha sido el resultado calamitoso y cruel.
  • Su erradicación en nuestro pueblo dependerá del liderazgo en los sectores públicos y privado, definiendo liderazgo como la capacidad, la creatividad, la sensibilidad, y la voluntad de cambiar  el status quo   (para   el mayor    bienestar  del mayor número de personas posible por supuesto… pues cambio puede ser para peor!)
  • Si la expoliación legal, o redistribución de riqueza en todas sus variantes, prevalece en una sociedad, lógico y natural es que

en ella prevalezca tambièn  la  formación  de  grupos para acceder al poder gubernamental que legislará a su favor.  Y asì terminamos viviendo y lidiando con un sinnúmero de asociaciones o agrupaciones industriales, comerciales, laborales, gremiales, patronatos, sociales, políticas, religiosas, locales, nacionales, regionales e internacionales que pasan cabildeando favores del gobierno con el consecuente desperdicio de recursos humanos y materiales.

  • Este enorme desperdicio de recursos, desde luego incluyendo la corrupción que invariablemente    le    acompaña     casi    por naturaleza propia de la gestión, conduce a una gran ineficiencia o inoperancia del sistema económico cuyo resultado lógico y palpable es la profunda pobreza en que vive la gran mayoría del pueblo hondureño (y del tercer mundo).
  • “La consecuencia es,” concluye Hernando de Soto,  “que el estado Peruano (hondureño, o tercermundista) en lugar de hacer  de nosotros una ‘democracia de derecho’, nos ha convertido en una ‘democracia de grupos de presión’.  Así, por ejemplo, en el caso de las empresas, estas enfilan su natural afán de competencia hacia el acercamiento al poder político y burocrático, y no hacia una contienda por servir mejor a los consumidores.”
  • Qué radiografía social màs fiel de la enfermedad hondureña (y, por cierto, del tercer mundo.)
  • En    términos     de     teoría      económica, el  mercantilismo se caracteriza  por  ser  un   sistema  bajo   el   cual,   contrario    al

capitalismo que tiene fines de lucro (utilidades) a través de satisfacer necesidades y deseos de los clientes en un ambiente de competencia, busca beneficios (rentas en términos de teoría económica) a través de la influencia política.

  • De esta suerte, se obtienen permisos o licencias para la explotación de negocios, subsidios, regulaciones y leyes que benefician a los influyentes y que pueden perjudicar a los marginados, desinteresados, renuentes o incapaces de acceder al poder,  o  impotentes  para  oponerse a dichas leyes que muy a

       menudo se  emiten  sin  el  conocimiento  de  la  gran mayoría del

pueblo independientemente de su status social, económico, y hasta político.

  • En palabras de nuestro propio José Cecilio del Valle, “Bajo este sistema el individuo debe ser víctima de las trabas, reglamentaciones, y monopolios aconsejados por la secta mercantil (de ahí su nombre mercantilismo) y erigidos en la ley por los gobiernos.  No es libre,” continúa Valle, “de exportar su dinero a donde  vale màs” (como es nuestro caso actual a través del control de divisas obligando a sus dueños legítimos a venderlos al precio que fije el Banco Central de Honduras), [no es libre de] extraer sus frutos a plazas donde se [venden] al precio màs alto.”
  • Dato histórico curioso, (y lamentable en la realidad actual) es que hace 160 años el General Francisco Morazán sancionó un decreto en Costa Rica en el cual se manifestaba “que el aumento de precio en el de la moneda (refiriéndose al precio por onza de oro acuñado)  es una operaciòn que no corresponde a los gobiernos, sino que debe ser el resultado del valor convencional que se les de en el comercio para su circulación y cambio…” por ser “sumamente perjudicial al comercio y riqueza del mismo estado.”
  • ¿Estaban equivocados Morazán y Valle, o eran menos patriotas o sensibles que los gobernantes de hoy en día?
  • Què sentencia! Cierta en aquella época y cierta hoy que la vemos y sufrimos a través de las leyes que emite constantemente el gobierno.
  • Por estas razones, mi conclusión es que el reto, la lucha si se quiere, no es contra la pobreza sino contra un sistema político-económico que empobrece… el mercantilismo!!

Libertad y propiedad

  • Como señalé antes, Valle era tan celoso de la (o su) libertad y el respeto a la propiedad,  características  o    valores   de todo pueblo que aspiraba, no a salir de la pobreza, sino a crear riqueza y en abundancia.

“Los propietarios,” sostuvo Valle, “son precisos en todo país que quiera ser rico.”

  • Y elevando casi a religión (económica en este caso) el derecho a la  propiedad, pronuncia:

                  “El primero que dijo “la propiedad es sagrada”,  fue un dios digno de la adoración de los pueblos.

