Elia Castellón

Iris Xiomara Castro Sarmiento es el nombre de la mujer que marcó una nueva época en Honduras y las mujeres en la política el domingo 28 de noviembre de 2021, convirtiéndose en la primera presidenta electa del país, superando los retos que conlleva ser mujer y optar a cargos de elección popular en Honduras.

Históricamente la disputa de poder político ha estado concentrada entre los partidos Nacional y Liberal. El poder ejecutivo estuvo en manos del bipartidismo desde el año 1894, solo interrumpidos por dos dictaduras militares: una entre 1956 y 1957, y otra más larga entre 1972 hasta 1982. Sin embargo, el 2022 podría ser el año en el cual una mujer pueda optar por el cargo al ejecutivo.

Las elecciones del 2021 representan hechos importantes en la historia política hondureña; fueron las elecciones más votadas, con 3.4 millones de personas, de las cuales su mayoría son jóvenes. Xiomara, se convirtió en la presidenta más votada del país, venciendo no solamente al bipartidismo, sino también a la estructura machista patriarcal política que predomina en la sociedad hondureña.

El Consejo Nacional Electoral, CNE, hasta el día después de las elecciones, había procesado 1,861,322 votos, de los cuales 961.694 votos son a favor de la candidata del partido LIBRE, Xiomara Castro. Por otra parte, 607.492 votos son a favor del actual alcalde de Tegucigalpa y aspirante por el Partido Nacional, Nasry Asfura, posicionándolo en una desventaja de 354, 202 votos.

Xiomara Castro junto a Salvador Nasralla, Milton Benítez (El Perro Amarillo) y Manuel Zelaya.

Un logro en la historia política de las mujeres 

El movimiento feminista ha sido determinante en el reconocimiento fundamental del derecho al voto femenino, siguiendo con la ampliación de los derechos políticos, civiles y sociales de las mismas, que han contribuido en el proceso de visibilizar a la mujer como sujeto pleno de derechos.

El 25 de enero de 1954 constituye una fecha histórica para las mujeres de Honduras, ya que ese día el Congreso de Honduras otorgó el derecho al voto a la mujer a través del Decreto No. 30. Sin embargo, ese decreto tenía que ser ratificado en la legislatura de 1955, lo que no se logró por el rompimiento del orden constitucional en diciembre de 1954.

A Julio Lozano Díaz, le tocó emitir el Decreto – Ley No. 29, otorgando a las mujeres hondureñas sus derechos políticos el 24 de enero de 1955. Después de esto, en 1957 las mujeres hondureñas ejercieron el sufragio por primera vez. Para muchas mujeres, el derecho al voto fue un pequeño avance en la larga lucha de las mujeres para acceder a la calidad de ciudadana.

Aún se esperan resultados electorales que podrían incrementar la participación femenina en relación a los procesos históricos que se reflejan en este cuadro

Como plantea Evangelina García Prince, la condición de ciudadana adquirida a través del voto se constituye en el pasaporte que nominalmente concede el derecho a las mujeres a ingresar al mundo público, al espacio de lo político. En otras palabras, el derecho para decidir sobre el rumbo político del país, debía ser el punto de partida para disminuir la iniquidad entre hombres y mujeres.

No han pasado ni cien años desde que en 1930 una hondureña publicó un libro por primera vez. La democracia nacional lleva apenas 37 años desde que una mujer fuese alcaldesa por primera vez y fue hasta 1957 que las mujeres llegaron al Congreso Nacional. Sin olvidar que pasaron años para que la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en 1933 graduara a una mujer; Corina Barahona Carrasco.

Según un artículo de la UNAM, señala que feminización de la política no se constituye como la exclusiva responsabilidad de las mujeres, sino también resulta necesario que sea acogida por hombres con una nueva y distinta manera de hacer política. Asimismo, afirma que la adhesión del feminismo no es una opción, es la única manera de alcanzar sociedades mejores y más democráticas.

https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-derechos/article/view/10698/12857

Participación política femenina

El proceso político femenino ha enfrentado un sistema dominado por las creencias y la cultura tradicional masculina, que le ha impedido su fluida evolución. Como muestra, en raras ocasiones las mujeres han encontrado apoyo en los hombres para conquistar sus derechos. Tanto en 1955 como ahora, según estadísticas, el reconocimiento de sus libertades y derechos representan un alto nivel de desigualdad.

