DOCTOR HORACIO ULISES BARRIOS SOLANO

Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE”

Hace más de 2 décadas uno de los 49 países que componen el continente asiático dijo no a la ayuda de “Papá Fondo” no obstante, de estar viviendo una de las peores crisis financieras de la historia, y optó en cambio por seguir “la doctrina Sinatra” en palabras del entonces primer ministro y actual primer ministro electo, MAHATHIR MOHAMAD que se enfrentó a la tormenta económica perfecta. El 2 de julio, la cotización de la moneda tailandesa, el baht, se hundió un 20% después de haber abandonado la paridad con el dólar. “Una de las razones por la que Malasia rechazó la asistencia del FMI fue porque no estaba de acuerdo con sus políticas. Pese a que el país siempre fue una economía bastante abierta y orientada al mercado, se equilibraba con una participación considerable del Estado en la economía”, escribieron los profesores ROSS P. BUCKLEY Y SARALA M. FITZGERALD en su artículo Una evaluación de la respuesta de Malasia al FMI durante la crisis económica asiática, publicado por la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia. MAHATHIR responsabilizó entonces a Occidente de las causas de la crisis y señaló al magnate estadounidense de origen húngaro George Soros como principal beneficiario de los movimientos especulativos de capital que hicieron temblar las monedas asiáticas. Soros se defendió de aquellas acusaciones y aseguró que Mahathir quien hoy tiene 92 años y en breve volverá al poder y se convertirá en el mandatario más anciano del mundo- representaba un “peligro para su propio país”. El millonario estadounidense GEORGE SOROS fue acusado de especular en su propio beneficio con los mercados cambiarios. La depreciación del lempira frente al dólar estadounidense no es “receta” del Fondo Monetario Internacional (FMI), responde a intereses de competitividad debido a factores externos.

Y en ese mismo pensamiento a las 12:58 02.09.2018 en TURQUÍA (actualizada a las 14:13 02.09.2018) en el rotativo ANKARA (Sputnik) el presidente de Turquía, RECEP TAYYIP ERDOGAN llamó a acabar con el dominio de la moneda estadounidense en el comercio internacional a través de las siguientes explosivas declaraciones: “Hay que utilizar las monedas nacionales en los pagos para poner fin al dominio del dólar en el comercio internacional”, resaltó Erdogan, citado por la agencia Anadolu, al intervenir en un foro de empresarios kirguises y turcos en Biskek, durante su visita a Kirguistán.

El mandatario turco añadió que el billete verde como referencia representa hoy el mayor problema, y que el proteccionismo y las guerra comerciales imponen el uso de nuevas estrategias en muchos ámbitos. Las manipulaciones del tipo de cambio, según Erdogan, buscan asestar un golpe a la economía turca, que es “robusta y sana”. En lo que va de 2018, la lira turca se depreció en más de un 40% frente al dólar, especialmente después de que EEUU duplicará los aranceles al aluminio y el acero importados de Turquía.

Ahora bien ¿podrá el Banco Central de Turquía devolver la lira a la vida?, el 17 de este mes por finalizar el director general del Centro de Investigación para Asuntos Económicos y de Política Exterior de Turquía, CAN SELCUKI, aseguró en una entrevista con Sputnik que los planes de Turquía de utilizar en el comercio exterior su moneda nacional puede ser un intento de liberar la lira turca de la presión del dólar. Estos planes, según el experto, vienen muy al caso después de la crisis que se ha producido en las relaciones turco-estadounidenses y de las sanciones impuestas por el Departamento de Tesoro de EEUU contra los ministros de Justicia y de Interior de Turquía, ABDULHAMIT GUL Y SULEYMAN SOYLU, acusados de violar los derechos humanos y de corrupción. Selcuki considera que durante la cumbre del grupo BRICS, el presidente otomano, TAYYIP ERDOGAN, hizo una serie de declaraciones importantes. En particular, señaló que si Occidente no deja de presionar a Turquía, Ankara empezará a buscar alternativas y pasará a usar la moneda nacional para realizar sus operaciones comerciales con otros países. “Por ahora es difícil de hablar con seguridad de cuán realista es este paso. A pesar de que Turquía importa la mayor parte de los productos de China, Alemania y Rusia, los precios de muchos bienes están vinculados a la moneda estadounidense. El rechazo del dólar es posible solo si los precios de los bienes fungibles de producción nacional análogos a los importados se determinan totalmente en moneda local”, declaró el experto a la vez que subrayó que “esta opción es poco realista”. En los últimos meses, se ha visto una fuerte depreciación de la lira turca por la presión ejercida por el dólar. Hemos empezado a recibir buenas noticias económicas (…) Los canales para la especulación contra el tipo de cambio de la lira turca han sido eliminadas, en los últimos dos días ya vemos un rápido proceso de normalización”, dijo Kalin ante la prensa, al expresar la esperanza de que “esta crisis haga a Turquía aún más fuerte”. El portavoz recordó que el 15 de agosto y el 16 de agosto el presidente Recep Tayyip Erdogan mantuvo conversaciones telefónicas con la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Anunció también que el ministro de Finanzas turco, BERAT ALBAYRAK, se reunirá próximamente con sus homólogos alemán y francés.