“La luz del sol,” continuó, “las aguas de la atmósfera pueden entrar en mi propiedad.  El rayo puede hacerla cenizas; el huracán puede arrancarla del suelo donde existe y largarla por el aire a las montañas.  Sólo yo que soy su dueño puedo disponer   de    los     productos   de    mi trabajo; solo la ley, merecedora de este nombre por su justicia y sabiduría, puede tomar de mis rentas lo que sea preciso para las necesidades positivas de la nación.

“El pueblo donde se hable con sinceridad este idioma; el estado donde se respete el tuyo y el mío, será rico y poderoso.

“El hombre se dedicará gustosamente al trabajo sabiendo que  los frutos  de  él  son  invulnerable o santos; hará ahorros   o   economías,     acumulará    valores.

“Formará capitales, y con ellos será productor benéfico de la riqueza.  Pero  si la propiedad no es sagrada, si puede arrebatarla el crimen o violarla la fuerza [de ley],  si  no

hay seguridad en  su   posesión,   ni  tranquilidad en su goce, ¿quién será, en caso tan triste, el fatuo que quiera hacer los sacrificios, siempre penosos, que exige la acumulación   de  valores   o   producción   de   capital?”

  • Esto fue escrito por Valle hace unos 180 años, allá por los años veintes del siglo 19, pero no por eso deja de tener relevancia en la actualidad.
  • Hace   apenas   15  años,  en  1991, el Papa Juan Pablo II  en su

       encíclica sobre la doctrina social de la iglesia, Centèsimus       Annus, conmemorando  los  100  años de la célebre encíclica de

Leòn XIII, Rerum Novarum,  virtualmente expresan lo mismo que Valle en su tiempo.   Dice el Papa:

“La actividad económica, en particular la economía de mercado, no puede desenvolverse en medio de un vacío institucional,  jurídico,  y  político.   Por el contrario, supone una seguridad que garantiza la libertad individual y la propiedad, ademàs de un sistema monetario estable y servicios públicos eficientes.  La primera incumbencia del estado   es, pues, la de garantizar esa seguridad, de manera que quien trabaja  y   produce  pueda  gozar de los

frutos de su trabajo y, por tanto, se sienta estimulado a realizarlo eficiente y honestamente.”

  • Como vemos es totalmente coincidente lo afirmado por esa gran autoridad religiosa y moral, el Papa Juan Pablo II, y lo expuesto por Valle casi dos siglos antes!
  • Quiero terminar con dos grandes pensamientos màs de Valle que son temas en estos precisos momentos (y los han sido siempre a decir verdad).

Funciòn de los capitalistas

  • El     primero     es    en     relaciòn     con    la naturaleza del capitalista, o bien la función que desempeña o debe desempeñar en   el   crecimiento  y   progreso   económico  de   una   nación.
  • Para Valle:

“Los capitalistas, necesarios para la producción    de    la    riqueza     en   los    artículos    establecidos,  son   tambièn

precisos en la creación de los nuevos.  Ellos aventuran los primeros ensayos de las teorías publicadas por los sabios u hombres de luces; ellos acometen en todas las ramas económicas las primeras empresas y corren los primeros riesgos; ellos hacen las primeras plantaciones de semillas o estacas que no son conocidas ni aclimatadas en un país;

ellos establecen las primeras fábricas o manufacturas costosas; ellos emprenden obras que los gobiernos  temen, o no pueden empezar ni concluir; ellos forman compañías  de  capitales    millonarios   para   apertura   de

canales, construcción de caminos, explotación de minas, etc.; ellos tienen interés en las mejoras de la agricultura, perfección de la industria y extensión del comercio.”

  • “Un   capital   que   no   ha  sido formado por vicios,” afirma Valle, “atesta el trabajo, la economía, y moralidad de su dueño.”
  • Algunas décadas después el famoso filósofo y sociólogo británico Herbert Spencer, tuvo esto que decir sobre la iniciativa privada que, si no fuera porque nació 14 años antes que muriera Valle, podrían haber acusado a Valle de plagio:

“La iniciativa privada [capitalista en la versión de Valle] ha desmontado, desaguado, fertilizado nuestras campañas       y       edificado       nuestras ciudades; ella ha descubierto y explotado minas, trazado rutas, abierto canales; ella ha inventado y llevado a su perfección el arado… la máquina de vapor, la prensa; … ella ha formado los bancos, las compañìas de seguro, los periódicos, ha cubierto… la tierra   de    una    red    eléctrica.   La iniciativa privada ha conducido la agricultura,  la industria, y comercio a la prosperidad presente …. ¿Por eso desconfiáis    de   la    iniciativa privada?  (Cita de Juan Bautista Alberdi en su obra La Omnipotencia del Estado)