La participación política de las mujeres incrementó después de lograr el derecho al voto, año en el cual se candidatizaron varias mujeres como aspirantes a regidoras y otros cargos de elección popular. Hasta el año de 1997, se presenta la primera mujer como candidata a la Presidencia de la República por el Partido Nacional, Nora de Melgar, seguida por Gabriela Núñez como aspirante a la Presidencia por el Partido Liberal en las elecciones internas del año 2004.

En la actualidad, el derecho de las mujeres por gozar de una vida política en Honduras es el resultado de un proceso compuesto por avances y retrocesos. Después de 64 años de la primera participación política en 1957, se observa una disminución de su representación en cargos de elección popular y su posición igualitaria con respecto a los hombres. Es por esto, que el preliminar triunfo de Castro es un evento trascendental.

El conservadurismo vrs las propuestas de Xiomara Castro

La sociedad hondureña por años se ha caracterizado por mantener ideales conservadoras y patriarcales en los ámbitos sociales, políticos y económicos. El sistema de dominación patriarcal no actúa en solitario, sino que lo hace en complicidad y alianza con otros modelos de dominación y genera múltiples formas de desigualdad y discriminación dando lugar a la interseccionalidad de género, etnia, cultura, clase, sexualidad y religión.

La religión toma un punto importante con respecto a las campañas de difamación en contra de Xiomara Castro, pues que, en su plan de gobierno establece la despenalización del aborto bajo las tres causales; cuando el embarazo represente un riesgo para la vida de la mujer, cuando el embarazo sea fruto de una violación o incesto y que existan malformaciones fetales incompatibles con la vida.

Ante esta propuesta, se denunció las declaraciones de simpatizantes nacionalistas entre ellos, David Chávez Madison. Jorge Cálix, diputado del partido LIBRE, expresa a través de sus redes sociales que se trata de “una campaña por parte del Partido Nacional”.

En las principales calles y bulevares de San Pedro Sula, se colocaron afiches con mensajes de “No al comunismo”, en alusión a las ideologías izquierdistas del Partido Libre. La contra campaña utilizó la imagen de Xiomara Castro y del candidato a la alcaldía, Roberto Contreras, dando un resultado a la inversa; Roberto Contreras candidato electo junto a Xiomara Castro.

Ganó sobre las profecías religiosas

El pastor evangélico, Roy Santos, profetizó en años anteriores que el actual presidente, Juan Orlando Hernández, sería el gobernante de la nación y en sucesión a él, estaría Nasry Asfura. Santos asegura que la “llave” está en las manos de Asfura y que solo Dios puede impedir que el Partido Nacional gobierne Honduras.

Líderes religiosos han optado por señalar la propuesta de la despenalización del aborto y las propuestas en el plan de gobierno de Xiomara Castro en favor de las personas LGBTIQ+. El plan de gobierno señala que: “Históricamente, las personas LGBTIQ+, las diversas formas de orientación y expresión sexual han sido invisibilizadas, marginadas y violentadas por la sociedad y sus instituciones que las discriminan y excluyen. LIBRE rechaza esa injusticia”.

Aproximadamente 80% de la población hondureña afirma ser creyente, por ende, son un porcentaje significativo para presentar “el plan de Dios” según Roy Santos, y evitar que con su voto “apoyen algo que no es de Dios”. Pese a la publicidad pagada en redes sociales, la ciudadanía acudió masivamente a las urnas y eligió a la representante de una alianza entre demás candidatos.

Reconstrucción después de años de crisis

De confirmar su triunfo el CNE, Castro deberá asumir un país golpeado por la violencia de las pandillas, el narcotráfico, dos huracanes que en 2020 dejaron sin hogar a centenares de familias, la crisis sanitaria, el sistema de educación excluyente, el COVID-19, femicidios y altos índices de pobreza, según la UNAH, la pobreza alcanza un 70% de la población.

El desempleo en Honduras aumentó de 5,7% en 2019 a 10,9% en 2020, en gran parte debido a la pandemia de COVID-19 y los huracanes ETA e IOTA. Esta situación orilló a miles de ciudadanos a tratar de migrar de formar irregular hacia los Estados Unidos en busca de un futuro mejor.

El candidato nacionalista Nasry Asfura reconoció el triunfo de Xiomara Castro

Esta publicación fue realizada con el apoyo del Fondo de Respuesta Rápida para América Latina y el Caribe organizado por Internews, Chicas Poderosas, Consejo de Redacción y Fundamedios. Los contenidos de los trabajos periodísticos que aquí se publican son responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de las organizaciones.

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