“Un debilitamiento de nuestra economía no beneficia a nadie, estamos integrados en la economía global y queremos que los inversores se sientan seguros; los dos principales países de la UE son muy importantes para nosotros, es una oportunidad para estrechar nuestras relaciones con ellos”, celebró Kalin. El funcionario reiteró que Catar decidió el 15 de agosto el presidente de Turquía y emir de Catar, como al efecto lo hicieron reunirse  en el recinto presidencial en Ankara (…) Se señala que “las inversiones se realizarán con rapidez”. Además, los líderes de ambos países intercambiaron opiniones sobre las relaciones bilaterales y cuestiones regionales, así como refirmaron su compromiso de desarrollar los contactos entre Turquía y Catar en todos los ámbitos.

El 10 de agosto, el presidente de EEUU, DONALD TRUMP, autorizó aranceles del 50% a las importaciones de acero y del 20% a las de aluminio de Turquía, el doble de las tasas aprobadas en marzo pasado por Washington con respecto a la mayoría absoluta de los exportadores de esos productos, con unas pocas exenciones.

El 14 de agosto, Turquía amenazó con un boicot a los productos electrónicos hechos en EEUU y el día 15 volvió a incrementar los aranceles sobre varias mercancías estadounidenses entre ellas el alcohol, el tabaco y los automóviles en represalia por las acciones de EEUU.

El profesor ruso del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO), VALENTÍN KATASÓNOV considera que para ser eficaz la desdolarización tiene que aplicarse no solo en el comercio internacional sino también en las operaciones comerciales internas. Katasónov opina que Turquía tiene que cambiar su modelo de emisión de dinero. Es decir, la emisión de nuevos billetes no debe ser condicionada por la compra de moneda extranjera, sino por la implementación de proyectos reales en la economía nacional. “En segundo lugar, [Ankara] no debe usar divisa extranjera para realizar operaciones comerciales dentro del país y en tercer lugar tiene que dejar de usar el dólar en las operaciones monetarias transfronterizas”, concluye Katasónov. Recientemente, la lira turca se hundió hasta alcanzar un nuevo récord, al llegar hasta 5,4 por dólar. Esta depreciación se produjo en el medio de las tensiones en las relaciones políticas entre Turquía y Estados Unidos.

A vía de ilustración la devaluación es la pérdida del valor nominal de una moneda corriente frente a otras monedas extranjeras; ahora bien dilectos lectores la balanza comercial comprende únicamente “el resultado” de las exportaciones (ventas) y las importaciones (compras); mientras que la balanza de pagos además de comprender la balanza comercial incluye el movimiento de servicios, las trasferencias de dinero u oro de nacionales y extranjeros de o hacia cualquier país y los gobiernos de turnos para cubrir la diferencia entre las exportaciones e importaciones han recurrido al financiamiento externo para mantener, más o menos estables, sus reservas monetarias. Lo que sí es cierto es que la modificación cambiaria trae consigo un proceso cíclico: inflación-devaluación-inflación, cuyos efectos sobre los salarios reales es como “cianuro” por la pérdida de valor adquisitivo, consecuencia lógica los exportadores al obtener más moneda local por sus exportaciones, accederían a más recursos que les permitirán aumentar su consumo en moneda nacional, lo que de una u otra forma puede presionar algunos productos al alza pero, del lado de los importadores habrá consecuencias negativas, debido a que el costo de las importaciones aumentará y como el promedio de la población no tendrá capacidad de compra, no podrán vender sus productos; aunque sería prudente frente a este problema parar esta devaluación y como alternativa de corto plazo, el control del comercio exterior, y modificar el aparato productivo. Es decir, que el Estado decida racionalmente qué bienes deben ser importados clasificándolas por “esencialidades” y cuáles no y exportar todo lo que podamos, obviamente sin que el mercado interno quede desabastecido.

Cambiar las intenciones de la carta con el Fondo Monetario Internacional Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH página 12) El reciente Premio Nóbel de Economía del año 2001, Joseph Stiglitz, Economista en Jefe del BM hasta noviembre de 1999, no solamente está en desacuerdo con las recetas del FMI, sino que expresa frecuentemente lo siguiente: “En teoría, el Fondo apoya a las instituciones democráticas en los países que ayuda. En la práctica, socava el proceso democrático al imponer sus políticas. Oficialmente, por supuesto, el FMI no “ impone” nada. “Negocia” las condiciones para recibir ayuda.”

En esta perspectiva, el Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) ha venido demostrando desde su fundación, el círculo vicioso sobre el cual penden las políticas económicas y sociales de Honduras, un país en donde cada gobierno electo se ve enfrentado a una realidad tormentosa, más del 80 por ciento de su población se encuentra en situación de pobreza, existen pocos ingresos, hay una demanda creciente de obligaciones contractuales y políticas y una pesada y creciente

deuda externa.

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1 Comentario

  1. Muy bien estimado Doctor H Barrios….bien armada la argumentacion…solo una pequeña discrepancia sobre la forma “tecnica” de fijar el tipo de cambio del Lempira…la competitividad se basa en devaluar el poder adquisitivo del trabajo hondureño.

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