  • ¿Por què hay coincidencia de ideas entre Valle y Spencer?  
  • En mi opiniòn porque los dos reconocen que la libertad del hombre le permitirá desarrollar su ingenio y creatividad.
  • Ludwig Erhard, el reputado “padre del   milagro   económico   Alemàn”,   y   en    una  ocasión canciller de Alemania, explicó ese milagro en los siguientes términos:

“Los maquinicistas y dirigistas [basados en] el enorme ilusionismo y la ceguera del criterio económico planificador

 [creyendo]   que … [puede]  determinarse   de   antemano,

para largo tiempo, el destino  de  un  pueblo, no tenían la màs remota idea de la fuerza dinámica que se enciende en un pueblo tan pronto como éste puede recobrar la conciencia del valor y dignidad de la libertad.”

  • Pero Valle no se limitó a exaltar la función de los capitalistas solamente, su actitud y aprecio para el trabajador u obrero no podían ser màs iluminados:

“Un operario, obrero, o jornalero,” pronunció Valle, “no es un siervo: es un coproductor de la riqueza.  No es una servidumbre la que estipula, es un pacto que se celebra.  El operario ofrece brazos y el capitalista ofrece salarios… Se da uno derecho para exigir los servicios estipulados, y al otro acción para demandar el jornal ofrecido.

“No nos hagamos ilusión.  Es imposible la producción de riqueza sin operaros; y lo es tambièn la existencia de operarios sin educación.  Démosla a los obreros, y el vicio no los arrancará de los campos y talleres para llevarlos a la ruina o miseria.”

  • Y se reservo quizá el más exaltado elogio para el trabajo, ampliamente   entendido,  al   pronunciar:

“El  trabajo  es  el  origen  de  toda  riqueza;  el trabajo es el    principio   de   la   escala    inmensa    de    valores……

“El pueblo donde haya mayor suma de  trabajo debe tener mayor suma de riqueza.  Esta es la verdadera balanza política.  Las naciones que quieran inclinarla a su favor, deben aumentar los trabajos, únicos que  la  hacen  volver  a  un  lado  más  bien  que  a  otro.”

  • Como   podemos  apreciar,  para Valle la capacitación, educación  o   formación  de  las  personas  no  era  sólo origen  o  fuente  de  la  riqueza  sino   tambièn   una   forma de alejarlos del    vicio   y   la   violencia.

Libertad de comercio

  • El  segundo  punto  o  tema, tambièn de enorme actualidad, es el

criterio   de   Valle   en   relaciòn  con  el   libre  comercio:

        “La comisión no puede creer que la libertad de comercio que es en España origen de riqueza, sea en América principio de miseria,”  Señalo Valle

        “El derecho de propiedad consiste en el disponer libremente  de lo que es propio o se posee con pleno dominio.  La esencia misma del derecho de propiedad exige la libertad de vender o comerciar, y esta libertad es la  que  da   valor  a  las  propiedades.

        “Parece increíble, pero es una verdad.  Todavía hay hombres… que   repugnan  la   libertad  de   comercio.

        “Los puertos de Guatemala (Centroamérica) deben abrirse a todas las naciones del mundo;  “que vengan al golfo y Acajutla,  a  Omoa  y  Trujillo,  a  San Juan y el Realejo, los comerciantes  de  todos  los  pueblos   del   globo.”

  • Por  su   parte,  el  Papa Juan Pablo II señala, en su encíclica Centèsimus  Annus, al analizar el contexto global:

                  “Da la impresión de que, tanto a nivel de naciones, como de relaciones internacionales, el libre mercado es el instrumento màs eficaz para colocar los recursos y responder eficazmente a las necesidades.

El economista

  • Finalmente, estimados amigos, voy a cerrar con broche de oro, sobre la enorme,  extraordinaria, y màs alta estima que sentía Valle por el estudio y práctica de la economía como ciencia:

            “La sensibilidad, origen de las virtudes màs dulces, causa de lo sublime del heroísmo principio de todo bien, es la que anima

            al economista, la que le lleva donde están los pobres, la que le hace llorar con todos los que sufren, la que lo  obliga  a  formar  el voto generoso de vivir para sus semejantes, ocupado   en   averiguar  el  origen  de  sus  bienes   y  males.”

  • En verdad, es una noble profesión!

                                               ********

Muchas gracias por haberme invitado a compartir estos brillantes, profundos y sensibles pensamientos de Josè Cecilio del Valle.

Bibliografía:

  1. José Cecilio del Valle, Ensayos y Documentos, Carlos Méndez Ch. (1998)
  • José del Valle, Antología,  UNAH (1981)
  • La Posteridad nos hará Justicia,  Miguel Cáliz  S. (1995)
  • El Milagro Económico ¿mito a realidad? Juan F. Benfielt (1987)

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