Violencia en los estadios de Honduras refleja lo que vive la sociedad, según experto

El Heraldo

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Es la misma escena de siempre: palabras fuertes entre los técnicos, aficionados descontrolados y granadas lacrimógenas volando de un lado a otro por parte de la Policía Nacional.   Lo que está llamado a ser una fiesta deportiva, casi siempre termina en caos, algo que ha ido opacando el fútbol de la Primera División hondureña.   Para Saúl Bueso Mazariegos, comisario de seguridad deportiva, la violencia que se ha vivido en los diferentes estadios del país es un reflejo del momento que atraviesa la sociedad hondureña debido a la tensión política, pero no es ese el detonante principal.   

‘Es multifactorial el tema de la violencia en el fútbol, es un reflejo de lo que está pasando en la sociedad. Es un entorno bastante difícil por la tensión política y social que estamos viviendo’, consideró.   ‘En estos casos son los mismo protagonistas. Por un lado están las barras y por otro la Policía Nacional. Muchos de los barristas son influenciados por el alcohol, drogas o las pasiones que ocasionan los disturbios’, añadió el exsubdirector de la Dirección de Investigación Policial (DIP).

De acuerdo a versiones, el domingo agentes de la seguridad nacional lanzaron bombas lacrimógenas sin razón alguna a la afición, luego de finalizar el partido entre Olimpia y UPNFM, lo que dejó como resultado varias personas afectadas, hombres, mujeres y niños de todas las edades, más un vehículo policial quemado. Vea: Autoridades garantizan seguridad en la primer final del fútbol hondureño   No cumplen los requisitos  El experto puntualizó a EL HERALDO que los recintos deportivos hondureños no cuentan con los requisitos necesarios para brindar al espectador la comodidad necesaria, otro factor que ha incidido.   

Tenemos estadio obsoletos, no hay tecnología que pueda aportar la identificación de las personas, no se puede verificar con tiempo en un circuito cerrado en dónde ocurren los problemas para atajarlos antes de crezcan, no hay controles de acceso y no contamos con un sistema de boletería más confiable para evitar sobrecupos’, detalló.   Además, estimó que los efectivos de la seguridad nacional han perdido la tolerancia para repeler disturbios menores. 

‘El policía, debido al estrés postraumático que es sometido, se vuelve poco tolerante y decide actuar en el extremo de las potencialidades. Ellos, ante la menor provocación, sacan el bastón para golpear o lanzan una granada lacrimógena, cuando esos son recursos de casos extremos’, lamentó.  ‘Han estado sometidos a un estrés gravísimo porque son muchachos que también los han preparado para las manifestaciones públicas; de repente han desarrollado una neurosis de agotamiento mental por la actividades propias de su profesión’, argumentó.  Declaraciones picantes Bueso Mazariegos indicó que las declaraciones de los cuerpos técnicos de los clubes también contribuyen a encender los ánimos de los hinchas previo a la disputa de los duelos.  ‘En un país tan violento como el nuestro, los entrenadores no se pueden dar el lujo de vertir comentarios que eleven los ánimos de sus fanáticos en la previa de los juegos’, expresó.

Lo anterior, por el cruce de insultos entre el entrenador Diego Vázquez de Motagua y Héctor Vargas de Marathón en la previa de la semifinal de ida, que terminó con una pelea en pleno rectángulo de juego en el entretiempo por parte de sus cuerpos técnicos.   Sin embargo, destacó que se ha logrado mermar las violencia en los estadios en comparación a años anteriores, pero que los últimos incidentes en el torneo Clausura han retrocido en lo logrado.   ‘Se ha avanzado bastante porque se han hecho consensos con las autoridades y las barras, pero una tan sola situación puede hacer retroceder todo lo que se ha logrado’, explicó.

En ese sentido, las directivas de Olimpia y Motagua han hecho un llamado este martes a sus aficiones para que el primer partido de la final hondureña se desarrolle en paz dentro y fuera del Estadio Nacional.   Datos Un total de cuatro personas murieron la final del torneo Clausura 2016-2017 entre Motagua y Honduras de El Progreso por una avalancha de personas que pretendían ingresar al Estadio Nacional.   Y en el presente certamen también se han registrado disturbios en el estadio Yankel Rosenthal, Morazán y Nacional que ha dejado como resultado persononas afectadas por el gas licromógeno, peleas entre barristas y policías y daño a la propiedad gubernamental.”

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